¡Paso de jugar solo! – Facebook y los juegos sociales

¿Cuántos de vosotros tenéis perfil en Facebook? Lo que comenzó como un pequeño proyecto universitario es en la actualidad un gigante presente en los listados de las empresas más valiosas del mundo. No en vano, la red social de Mark Zuckerberg acaba de entrar en Bolsa (a 38 dólares la acción, por si estáis interesados). ¿Hasta dónde será capaz de llegar?

Ahora bien, ¿cuántos habéis probado, aunque sea una vez, alguno de sus juegos sociales? Al igual que con la primera pregunta, seguramente que todos y cada uno de vosotros ha caído en las redes de Facebook y su enorme lista de títulos de toda índole, género, color, tamaño y forma. La premisa, como ya sabéis, es cumplir con el objetivo que nos imponga cada juego (ya sea hacer crecer nuestra granja, acabar con las bandas rivales, obtener la mayor puntuación posible, etc.) sirviéndonos de la ayuda que nuestros amigos nos puedan proporcionar. O, simplemente, picarnos con nuestros contactos para ver quién es el mejor en un título u otro.

El máximo referente en este sentido es FarmVille; un simulador de granjas muy en la línea de lo que ya pudimos disfrutar con la saga Harvest Moon, aunque simplificado y llevado al terreno de los juegos sociales. Como granjeros, comenzamos con una parcela muy pequeña y casi vacía, por lo que tenemos que empezar a cosechar y a obtener más ganado para ir consiguiendo el dinero necesario para hacer de nuestra granja la más espectacular y grandiosa del mundo. Para ello, dependeremos en gran medida de las ayudas de nuestros amigos, que nos pueden hacer regalos, mejorar la cosecha o enviarnos objetos. A lo tonto, la creación de Zynga sigue al pie del cañón desde el año 2009 (¡ahí es nada!), sabiendo superar en popularidad a competidores como Farm Town o Happy Farm. Si es que hemos nacido para ser granjeros…

Como podemos comprobar, Zynga lleva, al menos por el momento, la voz cantante en este negocio con una oferta de casi 60 aplicaciones; ya sean de creación propia o de otras desarrolladoras adquiridas en su momento.

Siguiendo la estela rural y exitosa de FarmVille, el estudio californiano quiso aprovechar este “Ville Boom” para ofrecer un amplio abanico de títulos de distinta ambientación y objetivo, pero con un planteamiento casi calcado. Hablamos de CastleVille, CityVille (con todas sus variantes), FishVille, ForestVille, YoVille, PetVille… Vamos, que más que de una “villa” hablamos de un continente que mantienen enganchados a miles de jugadores en todo el mundo. Porque no nos negaréis que semanalmente os llegan un montón de notificaciones de vuestros amigos para que les echéis una mano para progresar en alguno de estos juegos.

Los juegos de cartas son otra garantía de éxito en Facebook. Los clásicos como Texas Hold’em Up, el Solitario o el Blackjack pueden jugarse en sus versiones más puristas en variantes de todo tipo que cubren un espectro de usuarios más amplio. Y eso por no hablar de juegos de mesa de toda índole: Mahjong, UNO, Scrabble, Billar… ¡Es como tener el Juegos Reunidos pero en una sola pantalla!

Y a todo esto, ¿qué opinan las grandes compañías? Pues algunas no han tardado en ver el filón e incorporar algunas de sus franquicias más importantes al negocio social. Electronic Arts con Los Sims Social o FIFA Superstars; Ubisoft con Rabbids Invasion; o Rovio con Angry Birds, sirven de ejemplo para ilustrar el potencial de Facebook como plataforma de juego.

Buena parte de estos juegos, gratuitos de base, juegan con el hecho de poder comprar objetos exclusivos con dinero real, lo que asegura a las compañías un volumen de beneficios que les permite seguir invirtiendo en nuevas aplicaciones.

Porque está claro, puede que el futuro de Facebook en la Bolsa apunte a ser brillante; pero más claro está todavía que el fenómeno del social gaming se ha instalado en los últimos años con la intención de quedarse. Y por mucho tiempo.

Álvaro Barbado, colaborador de AlfaBetaJuega.

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