¿SABÍAS QUE… EA estrelló una moto de 100.000 dólares mientras desarrollaba Road Rash?

 

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Bienvenidos a ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega dedicada a la historia de los videojuegos y sus curiosidades. Subir en una moto, sentir el viento en la cara y disfrutar de la velocidad y el paisaje es una cosa, y participar en carreras ilegal huyendo de la policía y pudiendo atizar a los competidores en marcha es otra bien distinta. Es fácil adivinar cuál de las dos está abonada a ser un videojuego, concretamente Road Rash, el título de Electronic Arts que terminó destacando en Mega Drive y dando pie a toda una saga.

Road Rash es el término con el que se describen las abrasiones cutáneas que se producen cuando uno se arrastra por el asfalto a toda velocidad. Un título muy adecuado para un juego en el que no hay miramientos para con otros pilotos y donde la violencia es precisamente uno de los temas centrales. En Road Rash podías emplearte a fondo con uñas y dientes para derribar a tus rivales y mandarles a rodar.

Lo que no se esperaban en EA era sufrir en sus propias carnes esta sensación de caer derribado tras perder el equilibrio, desplazarse una buena cantidad de metros sobre el asfalto a gran velocidad y hacer añicos una motocicleta al más puro estilo del cómic francés Joe Bar Team. Irónicamente, la desarrolladora había sacado las motos que había podido reunir a la carretera en busca de realismo. Y justo fueron a destrozar precisamente la que más tenían que cuidar.

Te contamos los detalles de esta accidentada historia en esta entrega de ¿Sabías que…?.

Y cuanto más acelero

Road Rash. Hoy en día hace sonar pocas campanas. Los más viejos del lugar, sin embargo, recuerdan bien los orígenes de la serie Road Rash, y sí, dió pie a toda una franquicia. Esos mismos veteranos seguramente hasta jugarían en su día a alguna de las versiones que salieron al mercado. Mega Drive, Commodore Amiga, Master System, Game Gear, Game Boy y Game Boy Color fueron los sistemas en los que se pudo cabalgar contra el viento como los rebeldes y quemar asfalto dejando en él algo más que caucho de neumático.

Porque la fórmula de Road Rash no se conformaba con el clásico juego de carreras que tan trillado estaba ya por aquel entonces. Le iba a dar un toque bastante particular y violento. Para empezar, la carrera en la que participamos es clandestina, por lo que no solo nos las tenemos que ver con el tráfico y los demás contrincantes, sino también con la policía, que de vez en cuando intentará darnos caza con sus unidades motorizadas. Por nuestra parte, podíamos liarnos a puñetazos sin bajarnos de la moto siquiera en un intento por desestabilizar al rival y mandarlo a rodar.

El programador Carl Mey hablaba hace unos años con NOW Gamer para contar cómo había sido la gestación de este juego, que ahora vuelve a estar sonando por su remake/secuela espiritual/homenaje, Road Redemption. Y cómo en el afán de ganar más realismo y saber exactamente qué era lo que tenían que representar, parte del equipo salió a campo abierto con varias motocicletas, algunas propias y otras prestadas. Road Rash no tuvo licencias para poder usar las marcas Suzuki, Honda, Kawasaki y Ducati, de modo que en el juego se incluyeron como Shuriken, Panda, Kamakazi y Diablo, pero para esta práctica sí usaron modelos de estas y otras marcas bastante famosas.

Dan [Geisler, programador de físicas] tenía una Harley y creo que una de las diseñadoras tenía una crotch rocket [un tipo de motocicleta]. EA también pidió prestada una Ducati de competición con la promesa de que solo un profesional la conduciría”. Bien, solo leyendo la última oración ya se puede ver que se está llamando al desastre, pero veamos cómo terminó el asunto: “Randy [Breen, co-creador de Road Rash] se llevó la moto y la estrelló. Se provocó abrasiones contra el asfalto y cojeó durante un tiempo mientras que EA tuvo que pagar cerca de 100.000 dólares por la moto porque el seguro sólo cubría a corredores profesionales”.

Al menos el costalazo de Randall Breen no fue en vano. Road Rash tuvo bastante éxito y resultó ser un cartucho bastante entretenido. No se sabe si porque tomaron buena nota del siniestro total de Breen para intentar reflejarlo en el juego. En cualquier caso, el bueno de Randy se recuperó, y sabemos que tener que pagar este dineral por la Ducati aniquilada no fue algo que llevase a la quiebra precisamente a EA, que aún tenía que dar mucha guerra. En lo sucesivo, sin embargo, mejor pensarse bien lo de experimentar el realismo en carne propia.

Hasta aquí llega quemando rueda y tumbando rodilla esta entrega de ¿Sabías que…?. Nos vemos la semana que viene, para lo cual te pedimos que tengas toda la precaución en carretera. Ya sabes que las imprudencias se pagan.

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