REPORTAJE: Juegos crucificados injustamente

¿Cuántos títulos que nuestros amigos y conocidos odian forman parte de nuestra selección de favoritos? Puede que unos cuantos, incluso más de los que nos gustaría que fueran y jamás podríamos llegar a confesar. Entre ellos, seguro que se encuentran algunos juegos que disfrutamos en nuestra infancia y que ahora en una circunstancia normal denigraríamos al completo. Sin embargo, nuestra nostalgia nos impide ejercer esta labor crítica.

Esta situación empeora drásticamente cuando la extrapolamos a la crítica especializada, la comunidad de jugadores y nosotros mismos. ¿Cuántos juegos analizados negativamente hasta la saciedad nos han parecido más que notables una vez los hemos probado? No cabe duda que más de unos pocos.

Por esta razón, en AlfaBetaJuega hemos decidido hacer un resumen, una especie de compilación donde aglutinar una decena de casos en los que la vox populi se ensañó con un trabajo que, visto con distancia y en frío, tampoco era merecedor de todos los adjetivos peyorativos que llegó a recibir. ¿Estás listo para "quitarle la cruz" en Semana Santa a todos los juegos que te vamos a enseñar?

ASSASSIN´S CREED: UNITY

Empezamos con el ejemplo más válido con un proyecto bueno pero apaleado a saco por el pueblo llano. Con mayores o menores motivos, eso es un juicio de valor en el que no vamos a entrar.

Ubisoft no arrancó como hubiera deseado en la actual generación. A pesar de tener una media de 70 puntos en Metacritic, lo que lo convierte en un título bueno con margen de mejoras, los medios montaron con los restos de Assassin's Creed: Unity un festín de tripas y varapalos por un producto final repleto de bugs (eso sí). Tras unos cuantos más que necesarios parches, se pudo comprobar lo que era la última creación del estudio francés: un proyecto ambicioso lastrado por una ejecución inicial pésima.

Una vez pasado el tiempo, los jugadores comenzaron a pensar que estaban ante algo ampliamente disfrutable, empezando a olvidar así todos los improperios lanzados al aire cuando empuñaron palabras como cuchillos contra él. Si es que…

SUPER MARIO SHUNSINE

Una de las aventuras más peculiares del fontanero de Nintendo también ha tenido uno de los vaivenes más singulares de todos los tiempos.

En los albores de los tiempos, la única entrega plataformera de Mario tuvo una buena acogida y fue recibida con los brazos abiertos por parte de la comunidad de los usuarios de Game Cube. Con el tiempo, como les pasan a las parejas, empezaron a verse los primeros defectos, fruto no solo de haber explotado el pequeño disco, sino también de desarrollar las facultades de análisis.

De esta forma, se pasó de un extremo a otro: hace unos cinco años, eran muchos los jugadores que aseguraban que tenía una cámara horrible, unos controles inexactos, un desarrollo argumental desequilibrado y una inspiración paupérrima a la hora de edificar los niveles. Ahora, en cambio, hay una cuantía considerable de personas que les gustaría ver una versión remasterizada en alta definición de Ciudad Delfino y sus alrededores. Puede que una continuación. De un modo u otro, el público victimizó a posteriori una obra que no se merecía un trato así.

MIRROR´S EDGE

Una protagonista femenina, cámara en primera persona, parkour y uso limitado de armas. Electronic Arts y DICE lo tenían difícil con esta historia para que calara hondo entre sus consumidores. Tanto, que no lo consiguieron. Al principio.

En los primeros andares de Faith por el mundo del videojuego, la suerte no estuvo de su parte. Las copias vendidas durante los primeros meses fueron escasas y muchos diagnosticaron esta propiedad intelectual como un fracaso.

Un juicio de valor prematuro, puesto que con el tiempo la mayoría de los asiduos a este ocio acabó dándole una oportunidad. Aunque fuera a través de la segunda mano. El hecho es que fue acusado en vano de ser un producto anodino. Ahora, en cambio, es un objeto de culto. Qué cosas, ¿verdad?

SPEC OPS: THE LINE

A pesar de no poder defenderse semejantes posturas, sí que pueden llegar a comprenderse. La pasada generación fue, sine dubio, la que abrió el mercado al género de los shooters. Entre tanto disparo, es normal que no se oyera el ruido provocado por Spec Ops: The Line, el "recién llegado" que levantó poco humo.

Si a la saturación de entregas de este tipo se le suma un lanzamiento poco innovador, que no destaca especialmente por sus gráficos ni por nada que no tenga cualquier otra IP, resulta comprensible que se hundiera en el mar de la competencia.

Y es que el nombre que nos atañe no destacaba especialmente en nada que se pudiera ver a simple vista, sino en su planteamiento, puesto que se nos ponía en una cruzada por encontrar un sentido a la guerra. Nos sumergía en la psique de nuestro atormentado protagonista, que cuestionaba las órdenes de los superiores para hacer lo que él consideraba correcto. Un juego bélico anti-belicista, resumido pronto y claro. Eso no lo ofrece cualquiera, pero para la mayoría era "otro más" algo simplón y sin encanto. Una lástima que no se indagara más en sus posibilidades ni en su BSO, que cuenta con versiones originales de clasicazos.

THE LEGEND OF ZELDA: MAJORA´S MASK

Más conocido como "el Zelda incomprendido". Tras un magnífico Ocarina of Time, Nintendo se presentó con un cartucho repleto de franjas horarias, regresos temporales y una ambientación oscura como ni siquiera se había visto en A Link to the Past. "Pero…¿pero esto qué es?" se preguntaría más de uno por aquel entonces, dándole un puntapié con malicia.

El tiempo acabó mostrando la cara amable de la Máscara de Majora, en una travesía épica a contrarreloj en la que Link intentaba salvar Términa y a sí mismo. De hecho, muchos acabarían pidiendo una nueva versión mejorada que no llegaría hasta el pasado mes de febrero. Pero los primeros años, no nos olvidemos, se mostraron demasiado implacables contra Eiji Aonuma y el fruto de su arduo esfuerzo.

Puede en parte que fuera tan criticado por ser recibido por unos receptores pequeños que no entendían la magnitud de lo que tenían delante debido a su corta edad. O puede simplemente que sea a causa de tachar todo lo que sea distinto al resto. Lo mal que lo pasaría el Héroe del Tiempo mientras le llovían los insultos y los desprecios.

FALLOUT: NEW VEGAS

La última aparición de la franquicia de Bethesda, al menos por el momento, no estuvo exenta de una polémica muy similar a la de su compañero Assassin's Creed: Unity.

La continuación de Fallout 3 no disfrutó de una fiesta de bienvenida a la altura a causa de dos frentes. El primero estuvo íntimamente relacionado con todos los errores que impedían el desarrollo de una partida normal. Los correspondientes parches no tardaron en llegar, pero para entonces muchos lo habían tildado de inacabado y fraude, por lo que no acabó gozando del mismo éxito que su predecesor.

Al margen de la ronda de bugs presentes, el hecho de que se hiciera tanto anuncio de los juegos de casinos y de azar no terminó de llamar a mucha gente, que consideró que se optaría demasiado por este nuevo elemento. Nada más lejos de la realidad.

KINGDOM HEARTS

Sí, no mires con cara de sorprendido. Ahora cualquier amante del rol y de la acción en general, más todavía si tuvo una "infancia Disney", aplaude con brío cualquier lanzamiento de las aventuras de Sora y compañía. Pero, ¿cuál era la situación antes de la puesta a la venta del primer Kingdom Hearts? Más o menos, desoladora.

Squaresoft era el responsable de grandes obras maestras como Final Fantasy VIII, Chrono Trigger y el aclamado Final Fantasy VII, por lo que estaba claro que se trataba de un valor seguro. Disney ya no lo era tanto. Habían pasado bastantes años desde sus tiempos gloriosos en el videojuego y no se sabía muy bien cómo saldría algo bajo su supervisión.

Además, ¿Cloud y Donald combatiendo codo con codo? Pensándolo en frío, es lógico que se pensara que no sería un acierto. No parece que las posturas de la animación norteamericana y el RPG japonés calcen demasiado a priori. Por si no fuera suficiente esto, no era muy común que el estudio nipón se dedicara a hacer que sus personajes lucharan dejando a un lado los combates por turnos.

El tiempo acabó demostrando al final que no era tan mala idea la mezcla de universos ni el aventurarse en otros géneros. Oye, a decir verdad dio un resultado muy bueno. Vale, genial. Pero en su momento nadie apostaba por esta fusión.

DMC (DEVIL MAY CRY)

Dante, Dante, Dante. No, no estás leyendo la repetición del nombre de uno de los protagonistas de Capcom que más cariño ha cosechado en los últimos años. Más bien se trata del número de veces que apareció en PlayStation 2. Tras cerrarse lo que parecía ser una trilogía muy desigual en términos de calidad, surgió en PlayStation 3, Xbox 360 y PC un cuarto capítulo que disgustó a casi todos los que lo probaron. Era el momento de hacer resurgir a la franquicia con un nuevo toque de frescura. ¿Nuevo protagonista y ambientación? No, mejor un reboot. Se empezó entonces a mascar la tragedia: nacía DmC, quizás el juego de toda esta lista que más guantadas sin mano repartió a diestro y siniestro.

Nadie quería al nuevo Dante. Lo acusaron de malcriado, de emo, de superficial, de…de niño. Nadie quería a un Dante adolescente, sino al guaperas irreverente que levantó pasiones en el segundo sistema de Sony. Por si no bastara con el "horripilante" remodelado del anti-héroe, Capcom pasaba su propiedad a manos de Ninja Theory. Pues mala suerte, hubo que aguantarlo por las malas. Además, con occidentalización al canto, dejando a un lado el aire japonesillo que destilaba el antiguo. Toma ya.

Nunca ha sido considerado una obra maestra, no nos vamos a engañar, pero ya quedan bastante lejos aquellas exaltaciones sobre lo mediocre de esta aventura y lo "buenazo" que es su nueva cara visible. De hecho, recientemente llegó al presente parque de consolas con una versión mejorada. Igual tanto no disgustó a pesar del cambio, ¿cierto?

VANQUISH 

Vanquish nunca recibió unas puntuaciones excesivamente duras, pero el esfuerzo tanto de Shinji Mikami como de SEGA no triunfó como habían deseado. Las causas fueron dos, muy simples pero cruciales en esta industria: la historia y la duración.

Este shooter centraba su encanto en el frenesí de las partidas, en los combates dinámicos y en su clara naturaleza arcade, alejada de los shooters más convencionales. Una condición que los consumidores no supieron entender. A esto se le añade una escasa duración, en parte por la agilidad y la naturaleza arcade comentadas, que apenas hacía que su modo principal llegara a las seis horas de duración. La ausencia de modo online tampoco jugó a su favor precisamente. Por todo esto, a pesar de ser un título apañado, no triunfó apenas y fue considerado un chasco pero que hoy muchos valoran.

CASTLEVANIA: LORDS OF SHADOW

A Castlevania le pasaba una situación parecida a la de Devil May Cry. Tras una serie de lanzamientos con una calidad y éxito muy desiguales, Konami decidió darle un giro de tuerca a la saga mediante un nuevo equipo de desarrollo. Aquí fue donde comenzó el terror, aunque no a causa de Drácula precisamente.

Una de las propiedades intelectuales más antiguas de la Historia se trasladaba a la firma española Mercury Steam. En el resto del mundo no sabemos a ciencia exacta cuáles fueron los pensamientos al respecto de esta toma de decisión. En nuestro país, en cambio, se da por sabido que para algunas cosas no somos, ¿cómo decirlo? demasiado patrióticos, por lo que fue muy duramente criticado que unos "españolitos" tuvieran en sus manos el destino de esta aventura de acción.

Si a esto se le añade el cambio de estilo, diverso al que nos tenía acostumbrada esta creación, es lógico que Castlevania: Lords of Shadow no fuera esperado como se merecía. Con el paso del tiempo los prejuicios hacia lo español se desvanecieron, dejando que el buen hacer de este equipo brillara por sí solo. De su continuación en Nintendo 3DS y su última secuela mejor no hablamos. Ahí ya sí que tuvieron algo de razón todos los detractores del original.

LITTLE KING´S STORY

Uno de los mejores juegos de la ya difunta Nintendo Wii es a la vez uno de los juegos más injustamente criticados y abandonados que jamás hayamos visto. Al menos dentro de la casa de Kyoto.

Los prejuicios pudieron con esta magnífica obra con un diseño claramente animado y pintoresco. Traducido al castellano sin eufemismos, infantil, lo que hizo que cayera en auténtica desgracia. La crítica le dio un voto de confianza y la puntuó con unos valores elevados, algo que no siguió el público en general.

A su ya citado aspecto claramente dirigido a un público más corto de edad, en gran parte por los colores pastel y el diseño tanto de escenarios como de personajes, cabe añadirle algunos factores adicionales aparte. Al margen de esto, la versión española trajo una traducción de estas que "o se aman o se odian" puesto que fue demasiado liberal, abusando del lenguaje del amigo Chiquito de la Calzada en sus líneas de texto.

Palabras como "fistro" o "comorl" se repetían con más frecuencia de lo que un jugador medio puede permitirse. Y el resto de los textos también incluyen términos demasiado personales, por lo que transmitía poca seriedad en su compendio. Claro está que todo formaba parte de su encantadora personalidad, pero si sumamos los diseños caricaturescos, las conversaciones a veces sin sentido y una banda sonora compuesta por diversos temas de música clásica… El resultado es que pocos quisieron olerlo. A pesar de que fuera o no bueno, el verlo por encima echaba para atrás.

THE ORDER: 1886

El último caso que te traemos es a la vez el más reciente. Considerado uno de los baluartes ineludibles de PlayStation 4, Ready At Dawn recibió golpes hasta en el carné de identidad por culpa de su supuesta última maravilla, que no era otra que The Order: 1886. La causa principal para hacerse con la última plataforma de Sony hizo aguas a escasos días de su lanzamiento a causa de unos comentarios realizados con lenguas (o dedos, en función de si hablamos de una review online) viperinas. Que no sería la joya de la corona, pero hombre, tampoco era para tratar así al pobre. Él solo quería hacer amigos.

El mayor castigo le vino, al igual que Vanquish, por el lado de la duración. Las masas comenzaron a temblar cuando aseguraron sus encargados que el modo campaña duraría 6 horas, que luego llegaron a ser 8 y hasta 12, con tal de que las opiniones no fueran tan contrarias. El resto de juicios peyorativos vinieron por temas muy diversos: capítulos enteros compuestos solo por cinemáticas, armas impactantes a las que apenas se les daba uso e incluso falta de carisma de los protagonistas. Como si nuestros calvitos de los shooters contaran con personalidad propia. Pero puestos a echar bilis, se echa bien.

En efecto, a día de hoy nadie sigue diciendo que sea un juego descomunalmente bueno, pero pocos tienen la misma malicia a estas alturas que cuando apareció en el mercado. The Order: 1886 no es lo mejor que verá la luz en PlayStation 4, pero ha soportado reprobaciones muy severas de forma injustificada.

Una vez finalizado nuestro repertorio personal, te invitamos a que nos comentes los videojuegos que te han parecido que recibieron unas críticas malas y que, luego, tampoco merecían semejantes evaluaciones. Seguro que se te ocurre alguno interesante, te escuchamos.

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