Review MSI GS73VR 7RF Stealth Pro: El portátil gaming que todo jugón desea tener

El ventilador del equipo ha resistido a la perfección nuestras pruebas un título tan puntero y reciente como Overwatch, aunque es cierto que en sesiones prolongadas comienza a hacerse notar un ligero zumbido completamente comprensible. Del mismo modo, el ordenador sí alcanza temperaturas bastante elevadas cuanto más tiempo pasamos dentro de un juego exigente como este, de modo que ponérnoslo encima de las piernas tal vez no sea la mejor de las ideas. Cabe recordar que a través del Dragon Center podemos configurar el ventilador a nuestro gusto para adaptarlo a nuestras sesiones de juego.

La batería base del equipo MSI tiene una duración aproximada de cuatro horas en su carga completa y realizando tareas no demasiado exigentes y bajo un brillo medio. Evidentemente jugando a Overwatch la carga se redujo en nuestro caso personal con mayor velocidad que si tan solo estábamos en el escritorio indagando en los menús del portátil. Es algo que ocurre en todos los ordenadores portátiles, pero no queríamos dejar pasar la oportunidad de reseñarlo para que quede constancia de este hecho. Ni que decir tiene que jugar a títulos de acción en un portátil no es tan cómodo como hacerlo en uno de sobremesa, pero siempre tenemos la opción de conectar un ratón externo o hacer lo propio con un mando de consola (en nuestro caso hemos jugado con uno de Xbox One).

La segunda y última de nuestras grandes probaturas ha sido con un videojuego con más años a sus espaldas pero que sigue siendo todo un éxito a día de hoy. Hablamos de The Elder Scrolls V: Skyrim, la obra maestra de Bethesda y uno de los grandes títulos de rol de acción del último lustro. En este caso ya no nos encontramos ante un juego tan exigente técnicamente como Overwatch (cinco años más moderno), pero sí con un completo, detallado y gigantesco mundo abierto que teníamos ganas de descubrir cómo funcionaba con el MSI GS73VR 7RF Stealth Pro.

El resultado, como podrás imaginar tras haber leído nuestra experiencia con Overwatch, es inmejorable. Nuestro primer paso fue colocar todas las configuraciones gráficas en su máximo permitido, incluido el global en Ultra. Una vez arrancamos el videojuego no pudimos más que quedarnos boquiabiertos con el resultado. Y es que para tratar de poner más al límite al equipo instalamos un buen número de mods gráficos que mejoraran el apartado general de Skyrim y lo convirtieran en algo más exigente.

Una vez más nos encontramos con una fluidez extrema que jamás bajó de los 120 frames por segundo, algo que se agradece sobremanera (especialmente si jugaste a este título originalmente en PlayStation 3 o Xbox 360, donde apenas alcanzaba los 30 fps). Como era de esperar nos topamos con las mismas vicisitudes que en el caso de Overwatch: nos referimos a ventiladores que empiezan a sonar en sesiones de juego prolongadas y una alta temperatura que hace inviable sostener el equipo sobre las piernas.

No cabe duda de que el MSI GS73VR 7RF Stealth Pro es el portátil gaming que todo aficionado a los videojuegos querría. Estamos ante un ordenador elegante, atractivo visualmente y tremendamente fino, lo que lo hace ideal para llevarlo a cualquier parte. La excelente calidad de la pantalla (1920×1080 píxeles) y el fantástico sonido de los altavoces (potente y de calidad aunque algo punzante en algunos agudos) son otras de las características que han de este equipo de MSI uno imprescindible para los jugones.

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