Pokémon: Así es la terrible historia que esconde Cacturne

Pokémon: Así es la terrible historia que esconde Cacturne

Veinte años tiene Pokémon, por lo que muchos no conciben un mundo en el que no existiera la franquicia creada por Game Freak y Nintendo. La saga de los monstruos de bolsillo nos ha ofrecido durante estas dos décadas centenares de criaturas simpáticas, coloridas y adorables. No obstante, muchas de ellas ocultan mucho más de lo que pudiera parecer a simple vista, y nos lo explican a través de la Pokédex.

Y es que a lo largo de los años los responsables de la saga Pokémon han escondido multitud de secretos oscuros y terroríficos en la descripción de la Pokédex de algunas criaturas de las que, por su apariencia, nadie sospecharía. Ese es el caso de Cacturne, un monstruo de bolsillo de tipo planta/siniestro que fue introducido en la tercera generación (Rubí, Zafiro y Esmeralda) y que es la evolución de Cacnea.

No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que estamos ante un Pokémon con forma de cactus, como su propio nombre indica, por otra parte. Como cualquier cactus inanimado, Cacturne puede sobrevivir hasta treinta días sin agua gracias a su depósito interno, pues la almacena y la gestiona para que le dure durante todo un mes. Sin embargo, la parte terrorífica del Pokémon viene a la hora de recolectar el líquido elemento.

Vayamos con la primera descripción que se dio de él en una Pokédex: “Su medio es el desierto. Por la noche se vuelve activo y sale a buscar presas agotadas por el calor”. Es en la segunda de ellas donde encontramos más información sobre este desconocido Pokémon: “Si te adentras en un desierto por la noche Cacturne te seguirá junto a varios de los suyos. Este Pokémon espera pacientemente a que el viajero se canse y no pueda continuar más, vencido por el cansancio”.

La historia de Cacturne, ahora sí, está más que clara. Es un depredador que necesita absorber agua y lo hace tanto de seres humanos como de otros Pokémon que coja desprevenidos por las noches, en su periodo de máxima actividad. Lo más terrorífico de todo, no obstante, es la forma en la que actúan con sus presas. Esperan a que se duerman, se acercan con sigilo y los “abrazan” con su puntiagudo cuerpo.

Las púas de Cacturne absorben el agua corporal del ser al que ataquen y lo dejan prácticamente convertido en un desecho, una especie de momia en vida. Tanto es así que cuando el proceso ha terminado el cuerpo inerte de la víctima está tan desgastado que acaba convirtiéndose en polvo que se acaba llevando la brisa nocturna del desierto.

En otra de las descripciones de la Pokédex de Cacturne, de hecho, se nos ofrece una segunda forma de actuar de esta temible criatura. Y es que no solo pueden esperar a que su presa se duerma para atacarla en silencio, sino que en ocasiones opta por seguirla durante horas a un paso lento pero constante. Cuando el viajero no tiene fuerzas para continuar y se desploma es cuando Cacturne de abalanza sobre su nueva y jugosa víctima.

Aunque a lo largo de su historia Pokémon ha sido tratada como una saga enfocada a un público infantil, lo cierto es que la historia de Cacturne y de otros muchos monstruos de bolsillo nos hacen ver día a día que hay mucho y muy terrorífico escondido bajo la superficie. Esta no es más que otra historia entre las decenas que tenemos, por lo que si te ha gustado podemos seguir explorando los bajos fondos de Pokémon en otros artículos.

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