De Harvest Moon a Little Dragons Café, vuelve la magia de Yasuhiro Wada

Una idea que originó un género y una saga legendaria.

Comparativa entre Harvest Moon y Little Dragons Café

Allá por los años 1996 y 1997 a Yasuhiro Wada se le ocurrió una gran idea para dar forma a un videojuego: ¿y si llevo la vida del campo y sus virtudes al terreno de las consolas? Y así lo hizo, su idea se transformó en un videojuego, Harvest Moon que cosecharía un éxito bastante notable en la SNES al mezclar la fórmula de una aventura-RPG con un simulador de vida en la granja.

En Harvest Moon había un montón de cosas por hacer: sembrar, cultivar y recoger cosechas, criar animales, aventurarse en el mundo que nos rodeaba, realizar actividades lúdicas (como la pesca) y entablar una buena relación con el resto de vecinos de la granja. Con esta mecánica de juego tan laboriosa se fundó una saga que llegaría hasta nuestros días a pesar de su cambio de nombre, Story of Seasons.

Little Dragons Café aprovecha los puntos fuertes de Harvest Moon para crear algo único

Fundando un género

Aunque Harvest Moon no inventó la pólvora, sí fue un título fundacional para los simuladores de granja. De hecho, hasta ese momento, esta faceta de «simulación» en los videojuegos explotaba más el componente de gestión de recursos desde una perspectiva más impersonal (ciudades en Sim City), y no desde un aspecto tan lúdico, aventurero y granjero como lo hacía el título creado por Yasuhiro Wada.

Además, en este gestor con tintes de aventura RPG (también hay lugar para las tramas y elecciones), la variedad de cosas por hacer es increíblemente alta, y puede llegar a agobiar el reparto de tareas organizado para que te dé tiempo a hacerlo todo al límite de tu cansancio. Era necesario establecer una rutina clara que nos permitiese devolver la granja que habíamos heredado a su gloria y esplendor del pasado (como también ocurre en Stardew Valley).

Esto se une al hecho de que la interacción con el resto de habitantes del mundo en que nos movemos en Harvest Moon es absolutamente necesaria. De hecho, es una parte tan importante como limpiar el terreno de tu granja o salir en busca de aventuras. No hacerlo suponía perderse buena parte de la enjundiosa trama de Harvest Moon y no vivir alguno de los episodios más extraños y divertidos que esconde el juego. Por si fuera poco, entablar buenas relaciones con los vecinos sólo aportaba beneficios, pues ellos también te ayudaban a que tu granja volviera a ser la que era.

La exploración también era un elemento bastante relevante, y complicado, pues con un mapeado bastante grande para la época y con un montón de cosas que descubrir, el mundo de Harvest Moon parecía lleno de vida y bullicio. Lejos de ser esta una faceta cansina, atravesar el mapa del juego se convierte en una de las cosas más divertidas de todo el título. Sin duda, su gran variedad y sus enormes posibilidades, pudiendo hacer cosas y tareas en casi cualquier parte, nos amarraban a la pantalla, queriendo descubrir más y más de todo lo que se nos ofrecía. Además, ¿qué puede haber mejor que relajarse mientras exploras un mundo que te encanta?

Explorar y arreglar tu granja en Harvest Moon tenía su recompensa

El legado del Dragón

Tras muchas réplicas a través de nuevas entregas de la saga Story of Seasons y de otros títulos de Harvest Moon, a Yasuhiro Wada se le ocurrió una nueva idea para un nuevo videojuego para PS4 y Nintendo Switch: Little Dragons Café. Se nota que es una pieza creada por el mismo artesano de Harvest Moon, pues en lo básico bebe literalmente del juego fundacional de la saga: hay exploración, cría de animales, recolección de ingredientes, gestión del tiempo y de los recursos e interacción con los personajes que visitan la cafetería. Pero, claro, es un juego con una óptica muy diferente a Harvest Moon.

A ojos de muchos, Little Dragons Café podría ser ideal para niños, pero la realidad es que es un juego apto para todas las edades y gustos, sobre todo si gustan las aventuras que se basen el la recolección y en la creación de elementos únicos, en este caso, platos irrepetibles y deliciosos. De hecho, esta es una diferencia fundamental con el título iniciático de Yasuhiro Wada, es decir, Little Dragons Café es un título mucho más sencillo y directo, menos profundo en ciertos aspectos, pero realmente amplio en lo que a creación y experimentación con recetas se refiere. De igual forma, el tono que hila la narrativa de Little Dragons Café es mucho más distendido y jocoso, dando lugar a situaciones mucho más cómicas e hilarantes, aunque a veces se eche en falta un poco más de peso dramático en la historia de la «pérdida» de la figura materna.

No obstante, y a pesar de que la exploración en Little Dragons Café no es tan completa como en Harvest Moon. sigue siendo uno de los platos fuertes y aunque la mecánica se nos pueda hacer repetitiva debido a la falta de variedad, tener que salir a buscar ingredientes y recetas al mundo exterior «por fascículos» (cada vez que avanzamos en la historia se amplía la porción de mundo que podemos visitar) ayuda a que la pesadez de la recolección sea muchísimo más llevadera.

Finalmente, un punto distintivo de Little Dragons Café con respecto a Harvest Moon es la cría de un ser tan único como un dragón. Bien es cierto que la criatura se hubiera beneficiado de un mayor rango de emociones a la hora de interactuar con el mismo, pero igualmente terminamos por cogerle muchísimo cariño y nos ha gustado la idea de implementar una responsabilidad para el jugador a mayores. La adición del dragón añade un plus a la aventura, y verle crecer y desarrollarse sano y fuerte es mucho más emocionante de lo que podrías esperarte.

La cocina es un espacio fundamental en Little Dragons Café

Pasado, presente y futuro se unen

No sabemos si Little Dragons Café tendrá un futuro como saga propia, pero lo que está claro es que ha sabido beber ampliamente de las bases de Harvest Moon para crear un mundo único y mágico, realmente colorido y nuevo. Cierto, este título no es sustancialmente novedoso en sí, pero la unión de sus factores lo convierte en una buena baza para pasar un rato más que divertido.

Destacaríamos que la historia y la profundidad del sistema de recetas está a la altura de la saga Harvest Moon, aunque se echa muy en falta que la exploración fuese más variada y dinámica. Sin embargo, ese dragón que criamos nos vincula fuertemente al juego y con un elenco de personajes tan divertidos que ya quisieran otros títulos para sí, podemos decir que Little Dragons Café ha sabido aprovechar los puntos fuertes de Harvest Moon para crear una experiencia única.

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Mario Arias

Recolector incansable de contenedores de corazón y piezas de la Trifuerza, emisario de la Diosas en la Tierra de Hyrule y adorador de la Luz de la Espada Maestra. Me defino como Nintendero de corazón y Tolkiano de-mente. Studio Ghibli es mi religión.
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