Bienvenido a la nueva era de los videojuegos «low poly»

“Pequeños” gráficos que enamoran.

Imagen del videojuego Gris

Desde hace unos años hemos podido observar como la industria del videojuego comienza a preocuparse más por el gameplay que por el puro artificio visual, creando juegos con una estética low poly o lo que es lo mismo, “baja en polígonos”, como aquellos viejos superventas de los 90 que jugábamos sin parar en nuestras SNES o consolas de la época.

A día de hoy, hay juegos como Celeste que ha vendido 500.000 copias en un año, todo un logro para un juego de un estudio independiente poco conocido y con un equipo de personas realmente pequeño implicado en su desarrollo.

Algo similar sucedió con el ya clásico RPG Undertale que pasó de ser un completo desconocido a ser un éxito rotundo en todo el mundo, en parte por su estética retro y de gráficos simples pero resultones, y en parte gracias a su original mecánica de juego que permitía superar cada batalla sin necesidad, realmente, de luchar contra los enemigos.

¿Qué es un juego low poly?

Pantallas de Monumet Valley

Esta es una de esas preguntas que sí tiene una fácil respuesta, pues se considera un videojuego low poly a aquel cuyos gráficos emulan la estética retro o noventera y que no necesitan demasiados recursos gráficos para ejecutarse en una consola, PC o dispositivo móvil. Sin embargo, pese a estos factores, suelen ser títulos que tienen una estética muy bien definida y llamativa, grandes ejemplos de esto son Lara Croft: Go, Gris o los ya multimillonarios Monument Valley I/II y Alto’s Adventure/Odyssey.

La gran mayoría de estos juegos, además, se engloban en la categoría de juegos indie, es decir, aquellos títulos que no se distribuyen o crean al amparo de un gran estudio o gran distribuidora, sino que se comercializan de una forma más libre y sin intermediarios. Esto tiene un gran punto positivo, el juego tiene libertad creativa para ofrecer lo que quiera y de la forma que quiera, pero también tiene un gran contra, llegar al gran público es más difícil y no siempre garantiza que los pequeños estudios recuperen la gran inversión realizada.

Los grandes, también low poly

Bravely Default II para Nintendo Switch

A pesar de que esta estética y modo de entender los juegos fue recuperada por los estudios indie, grandes empresas de la industria de los videojuegos también han querido aprovechar el tirón de lo retro y sumarse a este carro, a sabiendas de que es un mercado muy jugoso. Por eso colosos como Square-Enix lanzaron un título como Ocopath Traveler y mantendrán uan estética igualmente low poly para su próximo exclusivo de Nintendo Switch, Bravely Default II.

Y es que sería de locos no tratar de sacar juegos con esta estética que vende tan bien, ahorrando costes en grandes facturas técnicas y permitiendo explorar nuevas formas de juego o nuevas maneras de añadir novedades. Lo que es curioso, a mi parecer, es que los mejores juegos low poly y los más originales están en manos de estudios indie bastante pequeños, lo que demuestra que a veces es mejor que un equipo cuente con un mayor potencial imaginativo que que cuente con demasiados recursos y no sepa en qué ha de centrarse para crear un juego soberbbio.

Un futuro a gran resolución

Journey

En mi humilde opinión, yo creo que los juegos low poly y los indies en general han llegado para quedarse, pues se hace muy complicado imaginar la industria sin títulos como Journey, Hollow Knight, Stardew Valley, Shovel Knight u otros que han marcado un punto de inflexión en un mundo en el que solo parecía importar el poderío gráfico y en el que la historia y el gameplay parecían estar al servicio del mero artificio.

Con esto no quiero decir que no haya títulos AAA de raza y que sean realmente buenos, pero estaréis conmigo en que la mayoría podría tomar buena nota de la innovación y originalidad con la que se plantean muchos indies que buscan no solo un aspeco gráfico llamativo, sino también ofrecer una grandiosa experiencia de juego que recordemos para siempre. Al fin y al cabo eso es de lo que se trata, de que un juego sea realmente memorable.

Mario Arias

Recolector incansable de contenedores de corazón y piezas de la Trifuerza, emisario de la Diosas en la Tierra de Hyrule y adorador de la Luz de la Espada Maestra. Me defino como Nintendero de corazón y Tolkiano de-mente. Studio Ghibli es mi religión.
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