¿SABÍAS QUE… Ecco The Dolphin debe su inspiración a los presuntos encuentros de un científico con extraterrestres?

¿SABÍAS QUE… Ecco The Dolphin debe su inspiración a los presuntos encuentros de un científico con extraterrestres?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades de los videojuegos y su historia. Esta semana, nos remontaremos hasta los locos años noventa para recordar un juego que dio que hablar mucho en Mega Drive, Ecco The Dolphin. Un extraño juego con una atmósfera rara, un protagonista poco común, un argumento rocambolesco y una manera bastante poco intuitiva de ser jugado.

¿Por qué su creador Ed Annunziata quiso poner las cosas difíciles a los jugadores? Hay un motivo que cuenta él mismo, pero que le hace parecer un poquito, en fin, paranoico. Aunque no es tan extraño como el material que tomó como referencia para crear el propio juego, unas vivencias escritas por un científico que experimentó con el consumo de fármacos psicoactivos y eso le reveló, o eso creyó él, la existencia de varias civilizaciones cósmicas superiores. Te contamos esta historia surrealista tras el salto.

¿SABÍAS QUE… Ecco The Dolphin debe su inspiración a los presuntos encuentros de un científico con extraterrestres?

Comunión

Incluso dentro de los juegos más vendidos en los sistemas clásicos hay juegos que, por el motivo que sea, quedan como aletargados tras el paso del tiempo pese a ser únicos en su especie. Uno de estos juegos fue Ecco The Dolphin para Mega Drive, obra de Novotrade y llevado por la batuta del diseñador Ed Annunziata. Ecco es un juego que era sobradamente conocido por cualquier poseedor de una de las consolas negras de Sega, y si hay una palabra que puede definirlo, esa es “peculiar”. Ecco es un juego en el que controlamos a un delfín, punto uno. Un delfín que puede viajar en el tiempo, punto dos. Y que ha visto cómo unos alienígenas acaban de abducir buena parte de la vida submarina del mar en el que vive, punto tres. Encaja en el término como un guante.

Ecco no es un juego fácil, ni tampoco demasiado normal, ya puestos. Lo cual es comprensible una vez que se conoció la fuente en la que Ed Annunziata se sumergió, valga la expresión, y que sembró la semilla de lo que luego sería su cartucho, un proyecto que comenzó bajo el nombre de Dolphin y que debe su nombre final al trabajo del científico John C. Lilly. Lilly fue una vez un reputado científico que investigó el comportamiento y costumbres de los delfines, llegando a publicar un libro de referencia en este campo llamado The Mind of The Dolphin. Cualquiera sumaría dos y dos y concluiría que este fue el detonante de Ecco The Dolphin, sin duda bautizado así por la ecolocalización que usan estos seres marinos. Pero no. Y es que Lilly tiene más trabajos, trabajos que le hicieron perder buena parte de ese prestigio científico. Trabajos que Annunziata admite haber leido.

Fue cuando Lilly buscaba una cura para sus migrañas crónicas cuando daría con la revelación que de un plumazo le costaría su carrera, impactaría a Ed Annunziata y daría forma a Ecco The Dolphin. Y es que tras empezar a experimentar con los efectos de la ketamina, un fármaco alucinógeno, en condiciones de privación sensorial, Lilly afirmaba haber alcanzado un estado alterado de conciencia en el que había hecho contacto con seres extraterrestres. Con varias especies en realidad, pero de los que más detalles dio fueron unos en concreto eran benevolentes y de un grado intelectual fuera de toda imaginación a los que llamaba Earth Coincidence Control Office (Oficina de Control de Coincidencia de la Tierra). Los E.C.C.O. ocupaban el escalafón más bajo de una jerarquía cósmica en la que responden a “oficinas” similares cuyos ámbitos abarcaban el Sistema Solar, la Galaxia y el Cosmos progresivamente. Esta es la descripción de Lilly de uno de sus encuentros con estos seres extraterrestres recogida por la web VICE: “Esa tarde me tomé 150 miligramos de ketamina, y de repente, los E.C.C.O me extirparon el pene y me lo dieron. Grité de terror. Mi esposa Toni vino corriendo desde la habitación y dijo ‘Todavía sigue en su sitio’. Así que le grité al techo ‘¿Quién está al mando ahí? ¿Un puñado de críos chiflados?’”.



Consecuencias psicotrópicas al margen, Ecco The Dolphin fue uno de los bestsellers de la consola. Un juego que aunque tenía reminiscencias del tipo de juegos de acción y exploración que no eran extraños en los sistemas de 16 bits, se las apañaba para dejarlas en un segundo, incluso tercer plano. El juego de Annunziata empezaba sin un menú siquiera, simplemente el delfín podía o bien ir a la izquierda para introducir un password o a la derecha para comenzar la partida. Tampoco en los primeros compases del juego parece suceder nada, ni hay indicaciones que nos digan qué debemos hacer claramente. Experimentando, vemos que Ecco acelera su nado con un botón, lanza el característico sonido de los delfines para comunicarse con congéneres con otro y con un tercero embiste. Le deja al jugador ir experimentando, hacerse con su control y descubrir, por ejemplo, que Ecco puede dar grandes saltos con los que sortear terrenos elevados sobre el nivel del mar.

Una decisión de diseño curiosa porque junto a la dificultad que por sí tiene el juego no pone fácil un título que parece destinado a un público no especialmente hardcore. ¿Por qué? El propio Ed nos lo responde vía Twitter: “Hecho oscuro de Ecco número 17: Me volví paranoico con los alquileres de videojuegos y con la idea de que los niños completaran el juego en un solo fin de semana. Así que… yo… uh… lo hice difícil”. Misterio resuelto. Por cierto, Ecco tuvo una secuela, un tercer juego dirigido al ámbito educativo, un reinicio en el año 2000 y un intento de resurrección de la serie en Dreamcast que no llegó a buen puerto. ¿Habrá otra venida del delfín con estrellas en la frente?

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? desde la que te mandamos un abrazo cósmico y saludamos a nuestros amigos de las estrellas. Volveremos en siete días con más curiosidades sobre videojuegos, si el universo nos lo permite.

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