¿SABÍAS QUE… el primer arcade de X-Men se basaba en una serie cancelada?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega dedicada a las curiosidades relacionadas con los videojuegos. Ahora mismo tenemos en boga nuevamente a Marvel y a sus mutantes con el reciente estreno de X-Men Apocalipsis en las pantallas de cine, aunque la recepción no ha sido todo lo buena que cabía esperar. Sin duda sus productores desearían que el culto a los mutantes que había justo al comenzar la década de los noventa continuase igual de vigente. Como cuando se estrenó su serie animada.

Pero dicha serie, de 1992, no fue la primera producción para televisión con la licencia de la Patrulla-X. Marvel puso en marcha tres años antes un proyecto para llevar a cabo una serie… y lo que obtuvo fue un videojuego. Mítico, eso sí. Pero de la serie nunca más se supo. Veamos qué sucedió en esta entrega de ¿Sabías que…?



“Bienvenidos a morir”

Los X-Men no siempre fueron los X-Men. No para el público español que consumía ávidamente los cómics de los mutantes, como el resto del mundo en realidad, desde que un tal Chris Claremont dió un giro a un grupo de héroes de segunda fila en Marvel y los convirtió en su escuadra más épica y exitosa. Con una alineación que mantenía algunos de sus miembros originales y añadía otros nuevos y más acordes con los tiempos, la Patrulla-X llegaba a los años noventa como el buque insignia de la Marvel en los kioscos, vendiendo lo que no estaba escrito. Y cuando un dibujante coreano llamado Jim Lee imprimió su particular estilo gráfico en las viñetas, la fiebre se disparó. Los mutantes habían pasado a ser lo más. Spiderman gozó de su etapa en los sesenta y setenta, pero los tiempos cambian y los alumnos de Charles Xavier reflejan mejor los gustos de un mundo sacudido por guerras frías y temores nucleares.

Por supuesto, los protagonistas de esta cabecera ya habían tenido escarceos con el mundo de los videojuegos, aunque no fueron tan madrugadores como su amistoso vecino, que ya en el 1982 se anotaba un cartucho para Atari 2600. Los X-Men no se dieron tanta prisa, prefirieron esperar a 1989 para aparecer en un oscuro cartucho de NES del que apenas nadie nace ya mención. La verdad es que hay tres juegos basados en esta propiedad en el espacio de un año, entre 1989 y 1990. Y sin embargo, el primer videojuego que realmente se hace un hueco en la memoria de los jugadores tiene que llegar en 1992. Se llama simplemente X-Men y es una recreativa de género beat’em up de Konami. Además de plasmar a la Patrulla-X, que ya de por sí es un tanto, se presenta en versiones para 2, 4 y hasta 6 jugadores simultáneos en un mueble doble. Esas cosas son como para hacerse notar.

Konami presentaba una intro animada en la que veíamos a Magneto y una Hermandad de Mutantes Diabólicos integrada por Pyro, la Mole, Mística, Emma Frost y Juggernaut como el enemigo del juego frente al cual, a bordo del Pájaro Negro, acudían raudos Cíclope, Tormenta, Lobezno, Rondador Nocturno, Coloso y Dazzler. Se daba la feliz coincidencia de que para cuando en España comenzamos a ver esta recreativa, Tele 5 empezaba la emisión en su contenedor de tardes de la serie de animación X-Men, que trasladaba como no había hecho hasta ahora ninguna serie de Marvel las tramas de sus cómics a la pequeña pantalla. Pero aunque parecía una adaptación de un medio a otro, una de tantas tan frecuentes, había algo que no cuadraba. La alineación no era la misma, el diseño de personajes no era el mismo, ahí había gente que en el otro lado ni asomaba… ¿Será que X-Men no era una adaptación de X-Men? Pues sí pero no.



Es decir, X-Men, el arcade, era una adaptación de X-Men, la serie… de 1989. Una de nunca viste ni jamás verás más allá de su episodio piloto, Pryde of the X-Men, de 20 minutos aproximados de duración y producido por Marvel Productions junto con New World Television y Toei Animation, una estrategia la de contratar estudios nipones para llevar a cabo la animación de los episodios iniciales que poder vender a las cadenas que era bastante habitual. Sin embargo, y aunque Toei cumplió bastante bien su cometido, en Marvel olvidaron mirar el calendario. Estaban en 1989, pero su serie seguía sin ser muy diferente a otras como The Transformers, producida por ellos mismos cinco años atrás, o G.I. Joe, de 1982. Era la misma esencia de serie de dibujos de sábado por la mañana, y de cara a los noventa se imponía un cambio drástico. Marvel Productions vió como la serie no prosperaba, empezaba de cero y dió en la diana con su segunda intentona. Esos X-Men del 92 sí era lo que necesitaban. Adelante con ello pues. Solo quedó dicho episodio piloto… y Konami.

Y es que los japoneses tenían los derechos para hacer un videojuego de aquella serie de X-Men, pero de la del 89. Vamos, que tenían los derechos de una serie fantasma. De un piloto y un puñado de tramas y diseños de personaje, como mucho. Pero a lo hecho, pecho. Konami siguió adelante y en ese 1992 tiraba millas con el extinto grupo televisivo contra un Magneto afincado en el Asteroide M que planea lanzar su ataque definitivo contra la humanidad. Así, fase tras fase en la que se recorren varias localizaciones, desde Nueva York al mentado asteroide, pasando por una planta de ensamblado o una isla que no es otra cosa que la simulación de la Sala de Peligro en la que el piloto nos presenta a los héroes, damos cuenta de los malutos que hacen acto de presencia en los 20 minutos de metraje, y de algunos para los que parecían haber planes como es el caso de Nimrod, el Monolito Viviente o Wendigo.

El problema es que sin mucho más apoyo, Konami pareció dar algunos tiros al aire. Para empezar, ¿desde cuándo Juggernaut necesita usar un bazooka? Eso es bastante ridículo, pero es que el poder mutante de Coloso ahora proyectar la energía de su transformación para que sus enemigos salgan despedidos en una explosión. Igualmente, alguien debió decirme a Konami que los Centinelas son todos tamaño King Kong, no solamente Molde Maestro, porque su “mob” básico son precisamente los robots de Bolivar Trask, pero a tamaño humano. Y desde luego, el mencionado Centinela gigante no escupe Cosechadores como si no hubiera un mañana. Las voces son otro asunto, todas ellas llevadas a cabo no por el casting original, que va, sino por un solo actor y una sola actriz. Y son famosas las “morcillas” de Magneto en esta máquina, concretamente su “Welcome to die” y su presentación “I am Magneto, Master of Magnet!”. Menos mal que el juego tenía una calidad bastante notable, y de hecho, de todo lo relacionado con Pryde of the X-Men, fue lo único destacado a nivel internacional. Porque en EEUU, el piloto sí se emitió en televisión como algo especial. Pero entre esta Hermandad sui generis y tramas que giran en torno a Apocalipsis, El Nido, el Imperio Shi’Ar, Cable, Mundo Mojo… es que no hay color, oiga.



Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…?, que volverá en una próxima ocasión con más curiosidades. Hasta entonces no olvides usar tus habilidades para proteger el mundo, aunque éste te tema y te odie. 

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