¿SABÍAS QUE… esta estrella de la televisión trabajó para Bethesda hace casi 30 años?

Bienvenidos de nuevo a nuestra sección ¿Sabías que…?. Regresamos a nuestro rinconcito de las curiosidades relacionadas con el mundo de los videojuegos, y en esta ocasión lo haremos para comentaros dos datos por el precio de uno. Nos vamos a remontar a la década de los ochenta, pero hacia dos lugares muy diferentes. En un caso no saldremos de nuestro propio país, porque vamos a contaros el original modo de reprender a los piratas que tenía uno de los videojuegos españoles de mayor renombre.

En el otro, viajaremos hasta Estados Unidos en una época en la que una empresa de videojuegos que hoy está entre las compañías más punteras comenzaba su andadura. Pero esta empresa que sería con el tiempo una desarrolladora de referencia tuvo en su nómina a una persona que sería con el tiempo una actriz de renombre. El improbable cruce de dos caminos de éxito en campos distintos será otro de nuestros temas para hoy. Los veremos ambos enseguida en esta nueva entrega de nuestra sección ¿Sabías que…?

¡Arrepentíos, pecadores!



Qué época los ochenta para jugar a videojuegos. Por entonces los llamábamos “juegos de ordenador”, y el motivo es muy sencillo: las consolas aún no se estilaban. Habíamos tenido la Atari 2600, que se vendió como “el tercer canal” (porque solo teníamos dos canales de televisión. Sí, son muchos descubrimientos impactantes de golpe) pero sus días pasaron y los “marcianitos” quedaron relegados a los salones recreativos y a los ordenadores personales. Y si bien ahora es raro que un hogar no cuente con algún dispositivo informatizado, en aquellos años el que tenía un ordenador personal triunfaba como un jefe.

 

Era indispensable disponer de dos cosas. Una, unos padres dispuestos a soltar, como poco, cerca de cincuenta mil pesetas de la época para que los microcomputadores hicieran su entrada en nuestras vidas. Y dos, un amigo o pariente que pudiera “suministrarnos” juegos a través de sus contactos, como los míticos viajes a Inglaterra o el dependiente enrollado que trabaja en una tienda. En ambos casos, convenía complementar con casete de doble pletina o con programa de copia de discos para ir acrecentando la librería, porque, honestamente, raro era quien no disponía de lo que hoy llamaríamos “edición Princo”, que en aquellos días serían “edición TDK”. La piratería arreciaba, y las desarrolladoras incluían sistemas de contraseñas para descifrar con el libro de instrucciones en un intento por ponerle freno.

Para los poseedores de un PC, que no usaban cabezal de cinta, la cosa no era muy diferente. Los disquetes se podían conseguir de un modo u otro, y las cajas archivadoras con discos rotulados a boli eran bastante comunes. No era tan extraño abrir alguna de ellas y encontrar, por ejemplo, alguno el que se pudiera leer escrito a mano “La abadía del crimen”. Cualquier usuario podía cargarlo, empezar a jugar, avanzar un rato en el juego hasta llegar a un punto determinado en el que se celebra una misa y… ¡escuchar con estupor como su propio ordenador comienza a llamarle “pirata” a través de los altavoces antes de dejar su pantalla completamente en negro!

 

Este original mecanismo anticopia fue implementado en la versión para MS-DOS de dicho juego por Opera Soft, y le dio un buen susto a más de uno. Efectivamente, en una escena en la que tendría que sonar una versión digitalizada del Ave María de Schubert, la que tendría que haber sido una voz angelical se volvía metálica y acusadora para afearnos la conducta y bloquearnos la máquina por escatimar el pago del juego si detectaba que no era original. ¡Y menudo bochorno si eso ocurría delante de alguna visita! Este pequeño escarmiento fue mítico y aunque no logró hacer temblar al submundo organizado del tráfico de juegos, sí que es toda una anécdota. ¿Os imagináis que en alguna copia ilegal de un juego de hoy en día alguno de sus personajes nos soltara un sermón a modo de reproche y se negara a seguir con el juego?

Una amiga en Bethesda



Bethesda Softworks es por méritos propios uno de los pesos pesados del actual panorama de los videojuegos. La empresa que nos ha dado Fallout 3 o la saga The Elder Scrolls goza de gran fama en la industria. Quién se lo iba a decir en 1986, año en el que Christopher Weaver fundaba esta empresa precisamente en la zona urbana de Bethesda, Maryland, construida como un suburbio de la ciudad de Washington D.C. en el que se ubicarían diversos edificios institucionales.

Desde sus primeros desarrollos, consistentes en simuladores deportivos con especial atención a la física en sus motores, Bethesda se fue labrando una reputación entre los medios por la competencia y el esfuerzo que depositaban en cada proyecto. En la desarrolladora se lo estaban currando a pico y pala, como diríamos hoy en día. El resultado fue que en 1999, Weaver se asoció con el director de cine Robert Altman para crear Zenimax, una compañía de gran tamaño que pasaría a englobar divisiones como la propia Bethesda. ¿Qué hubiera dicho Altman si se le hubiese ocurrido echar un vistazo a las nóminas de Bethesda de sus primeros años y ver a quién tenían como empleada?

Porque el hecho es que, durante un breve periodo de tiempo, Bethesda pagaba las facturas de nada menos que Courteney Cox, la famosa actriz que se ganó millones de fans con la telecomedia Friends, pero que previamente había intervenido en la película Masters del Universo y en la serie Misfits of Science, protagonizada por un grupo de adolescentes con poderes especiales y que las cadenas autonómicas españolas emitieron como Rebeldes de la Ciencia. Desde Bethesda se ha mencionado con anterioridad en su blog y muro de Facebook que Courteney Cox fue parte de la compañía durante un breve espacio de tiempo en aquellos años. Y volvería mucho después siendo ya una estrella.



Courteney Cox, junto con su ex marido David Arquette, se encargó de presentar la gala que sirvió como puesta de largo de Fallout 3, uno de los juegos más conocidos de esta compañía, en el año 2009, cerrando de esta manera el círculo que se abrió cuando entró más de dos décadas antes en las filas de Bethesda. Vaya currículum más curioso tiene Courteney. ¿Llegaría a colaborar en el desarrollo de algún juego? 

Aquí damos por terminada esta entrega de nuestra sección ¿Sabías que…? Os emplazamos a un próximo repaso por las curiosidades del mundo del videojuego dentro de una semana. Hasta entonces, rezad cincuenta rosarios si habéis tenido en vuestros ordenadores copias poco ortodoxas y, si trabajáis en algún estudio de desarrollo, tratad bien a vuestros compañeros de al lado por si tenéis a una futura estrella televisiva del mañana.

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