¿Qué adversarios pondríais en Batman Arkham Origins? Estos son los nuestros

Batman: Arkham Origins llegará este año a las consolas y nos devolverá al personaje creado por Bob Kane y Bill Finger (sí, Bill Finger también) en una aventura que transcurrirá en sus primeros años como vigilante de Gotham. Un Batman que todavía es un poco primerizo en su cruzada contra el crimen y al que se le echarán encima varios asesinos, según la sinopsis que se ha ido conociendo acerca del juego.

A falta de saber a ciencia cierta qué villanos aparecerán, en AlfaBetaJuega hemos sacados los cómics, nos hemos sentado en corro y frente a un bol de chuches y tarareando las melodías de películas y series del Caballero Oscuro nos hemos puesto a elucubrar a qué personajes que hayan desfilado por las páginas de sus colecciones nos gustaría rescatar del baúl de los recuerdos y ver en acción por uno u otro motivo. ¿Preparados? Encendemos el contacto del Batmóvil y… ¡arrancamos!

 

 

El Monje

Uno de los primeros villanos que tuvo el honor de enfrentarse al Señor de la Noche es también uno de los más pintorescos. El Monje no tiene más identidad, es un extraño personaje enfundado en una túnica y una capucha rojas al que rodea un enorme halo de misterio y del que una de las pocas cosas que se conocen es que es capaz de hipnotizar a sus víctimas. Batman consigue darle caza y descubrir el secreto que se oculta tras la capucha del Monje, donde se esconde nada menos que, atención que viene un spoiler, un vampiro, convirtiéndolo en el primer adversario sobrenatural del Hombre Murciélago.

Al Monje lo rescató DC a través del fabuloso lápiz de Matt Wagner en una reedición de esta aventura de la Golden Age que en nuestro país se editó en un tomo de tapa dura ¿Que por qué querríamos que debutase en los videojuegos? Pues porque aparte de ser un contrapunto estupendo para la mente racional y científica de Bruce Wayne, que en esta nueva versión moderna se niega a aceptar la existencia de vampiros (no le queda nada por ver…) paraos a pensar en lo que sería tener a un primerizo Batman metido en una especie de pseudo-Castlevania mientras recorre la guarida del Monje en una ambientación de corte terrorífico. Nosotros rompemos una lanza a favor del Monje, pero con las cruces y los ajos cerquita por si acaso.

Polilla Asesina

Ah, Drury Walker, alias la Polilla Asesina. Uno de los villanos de Batman que más de una vez está en boca de los aficionados en los corrillos por ser… completamente lamentable. Si los villanos de Batman formasen una liga de fútbol, Polilla Asesina estaría de Segunda B para abajo. No os perdáis el razonamiento que este individuo adopta como lema para dedicarse a hacer maldades: La policía tiene a Batman para ayudarles pero ¿a quién tienen los delincuentes? Viendo una oportunidad laboral en ese vacío y haciendo gala de un espíritu emprendedor, Walker se pone uno de los disfraces más horteras, horribles y chillones que han visto las páginas del cómic y se lanza a las calles de Gotham a combatir no el crimen sino la ley. Por un precio, claro está, que no está la cosa como para ir regalando. 

Polilla Asesina apareció mencionado en la base de datos de villanos de Batman: Arkham Asylum a través de las pistas que encontrábamos en nuestro recorrido por el psiquiátrico, e incluso aparece en LEGO Batman en toda su colorida gloria. Siendo que, en principio, Arkham Origins se apoyará principalmente en asesinos que harán la vida imposible a Batman, ¿por qué no dar una oportunidad de redención al pobre Walker? Pero, por todos los cielos, con otro disfraz, por favor. No importa si ha de parecerse a Mothra como en la serie de animación de los Nuevos Titanes. Es más, hubo una época en la que Polilla Asesina se convirtió por obra de poderes demoníacos en, literalmente, una polilla gigante que… pero estamos divagando.

 

Capucha Roja

Volvemos a tener otro encapuchado, y además del mismo color. A riesgo de resultar repetitivos, teníamos que rescatar a Capucha Roja por más de un motivo, pero el principal de todos ellos es que es fundamental para la génesis de otro de los personajes centrales en la historia de Batman.

Capucha Roja puede presumir de algo de lo que muy pocos en el mundo, si no solamente él, puede. Y es ser uno de los pocos casos que Batman no pudo resolver en su día sino hasta mucho tiempo después. En efecto, el mejor detective del mundo anduvo en sus años tempranos tras la pista de un señor del crimen oculto tras una capucha de color rojo que ponía en jaque a las fuerzas del orden. La identidad de Capucha Roja era un completo enigma, incluso entre sus propios subordinados. Pero su historia daría un vuelco radical cuando Batman persiguiese al criminal hasta una fábrica de productos químicos.

Lo que Batman no podía saber es que bajo la capucha roja no se encontraba en realidad el  delincuente que buscaba, sino un ratero de medio pelo que actuaba como señuelo y que solo quería ganarse el jornal para poder sacar adelante a su mujer embarazada y, a ser posible, cumplir su sueño de convertirse en comediante para abandonar esa vida de miserias y crimen. El desdichado matón, desorientado y aterrorizado por la presencia de Batman, acaba cayendo en una cuba de residuos sin que Batman pueda hacer nada por evitarlo. Nuestro héroe da por muerto al pobre hombre y se marcha con un regusto amargo, que no hubiera sido nada de saber lo que le vendría después.

De entre el vertedero de tuberías de la planta, una mano blanquecina emerge. Una figura se arrastra hacia el suelo y se mira en un charco. Y una risa capaz de helar la sangre resuena en el aire. ¿Hace falta decir más?

La KGBestia

Si la idea de Arkham Origins es hablar de asesinos, hablemos de Anatoli Knyazev, apodado “la Bestia” por sus camaradas soviéticos de la KGB, aunque en la CIA les gusta más llamarle la KGBestia. ¿Lo cogéis? Knyazev tuvo su momento de gloria en la historia Las Diez Noches de la Bestia, donde intentaba llevar a cabo un complot para matar al por entonces presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, así como al resto de miembros del famoso programa táctico de defensa conocido durante la guerra fría como Guerra de las Galaxias. Lógicamente, Batman no podía permitir que la KGBestia se cargase a Ronnie, así que él y Robin toman cartas en el asunto.

La cosa no es tan fácil. La KGBestia resulta ser un hueso duro de roer y sus objetivos van cayendo como moscas. Le cuesta Dios y ayuda al Señor de la Noche detener a la Bestia soviética, que asomaría de nuevo alguna que otra vez. Si se buscan asesinos de pedigrí para Arkham Origins convendría brindar con un vasito de vodka por Anatoli Knyazev e incluir a la KGBestia, el asesino que vino del frío. Y además tiene un apodo genial. KGBestia. Es que mola solo con decirlo. KGBestia, KGBestia…

Maxie Zeus

Las épocas tempranas de Batman (aunque no las demasiado tempranas, que eran verdaderos folletines pulp con muertes sin complejos y tono muy sombrío) tienen un cierto saborcillo más colorista. Son épocas en las que asoman máquinas de escribir gigantes, alienígenas de color rosa, villanos que lo son simple y llanamente por estar majaras y otros elementos que poco a poco darían a Batman y a la DC en general un cierto aire camp. Quizá un remanente de esa filosofía sea Maxie Zeus, un personaje que apareció mediada la década de los 70 y que muy probablemente sea un trasunto del Rey Tut, uno de los villanos histriónicos procedentes de la serie de televisión sesentera de Batman. Ya sabéis, Pow, Whack, Zapp, Bat-usi, Bat-repelente de tiburones…

El Rey Tut era un tipo de pinta amistosa, lo que viene siendo un gordito afable. Pero ojo, porque cuando el egiptólogo Victor Goodman se llevaba un golpe en la cabeza, y no faltaban oportunas macetas que cayesen de una ventana para conseguirlo, emergía su personalidad de Rey Tut, un despiadado criminal obsesionado con el antiguo Egipto y con ser la reencarnación de un antiguo faraón. 

Maxie Zeus, como deduciréis por el nombre, viene a ser su equivalente para la antigua Grecia. Maximilian Zeus, profesor de historia, pierde la chaveta un mal día por sus circunstancias personales y se dedica a hacer maldades por Gotham clamando a los cuatro vientos que su hogar está en el Olimpo. En lo que a los jugones nos toca, la idea no sería tanto convertir Arkham Origins en un God of War como sacar partido a la imaginería griega y a las múltiples trampas con las que Zeus sembraría el camino en un estilo similar a las 12 pruebas de Hércules. Y un tandem Maxie Zeus – Rey Tut ya sería descacharrante. Ahí lo dejamos, por si algún DLC y tal.

Batmito

Nos vamos a meter en un buen jardín aquí, pero creednos, el juego que puede dar este personajillo es enorme, astronómico. Batmito, en realidad, no es tanto un villano como una enorme molestia, un grano en salva sea la parte que Batman ha tenido que sufrir alguna que otra vez. Y no por mala intención, es que en el fondo Batmito es un incomprendido. Pero vayamos por partes.

Batmito es un duendecillo, aunque no le gusta que le llamen así, procedente de otra dimensión de aspecto similar a un niño estrambótico y rechoncho en un disfraz de Batman con pantaloncitos cortos y orejas caídas. Pero lo verdaderamente peculiar es que este ser extradimensional que idolatra al Caballero Oscuro posee enormes poderes de alteración de la realidad con los que insiste en acompañar a Batman en su lucha contra el crimen. Sin embargo, y para desesperación del héroe, los actos llamémosles mágicos de Batmito acaban siendo más un obstáculo que una ayuda.

¿A qué nos lleva esto y qué tiene que ver con Arkham Origins y con los videojuegos de Batman en general? Paraos a pensar en esto: Después de las Crisis en Tierras Infinitas, Batmito quedó como lo que indica su nombre, como un mito. Una posible alucinación provocada por un estado alterado de la mente o, mismamente, por el efecto de las drogas. ¿Recordáis la fase del Espantapájaros en Arkham Asylum? Llevadlo al límite del absurdo e incluid a Batmito mientras un Batman que quizá esté alucinado o quizá no (un adecuado desarrollo de los acontecimientos podría dar a entender que el héroe haya podido sufrir alguna clase de intoxicación sin confirmarlo del todo) intenta evitar algún crimen por parte de alguno de sus peligrosos enemigos con el duende estorbando y deformando el mundo a su antojo mientras tanto para acabar con un enfrentamiento ante un Batmito cabreado y ofendido por el rechazo de Batman. ¿Qué nos decís? Señores de Warner, no les cobraremos por la idea, nosotros somos así.

Aunque como advertíamos Batmito no es propiamente un enemigo de Batman, hay algunos enfrentamientos con personajes que no entran en esta categoría que nos gustaría presenciar y vivir en un videojuego de las características de la serie Arkham. Incluso si ha de ser entre amigos y aliados. Así que no os llevéis las manos a la cabeza si a continuación proponemos como adversario a…

Superman

Calma, calma. Ya os decíamos que no os escandalizaseis por esto. Sabemos perfectamente que Superman y Batman comparten una gran amistad, pero ya que estamos planteando hipótesis ahondemos en esto un momento, ¿queréis? La verdad es que no sería la primera vez que viésemos a Batman y Superman enfrentados entre sí. Los que hayáis leído las series limitadas El Regreso del Señor de la Noche y Kingdom Come sabrán a qué nos referimos. Las mejores parejas se pelean, esto es así, hasta los Mejores del Mundo.

Salta a la vista que las personalidades de Clark Kent y Bruce Wayne son muy diferentes, como también lo son sus puntos de vista. Superman es más idealista mientras que Batman es más práctico. El kriptoniano se rige por un acentuado sentido del deber y la justicia y raras veces se plantea traspasar los límites de la moralidad. A Batman, en cambio, no se le caen los anillos por tomar medidas drásticas de vez en cuando. El Caballero Oscuro ha llegado incluso a preparar contramedidas en el caso de que sus compañeros de la Liga de la Justicia decidieran un día actuar contra él (por si acaso son controlados mentalmente, asegura Batman. Claro, claro…) y una de ellas es un buen pedazo de kriptonita, por si las moscas.

Ahora cojamos dos personalidades que chocan, situémoslas en un contexto en el que Batman acaba de iniciar su carrera y donde los héroes aún no se conocen entre sí, pongamos al superhéroe ídolo de masas frente al vigilante del que todavía recelan las fuerzas del orden, prendamos la chispa de la discrepancia y ¡voilà! Batman contra Superman. En serio, nos encantaría jugarlo en una aventura de este tipo más allá de Injustice y Mortal Kombat vs DC, y sabemos que a vosotros también.

¿Sabéis qué? Para acabar estas propuestas, vayamos a lo grande. ¡Volvámonos locos! Pasad la página y temblad ante…

Darkseid

Puede que nuevamente estemos sacando los pies del tiesto, pero qué diablos. Darkseid es algo así como el malo final del Universo DC y nosotros lo pondríamos hasta en Animal Crossing. Darkseid es el supremo gobernante del planeta Apokolips, un lugar ciertamente inhóspito, un práctico infierno a todos los efectos, donde este dios apócrifo gobierna con mano de hierro bajo su retorcida visión al tiempo que se devana los sesos intentado descifrar la Ecuación de la Anti-Vida y desvelar los secretos que le permitirían dominar a todo ser viviente.

Los poderes de Darkseid están casi fuera de escala, siendo quizá el más temible el Efecto Omega, un poderoso rayo que puede dirigir a su antojo y que es capaz tanto de destruir y quitar la vida de un objetivo como de desterrarlo a otro lugar. Darkseid y su cohorte de Apokolips han intentado invadir la Tierra alguna que otra vez y la Liga de la Justicia se las ha visto en chino para detenerlo. Tal es la titánica amenaza de este ser, nacido para ser el mayor y más cruel peligro para todo lo que existe.

Muy desproporcionado para un juego como Arkham Origins, diréis. Correcto, pero imaginad qué giro de guión, amigos. El villano que está orquestando los ataques a Batman alcanza tal grado de desesperación que no pasa desapercibido al señor de Apokolips. Éste le ofrece su ayuda e incluso podría aumentar sus capacidades, convirtiéndolo en un formidable adversario para Batman. Y cuando éste lo derrote, ¡bam! Darkseid acude intrigado por las habilidades del Hombre Murciélago a explorar dos posibilidades: convertirlo a su causa o finalizar por sí mismo el trabajo y comenzar su invasión desde Gotham. El resto de superhéroes de la Silver Age podría prestar su ayuda a través de QTEs conforme se desarrollase el combate. Todo esto no tiene por qué ser tan pirotécnico como parece y desde el adecuado prisma de ciencia-ficción sería hasta plausible. Al fin y al cabo, ya tenemos a gente superpoderosa volando por ahí. ¿Cómo lo véis? Pidamos la Luna, caramba, que soñar no cuesta nada.

Estos son los villanos que nosotros firmaríamos para Arkham Origins, o en su defecto para algún próximo juego de Batman en la misma línea. ¿Qué os parecen? ¿Qué añadiríais? ¿A cuál quitaríais? ¿Nos hacen gordos las mallas? Queremos ver vuestras opiniones en esta misma Bat-página, en estos mismos Bat-comentarios.

 

Juan Elías Fernández, colaborador de AlfaBetaJuega

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