Reportaje: Grandes romances de videojuego

Estamos en San Valentín, y para que luego nadie diga que no somos románticos, en AlfaBetaJuega hemos hecho un reportaje con los mejores romances vistos en nuestras videoconsolas. Desde los más clásicos hasta los últimos en dejar su amor patente en las máquinas actuales. Los hay de todo tipo y condición, así que, ya sabéis, ¿con cuál os quedáis vosotros?

Vincent y Catherine

O Katherine. En realidad el protagonista de esta obra maestra de Atlus vivía un auténtico triángulo amoroso. Por un lado estaba su novia de toda la vida, y por el otro una explosiva y misteriosa jovencita llamada igual que ella, Catherine. Eso sí que es tener el corazón repartido. En cualquier caso, y en función a nuestras decisiones durante la aventura, el protagonista terminaba con una u otra. ¡Nadie dijo que el amor fuese fácil, tampoco en un videojuego!

 

 

Prince of Persia y Farah

No, no nos extraña que el Príncipe de Ubisoft cayera rendido a los pies de esta exótica muchacha, una de las más atractivas de la pasada generación de consolas. Ambos, y a pesar de que la situación no era fácil, mantenían sus más y sus menos durante Las Arenas del Tiempo, posiblemente la mejor aventura de la historia de Prince of Persia (al menos de la historia moderna). Y eso que la chica quería terminar con la vida de suegro (ejem).

 

Yuna y Tidus

Otro mítico romance en el que los dos protagonistas iban poco a poco sacando sus cartas a relucir, hasta llegar a un final de lo más emocionante. Para muchos se trata de unos de los momentos álgidos vistos en un juego de rol, aunque la simpatía que sienten los fans por estos personajes es bastante variada. Unos los adoran, pero otros…

 

 

Leon Kennedy y Ada Wong

Esta es la típica historia en la que el chico está totalmente quedado por la chica, pero ella no termina de corresponderle. O sí, pero de forma bastante ambigua (sí, no, tal vez…). El mejor momento de la pareja es el visto en el increíble Resident Evil 2. Pero después en la cuarta entrega de la saga también vuelven a tener una relación (algo más fría, eso sí). Incluso en las películas basadas en el juego la ambigüedad entre ambos es manifiesta.

 

Billy y Marian

En los ochenta las cosas no eran como ahora. Si había algún problema, pues se resolvía a puñetazos. Y si encima el problema era que alguien se había llevado al hombro (literalmente) a tu novia, enseñando su ropa interior por todo el barrio, motivo de más. Esto es lo que pasaba en Double Dragon, en el que Billy, el experto en artes marciales, se pegaba con medio mundo hasta dar con su chica. Lo curioso es que su hermano Jimmy hacía lo propio. ¿Simpatía fraternal o existía algo más también entre Marian y él? Sabe Dios…

 

 

Juliet Starling y Nick

Lo de la protagonista de Lollipop Chainsaw por su novio sí que es amor, y lo demás tontería. La chica no pierde el cariño por él ni siquiera cuando Nick se convierte en una cabeza parlante sin cuerpo, cuando está claro que eso nunca puede ser positivo para una pareja… Claro que no hay mal que por bien no venga, y los dos se volvían inseparables cuando ella se enganchaba a su amado al cinturón como si nada.

Dominic Santiago y María

No todo iban a ser tiros para los “Gears”. Estos marines de guerra también tienen su corazoncito. Concretamente en la segunda parte de la saga asistimos a un momento bastante emotivo, cuando Dom busca a su amada en un campo de concentración enemigo. Por desgracia, el final no es como él esperaba. ¿A quién no se le hizo un nudo en la garganta durante esta escena?

 

 

Leon Belmont y Sara

Un romance que también termina de manera trágica. El cazador de vampiros primigenio de la dinastía Belmont, Leon, acude al bosque de Noche Eterna para liberar a su amada Sara del malvado vampiro Walter Bernhard. Allí es cuando esta legendaria familia decide finalmente dedicar su vida a terminar con cualquier criatura de la noche que se interponga en su camino.

Andy Bogard y Mai Shiranui

Los luchadores también tienen tiempo para el amor. Es el caso de la mítica serie Fatal Fury. Mai Shiranui, icono sexual del mundillo y personaje inspirador de cosplays donde los haya, tenía su corazoncito ocupado (para desgracia de muchos). Y curiosamente no por el guaperas de la saga, Terry Bogard, sino por su hermano, más bajito y menos vacilón, Andy. Es cierto que a algunas mujeres no hay quien las entienda…

 

 

Wander y Mono

En el épico Shadow of the Colossus vivimos un romance realmente atípico, pero romance al fin y al cabo. De hecho toda nuestra lucha para terminar con los alucinantes colosos del juego tenía un único fin: arrebatar a nuestra amada de las garras de la muerte. Todo el mundo recuerda el juegazo de Sony por sus míticas batallas, pero también la trama, aunque rodeada de misterio, tenía su aquel. Romance incluso más allá de la muerte.

Mario y Peach

Pocas parejas son tan longevas dentro de esta industria como Mario y la princesa Peach. Es más, el fontanero de Nintendo nunca parece cansarse de rescatar a su amada, por mucho que Browser la capture una y otra vez (parece que en el reino champiñón no se tiene nada mejor que hacer). Eso sí que es insistencia, y lo demás tontería.

Estos son algunos de los romances que más nos han marcado, aunque somos conscientes de que existen más, cientos de ellos más, ¡MILES!. Por eso mismo os pedimos ayuda vosotros. No dudéis en dejar en vuestros comentarios que historias de amor os han gustado más.

Enrique Luque de Gregorio, Redactor en AlfaBetaJuega

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