¿SABÍAS QUE… Castlevania está presente en Juego de Tronos?

¿SABÍAS QUE… Castlevania está presente en Juego de Tronos?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades relacionadas con los videojuegos y su historia. ¿Oyes los matasuegras? ¿Has visto los montones de confeti que siguen por el suelo? En efecto, estamos de celebración, porque los 30 años no se cumplen todos los días y Castlevania, uno de los juegos más famosos de Konami, ha cruzado ese umbral tan lejos como el pasado lunes.

Y aún así todavía no son tantos años como entregas relacionadas con esta saga ha habido, que se cuentan a carros. En casi todas, por norma general, con una jugabilidad, un diseño de personajes y sobre todo una banda sonora que son marca de la casa desde el original para Famicon Disk System. Castlevania tiene una personalidad propia que le ha valido el reconocimiento, tanto desde dentro de la propia Konami como desde una serie tan ambiciosa y relevante como es Juego de Tronos. Vamos a contarte qué relaciona la serie con los Belmont, pero también qué huella dejó Castlevania dentro de un mundo creado por Hideo Kojima en esta entrega de ¿Sabías que…?



Es su látigo lo que temen

En la mitología y en el acervo popular, Centroeuropa suele pasarlas canutas cuando hay ataques de vampiros, ya que no en vano se les suele asociar a territorios rumanos, húngaros, moldavos o eslovacos. El inconsciente cultural enseguida saca a relucir la región de los Cárpatos, y Transilvania para ser más concretos, cuando hay la más leve mención del vampiro. Konami usó este topónimo para confeccionar el título de Castlevania pese a que en Japón el juego se titule Akumajou Dracula (“La leyenda del castillo demoníaco de Drácula”), siendo Castlevania la propia morada del conde. Para fortuna de los lugareños, Konami también creó a un héroe, Simon Belmont, y con él a toda una estirpe de elegidos que una vez cada cien años empuñarían el látigo sagrado Vampire Killer, el único arma capaz de dañar a Drácula, y se enfrentarían al vampiro para devolverlo a su letargo.

Qué pedazo de héroes, los Belmont. De ellos se dice, tal como se nos ha ido contando a lo largo de la saga, que a algunos de sus miembros se les atribuyen poderes sobrehumanos. Qué tíos. Bueno, y señoritas, porque cuentan con al menos una heroína en su linaje. Con razón el nombre de Belmont es respetado, aunque curiosamente en el original se les llama Belmondo, como el actor francés Jean-Paul Belmondo, aunque de éste no hay constancia de que fuera látigo en ristre destruyendo no muertos. Sí señor, Belmont es un nombre que trasciende fronteras. Hasta de obras de ficción, porque el término “belmon” tiene un significado muy concreto en el mundo de Canción de Hielo y Fuego.

Y es precisamente uno de los lenguajes ficticios que oímos en la serie Juego de Tronos, el alto valirio, el que rinde homenaje a la serie de Konami. No lo decimos nosotros, fíate de su propio inventor, el lingüista David J. Peterson, que confesó en 2013 haber escondido una referencia a un juego que conocía bien, Castlevania II, a la web Vulture: “La palabra para ‘cadena’ es ‘belmon’. Esto es claramente un guiño a Simon’s Quest”. La relación estaba clara para Peterson desde el momento en el que el Vampire Killer se fortalece y pasa a ser una cadena. Si “Belmont” va a asociado a “látigo” también ha de asociarse a “cadena”, de ahí la creación del término en la mente del lingüista. Es una noche horrible para estar maldito cuando se acerca el invierno



La escalera de Simon

La de Juego de Tronos no es la única referencia a Castlevania que existe. En el mundo de los videojuegos hay muchas, e incluso dentro de la propia Konami ha sido un tema más bien recurrente al presentar a sus personajes como invitados en otras franquicias. No obstante, una de ellas proveniente del mismísimo Hideo Kojima es bastante curiosa, sobre todo porque nos cuenta que incluso casi sesenta años después, Castlevania ha dejado su huella en el mundo.

Sucede en Snatcher, un juego desarrollado inicialmente para ordenadores NEC PC-8801 y MSX2, pero popularizado por sus versiones en CD para PC Engine Super CD-ROM y el Mega CD de Sega. En dicho juego, que transcurre a mediados del presente siglo XXI, el protagonista Gillian y su compañero robótico, una versión diminuta y sarcástica de Metal Gear Rex, investigan la aparición de estos snatchers, androides asesinos que suplantan identidades humanas, y sus pesquisas les llevan a una fiesta de disfraces en un bar llamado, qué cosas, Outer Heaven. Pues bien, jamás dirías quién estaba allí en unas condiciones un tanto lamentales cerca de Sparkster, los soldados de Contra o Goemon. El mismísimo Simon Belmont, borracho como una cuba, departiendo animadamente con Drácula, en similar estado de embriaguez. Lógicamente, son personas disfrazadas como ellos, pero eso da pie al siguiente diálogo entre Gillian y Metal Gear:

Metal Gear: “Esos dos tienen una pinta muy sospechosa. Parecen ir vestidos como personajes de la famosa serie de videojuegos Castlevania, de finales del siglo XX”.

Gillian: “¡Sí! Uau, eso me trae recuerdos. Recuerdo pasarme horas jugando. ¡No paraba ni para dormir! ¡Pero estoy seguro de haber jugado! ¡Recuerdo que me molestaba mucho no poder saltar desde las escaleras!”.

Metal Gear: “Todo el mundo se sentía así, Gillian. ¡Era muy frustrante! Según los registros estadísticos la tasa de suicidios entre adolescentes creció dramáticamente ese año”.

¡Caramba! Cierto es que era un fastidio no poder saltar en las escaleras, y que incluso llevaba a perder vidas, y que el juego era como para desesperarse, pero… En fin, esperemos que haber abusado de las horas de juego a Castlevania no nos conduzca a un futuro cyberpunk y que dentro de otros 30 años celebremos el 60 aniversario de un juego mítico.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? que ahora desaparece en el horizonte, pero no tendrás que esperar otros cien años para que regrese. Lo hará la próxima semana con más curiosidades. Hasta entonces, mantén cerca tu látigo y algunas ristras de ajo, por si acaso.

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