Pokémon: La infancia en el juego es mucho mejor que la vida real

Pokémon: La infancia en el juego es mucho mejor que la vida real

La infancia, esa época maravillosa que a muchos se nos fue y que nunca volverá. Todos tenemos grandes recuerdos de nuestra niñez, pero por mucho que hiciéramos y nos divirtiéramos, seguro que no tendría ni punto de comparación a ser un niño en el universo de Pokémon. Comenzando porque a una tierna edad ya te confían a un monstruo capaz de poder lanzar ataques prácticamente mágicos, y eso no lo tenía tu vecino.

¿Comparamos la trepidante y emocionante infancia de Pokémon con la sosa y más dura infancia actual del mundo real? Dorkly va un paso por delante y ya tiene hasta una tira cómica al respecto hecha por George Rottkamp y Tristan Cooper donde verás que los diversos aspectos de la niñez podrían haber sido de otro modo con uno o dos Pokémon en tu bolsillo. Aunque tomarse las cosas de otra manera también influye. ¿Con cuál te quedas?

PRIMERA MASCOTA

Pokémon:

– "¡Toma, coge una de estas raras y poderosas criaturas para que sea tu amigo de por vida!"

Vida real: 

– "Empecemos con un pececito de colores para ver si puedes asumir la responsabilidad."

RECOMPENSAS

Pokémon: 

– "¡Has ganado la Medalla Roca! ¡Ahora te obedecerán Pokémon más fuertes!"

Vida real: 

– "No nos quedan estrellas doradas, así que aquí tienes una vieja pegatina de Control de Tóxicos que he encontrado"

CONSECUENCIAS

Pokémon: 

– "Hey, te he vuelto a encontrar sin sentido en la carretera. Parece que alguien se ha llevado parte de tu dinero, pero estarás bien, como siempre".

Vida real: 

– "Me gustaría dejar que salieras fuera, pero A) has de guardar reposo seis semanas más y B) ibas vagando solo por la Ruta 17 y estás castigado. Para siempre.

ABUSONES

Pokémon: 

– "¿Por qué solo traje dos Venonats?"

Vida real: 

– "¿Sigues jugando a este juego de bebés para bebés? Eres un bebé".

CRECER

Pokémon: 

– "Toqué techo a los 11 años. Después de proclamarme campeón ya no había ningùn otro sitio al que ir. Ahora regento un gimnasio y me gano la vida siendo destruido por preadolescentes.

– "Dímelo a mí…".

Vida real: 

– "¡Oh, tío, este nuevo juego de Pokémon es genial! ¡Puedo ser el campeón una y otra vez!"

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