¿SABÍAS QUE… Double Dragon tuvo dos versiones distintas en una misma plataforma?

Bienvenidos a una nueva entrega de nuestra sección ¿Sabías que…? el apartado semanal dedicado a las curiosidades dentro de AlfaBetaJuega. ¿Crees que hoy en día se tiene la mano ligera a la hora de hacer remakes de todo lo habido y por haber? Pues que se lo digan a las versiones domésticas de Double Dragon para los ordenadores personales de 8 bits Amstrad CPC y Commodore 64. En cada uno de estos sistemas hubo dos versiones del juego… en un espacio de solo tres años.

Y aunque no se sabe a ciencia cierta qué fue lo que motivó que Virgin Mastertronic, poseedores de los derechos para adaptar a los ordenadores la recreativa de Technos, hiciera que algunos usuarios llegasen a ver doble en su catálogo, un vistazo a las versiones originales nos puede dar una leve pista. Ojo, porque hay españoles de por medio. Veamos en qué quilombo se metieron los hermano Lee en esta nueva entrega de ¿Sabías que…?

¿SABÍAS QUE… Double Dragon tuvo dos versiones distintas en una misma plataforma?

Requetedoble Dragón

En 1987 llega a los salones recreativos una máquina de la no muy conocida Technos, no muy conocida en nuestros lares, es decir. La cosa iba a cambiar enseguida, porque Double Dragon se destapó, como también haría Renegade, como un melocotonazo de miedo, que diría un grande. En plena época del miedo a salir de noche, este juego de liarse a tortas con macarras callejeros, dando el pistoletazo de salida a la fiebre del “yo contra el barrio”, consiguió estar en boca de buena parte de la chavalada. Viendo que algunos de los éxitos de los arcade eran llevados con mayor o menor fortuna a los sistemas domésticos, ¿por qué no soñar con poder jugar a Double Dragon en casa sin que nos costase esas valiosas monedas de cinco duros?

El deseo se cumplió, pero se hizo de rogar un poco. En España fue sobre mediados de 1988 cuando Melbourne House nos traía la versión doméstica de Double Dragon. Y curiosamente, resulta que los usuarios de Amstrad se encontraron con que su ejemplar del juego era made in Spain. Ni en Melbourne House, una subsidiaria de Virgin, ni en Binary Design, que estaban haciendo el resto de ports, parecían estar muy por la labor de ponerse con el CPC, y la tarea cayó sobre nuestros compatriotas de Animagic poco antes de redimirse con Mortadelo y Filemón II. Sí, la palabra “redimirse” no hace presagiar nada bueno. Tampoco lo hacía la caja, un envase inusualmente grande y con carátula en apaisado para un juego de cinta. Por qué los hermanos Lee se parecían en la cubierta como un huevo a una castaña pese a que en teoría son gemelos, y por qué uno de ellos lleva una frondosa barba eran detalles que ya nos tenían que haber hecho sospechar.

Pero caramba, era Double Dragon, ¿qué podía fallar? Famosas últimas palabras. Tampoco se le podía pedir al ordenador de Alan Sugar que hiciera maravillas, pero Double Dragon para CPC era más bien pobre. A su lentitud y su manejo se le unía un aspecto gráfico que recordaba más a los clics de Playmobil que a los sprites de los salones. Baste decir que la cabeza de Billy y la de la señorita de dudosa moral que suele aparecer látigo en ristre son la misma prácticamente, lo cual es muy desconcertante. Pero no es plan de ponerse pejiguero, es que simplemente Double Dragon en Amstrad CPC era un juego flojo. Los usuarios de Commodore 64, sin embargo, salieron peor parados. Pero por mucho, porque al menos la versión de Amstrad aún era jugable. Lo que había en el C64 firmado por Binary Design era un desastre de proporciones bíblicas. Y además, feo.


En esas estábamos, lamentando lo que pudo ser y no fue, cuando en 1989 sale al mercado… Double Dragon para Amstrad CPC. Qué sensación de dejà vú, ¿verdad? Pues no del todo, ya que hay algo de trampa en este lanzamiento. Para empezar es una versión exclusiva para el Amstrad CPC 6128, el modelo de disco con monitor a color y 128K de memoria. Pero claro, este ordenador tenía un zócalo para poder conectar un lector de cinta y jugar, si alguien quisiera, al Double Dragon de 1988. Esta vez es la propia Virgin la que toma las riendas, llama a Richard Aplin, que se había ocupado de las versiones para Atari ST y Amiga… y la cosa cambia como de la noche al día. Comparado con su encarnación del año anterior, el Double Dragon de Aplin es fabuloso, pese a que visualmente haya tomado los sprites de 16 bits y los haya metido casi a pelo, quedando la cosa un poco rara. Pero caray, cómo había cambiado el cuento.

¿Y en Commodore 64? Pues no fue en 1989 ni para disco, pero sí en 1991 y al parecer en formato cartucho cuando llega un Double Dragon… ¡desarrollado por la mítica Ocean! Y una vez más mejora lo presente. Para empezar, se deja jugar, que ya es. Añade la conocida banda sonora, mejora algo los gráficos… Ay, si esto se hubiera hecho desde el primer momento. El problema no es que llegase tarde, es que apenas llegó, porque estos dos remakes fueron comercializados de manera más limitada. La cuestión, sin embargo, es el por qué. Quizá era necesario aprovechar la mayor potencia de otros modelos, pero no era muy común en el caso del Amstrad sacar versiones diferenciadas Por otro lado, es posible que alguien de Virgin Mastertronic aún siga con el susto de hace 27 años después de cargar el port de su propiedad más popular que acababan de lanzar al mercado y los gritos rompieran varios ventanales.

Sea como fuere, el caso es que los hermanos Lee se duplicaron en estos dos sistemas domésticos. Doble sistema, doble versión, doble dragón. Como con cierto postre lácteo, a nosotros nos daban dos.



Aquí dejamos esta entrega de ¿Sabías que…? en la que nos hemos quedado viendo doble, pero volveremos si todo va bien y no es necesario un remake en un futura entrega. Nos leemos entonces.
 

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