No Solo Gaming: Yo-Kai Watch, el manga

No Solo Gaming: Yo-Kai Watch, el manga

Desde hace unos años varias son las series que han saltado la frontera japonesa para llegar a occidente dispuestas a convertirse en las series más queridas y solicitadas por el público infantil. Grandes ejemplos como Digimon o la mastodóntica Pokémon son buenas muestras de que a los japoneses se les da de maravilla estos lanzamientos masivos que abarcan no sólo una determinada área sino que colocan sus productos estratégicamente invadiendo absolutamente todas las posibilidades de ocio y conectando unas con otras. Dentro de esta tipología tenemos a Yo-Kai Watch, título que ha llegado a España con ganas de arrasar y que viene abalado por una descomunal campaña y enorme éxito en su país de origen.

Yo-Kai Watch llegó a nuestro país hace unos meses con una fuerza arrolladora e intentando abarcar todos los ámbitos posibles con la intención de encaramarse en la primera posición de lo más vendido y más seguido por los niños, sin duda el gran público al que va dirigido. Varios son los terrenos en los que ha entrado con la intención de quedarse y llamar poderosamente la atención, bien sea en el mundillo de los videojuegos (llegando a ocupar la primera posición en la lista de ventas), en el de los juguetes (siendo sus figuras las más demandas por el público infantil), en la televisión (con su estreno en Boing que la hace una de las series más vistas de su programación) y ahora con la edición de su manga homónimo que nos trae Norma Editorial.

De qué va: Nathan Adams, un estudiante de quinto de primaria de lo más normal, se encuentra un buen día con una típica máquina expendedora de juguetes en un lugar de lo más extraño. Al intentar conseguir una de sus bolas de plástico lo que consigue es que un yokai llamado Whisper se autoproclame como su mayordomo e incluso le llegue a regalar un Yo-Kai Watch, un misterioso reloj con el que a partir de ahora será capaz de ver a los famosos yokais con los que empezará a interactuar e incluso lograrán ser amigos ayudándose mutuamente.

Opinión personal: Sin duda, el gran éxito de esta serie se basa en gran parte en la mezcla del humor infantil con el mundo sobrenatural, centrado principalmente en unos simpáticos yokais (espíritus tradicionales japoneses), pero sobre todo en la gran baza que deben tener este tipo de campañas arrolladoras: el coleccionismo. Una de las premisas que sigue su historia es que su protagonista, Nathan Adams, es capaz de interactuar con los yokais e ir haciéndose amigos de ellos para conseguir sus medallas que podrá usar con su maravilloso reloj y así poder ir invocándolos en los momentos que considere oportuno. Una idea que por el hecho de no ser novedosa no deja de ser muy inteligente.

Es curioso cómo estas historias a pesar de estar claramente enfocadas para un público con muchos menos años que un servidor consiguen al menos entretener, distraer y hasta hacerte soltar alguna que otra carcajada mientras lees su manga. El dibujo de Noriyuki Konishi puede parecer a simple vista simplón pero resulta muy efectivo y efectista, consiguiendo trasladar al lector a esa otra realidad que te muestra página tras página. Quizás el público menos asiduo a este tipo de lectura no lo llegue a ver tan claramente, pero es muy llamativa la cantidad de pinceladas de cultura y curiosidades japonesas que hay en cada viñeta de este manga.

Otro gran acierto de este título son los personajes que aunque estén basados en la tradición milenaria de los yokais (algunos temidos y otros no tanto), le han dado esa pequeña vuelca de tuerca suficiente y necesaria para que resulten simpáticos, entrañables y hasta carismáticos.

Cada tomo está dividido en varios capítulos que corresponden a una historia distinta con un principio, desarrollo y desenlace mostrando en cada una de ellas el encuentro con un yokai diferente y cómo tienen que arreglárselas para que este espíritu no siga haciendo de las suyas y terminar pudiendo formar parte de sus amistades. Una estructura muy usada en este tipo de historias que funciona a las mil maravillas y que en Yo-Kai Watch volvemos a tener un gran ejemplo de cómo hacer las cosas realmente bien sin excesivos alardes. Lógicamente, aprovechan cada historia para introducir su cantidad suficiente de buenos valores y moralina escondida en forma de moraleja como si de un cuento clásico se tratara.

En definitiva, un título que realmente hace que merezca la pena acercarse al fascinante mundo de estos edulcorados yokais se tenga la edad que se tenga porque a buen seguro no va a defraudar.

Edición Española: La edición de Norma Editorial respeta el sentido de lectura oriental y nos presenta un tomo sin sobrecubierta pero en rústica con solapa de más de 190 páginas y con el tamaño habitual de este tipo de historias: 11.5 x 17.5 centímetros. El precio de cada tomo es de 7,95€. Como extra el primer tomo incluía de regalo la medalla de Jibanyan, el singular gato naranja que ilustra la portada del segundo tomo.

Finalizamos el artículo mostrando las portadas de los dos tomos que se encuentran actualmente editados en nuestro país:

Por Miguel A. Aguilar
También puedes escucharle en Freakytown

Publicaciones relacionadas

Cerrar