¿SABÍAS QUE… desnudar a Kasumi, de Dead or Alive, costó 2 millones de yenes?

¿SABÍAS QUE… desnudar a Kasumi, de Dead or Alive, costó 2 millones de yenes?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, la sección de las curiosidades sobre los videojuegos en AlfaBetaJuega. Tomonobu Itagaki ha dejado un interesante plantel de personajes en las filas de Tecmo Koei, y a algunos de ellos los puso tanto a luchar sin cuartel unos contra otros como luego a jugar al voleibol en bañador. Se trata de los combatientes de Dead or Alive, entre los cuales sus componentes femeninos brillaban con luz propia a ojos de los fans.

Particularmente, Kasumi es la niña de los ojos de Itagaki. Su creador tiene una implicación hacia su obra que es casi paternalista. Por ello, comportamientos tan impúdicos como dibujar a Kasumi de maneras inadecuadas, léase en cueros, no son del agrado del diseñador. Imagínate cómo se puso hace 16 años cuando una publicación bimestral lanzó un CD con herramientas para modificar Dead or Alive 2 y dejar a Kasumi tal como vino al mundo. Pero esta gamberrada tiene un precio que te contamos en esta entrega de ¿Sabías que…?



El oro y el decoro

A la hora de hablar kunoichis, mujeres ninjas para entendernos, Kasumi es de nuestras favoritas. La protagonista de la serie Dead or Alive lo es por méritos propios. Su ninjutsu es de alto nivel y es un personaje perfectamente capaz de plantar cara a cualquier adversario. Y si se tercia relajarse yendo a la playa a echar un partidito de voleibol veraniego, pues tampoco va a decir que no como ha quedado patente en el spin-off Dead or Alive: Beach Volley. No obstante, esta segunda vertiente ha traído algunos quebraderos de cabeza por la ligereza de indumentario de Kasumi y del resto de sus compañeras, aunque ya en la serie madre había una preocupante escasez de tela en algunos uniformes.

Pero fondo de armario al margen, a Kasumi nadie le quiere como su propio creador. Qué decimos su creador, su padre. Tomonobu Itagaki, el hombre que estuvo al frente del Team Ninja durante 16 años antes de emprender una nueva aventura con Valhalla Studios, tenía en Kasumi a su personaje favorito. Lo tiene todo, belleza, agilidad y fuerza, pero estos mozos de mirada sucia que no tienen más que pensamientos turbios hacia su creación le sacan de quicio. Les ha dado un personaje que es un icono del género de lucha, pero insisten en hacer dibujos subidos de tono y hacerlos circular por la red. Algunos hasta han alterado su juego, su Dead or Alive 2, para que Kasumi y el resto de luchadoras muestren hasta la partida de nacimiento. Qué desfachatez. Itagaki se pone enfermo solo de pensarlo, pero cuando se entera de lo que ha hecho una empresa llamada West Side es cuando le da la úlcera.

West Side es una compañía japonesa de software que se dedica a crear herramientas y venderlas en los kioscos a través de su propia publicación que sale cada dos meses. Se trata de aplicaciones orientadas al hackeo, y entre ellas figuran algunas que permiten la modificación de juegos. Juegos como Dead or Alive 2, ya te puedes imaginar para qué. Cuando a oídos y ojos de Tecmo llega el conocimiento de un número de Otanoshimi CD, la revista en cuestión, que incluye un hack para la ropa brille por su ausencia en la versión de Dead or Alive 2 para PlayStation 2, la compañía invocó a gritos cual Berta Escobar en “La que se avecina” la medida que consideraba necesario tomar para corregir este agravio: ¡Demanda judicial!



Y vaya si la hubo. Es más, el juego salió al mercado en 1999. El juicio se resolvió en 2004. Fueron más de 4 años de litigaciones ante el Tribunal Supremo de Tokio, que finalmente se saldaron con un regusto un tanto agridulce. Por un lado, Itagaki y Tecmo veían cómo se hacía justicia hacia el honor mancillado de Kasumi tras una multa de 2 millones de yenes a la empresa West Side. Multa que resulta mucho menos impresionante si consideramos que, por entonces, eran unos 14.500 euros al cambio, tal como en su momento recogió Eurogamer. Y esos sentimientos encontrados en el veredicto vienen porque, de hecho, la multa se hace tan escasa que casi con total seguridad ni siquiera cubriría las cosas del juicio. Y ya hacía 4 años de la publicación de la revista de marras. En realidad, la sentencia había llegado antes, en 2002, pero West Side había interpuesto un recurso. Lo que sí consiguió Tecmo fue que no volvieran a circular modificaciones para privar de su atuendo a Kasumi. Al menos, no en Japón.

Porque en el resto del mundo, y concretamente en Estados Unidos, la cosa ya era otro cantar. Y es que había un antecedente previo que daba al traste con los cargos que presentaba Tecmo. Uno por el que la justicia norteamericana dictaminó que el uso de dispositivos externos como Game Genie o Action Replay no vulveneraba, en este caso, el copyright de los videojuegos de Nintendo, que estaba litigando contra el uso del accesorio en títulos de Super Nintendo. Action Replay seguía contando con versión para PlayStation 2, y permitía eliminar estos atuendos en Dead or Alive 2, por lo que Tecmo no podía impedir que, de nuevo, miradas con aviesas intenciones mancillaran a su musa ninja. Al menos se aseguraron de que esos ojos no estuvieran en el país del sol naciente.

Hasta aquí esta edición de ¿Sabías que…?. Volveremos con más episodios del mundo de los videojuegos la próxima semana, Hasta entonces, recuerda: Mente limpia.

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