Runic Games pudo haber publicado Torchlight a través de Microsoft

Runic Games pudo haber publicado Torchlight a través de Microsoft

Runic Games, el estudio desarrollador de Torchlight y su secuela, así como del reciente Hob, ha cerrado sus puertas. Tras ellas quedan años de trabajo y recuerdos, y alguna que otra anécdota, una de las cuales tiene que ver con Microsoft. Y es que no solo Torchlight podía haber sido una nueva marca para la lista de las que han editado los de Redmond, sino que además éstos pidieron a Runic que les hicieran una nueva entrega de Fable, algo que el estudio declinó.

Este y otros recuerdos son los que ha compartido uno de los varios fundadores del estudio, Travis Baldree, quien ha estado departiendo con Kotaku sobre lo que le ha ido aconteciendo a Runic Games a lo largo de los años, versiones de juegos que no hemos vistos o capítulos como este encargo de Microsoft, a quienes acudieron con Torchlight bajo el brazo. Sin embargo, la corporación se descolgó con esa petición para un nuevo Fable y pareció olvidarse del RPG de acción. Poco antes de su lanzamiento, durante la Penny Arcade Expo, un representante de los de Redmond se les acercó y les preguntó “¿Por qué no nos habéis pedido que os publicásemos esto?”. Alguien no se ponía de acuerdo, al parecer.

Baldree comenta que Torchlight tenía un prototipo en el que el protagonista parecía Jesucristo con dos espada y que “se apuñalaba a sí mismo en la cara con ambas armas mientras corría”. Tras depurar esta versión inicial, con el juego aún titulado Delvers, Baldree presentó el juego a Big Fish Games en Seattle presa de una gripe galopante. “No puedo recordar nada, pero fue horrible. Alguien se inclinó hacia adelante y dijo ‘esto es genial, pero en realidad no hacemos juegos’”.

El siguiente paso fue EA, de quienes tras asegurarle que en una semana tendría un contrato hecho, nunca más supieron. Perfect World, en Beijing, China, fue finalmente el hogar que encontró Torchlight, por el que en el último momento se pegó Zynga, que salió de la nada. Así fue como finalmente el juego vio la luz, con un detalle exasperante para uno de los fundadores del estudio, Max Schaefer, que no soportaba los números flotantes para indicar daño, “así que añadí texto flotante para todo, incluso para las pisadas”, recuerda Baldree.

Como última curiosidad, Baldree cuenta que Runic Games estuvo muy cerca de pasar a formar parte de otro estudio, Turbine, y con ello de encargarse de un título basado en El Hobbit. “En nuestra primera cena con ellos me tomé el mejor combinado Old Fashioned de mi vida”. Esperemos que ahora sean ellos los que encuentren una nueva casa en la que poder seguir desarrollando.

Publicaciones relacionadas

Cerrar