¿SABÍAS QUE… Atari ya tuvo algo similar a Wii Fit 25 años antes?

¿SABÍAS QUE… Atari ya tuvo algo similar a Wii Fit 25 años antes?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades relacionadas con los videojuegos. ¿Recuerdas cuando Nintendo se empeñó en que cuidaras tu estado de forma e hicieras ejercicio? ¿Te acuerdas de que se puso a la venta una tabla con sensores y unas cuantas entregas de una nueva franquicia llamada Wii Fit? Bueno, salvo por el nivel de tecnología y el número de juegos, hubo una compañía que les ganó por la mano un cuarto de siglo antes.

Se trata de Atari, que allá por 1982 intentó hacer que los jugadores de videojuegos se movieran mientras jugaban con un accesorio que no tuvo mucho éxito. Pero si el primero no triunfó y consistía básicamente en estar de pie e inclinarse, imagínate el segundo proyecto, que ya exigía un poco más. Hoy te los presentamos en ¿Sabías que…?



Sin esfuerzo no hay juego

El mundo de los videojuegos a comienzos de la década de los ochenta es muy diferente a cómo lo conoces ahora. Sin ir más lejos, los jugadores todavía se tenían a ojos del público general por gente esbelta y no necesariamente poco dinámica. A lo sumo se les atribuían, eso sí, camisas a cuadros con protegebolsillos en ellas y enormes gafas de pasta negra, preferentemente con un esparadrapo enrollado en el puente. Ah, los tópicos. Al menos no se le asociaba al poseedor de una Atari 2600 con problemas de sobrepeso y un injustificado amor por la bolería industrial. Como si hiciera falta tener videojuegos para aprender a amar la bollería industrial.

Sin embargo, Atari vió venir el futuro. No el crack del 83 que la dejaría temblando y daría el relevo de la hegemonía de los videojuegos a los ordenadores domésticos, eso no lo supo ver venir como bien demuestran sus delirantes políticas de sobreproducción para con E.T. y Pac-Man. No, lo que vió venir de alguna manera era la futura asociación de ideas que uniría la imagen del jugador con esos tímidos e introvertidos obesos temerosos de Dios y de un fallo pancreático que tenemos hoy en día. Eso y algo más, una visión de 25 años en el futuro que nosotros llamamos Wii Balance Board, pero que en 1982 Atari comercializó para su consola VCS 2600. Créelo o no, la consola de Atari se adelantó a Wii Fit un cuarto de siglo.



Hay que decir que no lo hizo tanto por el ejercicio físico como por la innovación. El Joyboard, como se llamó al dispositivo, era una accesorio ideado como método de control alternativo para experimentar con otros juegos. Un ejemplo, practicar esquí. Lanzarse a un slalom reemplazando el joystick por movimientos realizados sobre una tabla, en esto consistía Mogul Maniac, un juego bastante sombrío de su catálogo que ofrecía precisamente lo antes descrito. De pie sobre la tabla e inclinándose hacia cuatro direcciones distintas, los jugadores podían tener la experiencia más inmersiva hasta la fecha.

Lo malo es que Joyboard solo tuvo un juego, y era el mencionado Mogul Maniac. El mundo no estaba preparado para manejar un juego sobre una tabla, pero seguramente tuvo que ver que la tabla no funcionase como estaba previsto. Los interruptores situados en su parte inferior de una manera análoga a como funcionaban lo de la placa de los joysticks de la consola, no respondían debidamente. Por suerte, siempre se podía enchufar el mando al Joyboard a través de su conveniente puerto de 9 pines y jugar como de costumbre… pero de pie. La idea de Atari había sido un fracaso comercial, y no solo puso fin al juego en postura vertical (por el momento, hasta que Nintendo volviera a la carga pocos años después con la NES) sino también a otro proyecto mucho más enfocado al ejercicio. 

Y es que si jugar de pie te gusta, te va a encantar jugar mientras te machacas los cuadríceps haciendo una buena sesión de bici estática. Sí señor, te va a encantar el Puffer, el otro accesorio saludable de Atari, con combinaría la pedalada con el uso de un joystick en sus juegos dedicados. Esta es la descripción conceptual que Atari manejaba a nivel interno, que ha sobrevivido a través de la web Boing Boing: “Hay toda una generación de niños (y adultos) ahí fuera que no son aficionados al deporte y/o no hacen el suficiente ejercicio. Al mismo tiempo, hay un gran mercado para el fitness. Hemos visto que los niños pueden quedar enganchados a nuestros videojuegos. Vamos a conectar una bici de ejercicio a un videojuego de manera que la bici sea el mando. Conecta la bici a Pole Position y tendrás que pedalear para que el coche avance. Conéctala a Dig Dug para cavar más rápido ¡por la cuenta que te trae! Podemos convertir a los niños en fanáticos del fitness y a éstos en jugadores. Capitalizamos la combinación de dos potentes mercados: los videojuegos y el fitness aeróbico”. No hay fallo posible ahí, ¿verdad?



Por supuesto, si no has oído hablar de Atari Puffer en la vida es por algo. Porque si Joyboard fue un fracaso, Puffer no llegó ni a comercializarse. Y no porque a última hora la empresa recapacitara, al contrario. Había tres modelos de Puffer previstos para lanzarse: el Pro Model, destinado a gimnasios, con monitor de ritmo cardíaco incorporado; el Arcade Model, con ranura para monedas y destinado a recreativos, y el Home Model, que por un precio aproximado de unos 150 dólares no podría faltar en ningún hogar. Pero gracias a movimientos poco inteligentes y al mencionado crack de los videojuegos, se tuvo que declarar en una bancarrota a la que le llevaron desastres comerciales como lanzar un mando con forma de tabla o producir más cartuchos de un juego que su base de usuarios. La bici de Atari se despeñó por la cuneta, y casi toda la industria detrás, pero por otro lado puede que ahora el mundo estuviera lleno de cuarentones apolíneos y esbeltos de haber tenido éxito. Nunca lo sabremos.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Regresamos en una próxima ocasión para revitalizar el cuerpo y la mente con más curiosidades sobre videojuegos. Recuerda, sin sudor no hay gloria. 

Cerrar