¿SABÍAS QUE… Final Fantasy Legend II usó plátanos para esquivar la censura?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades de los videojuegos y su historia. Final Fantasy Legend II es un juego para Game Boy que ya de por sí esconde una curiosidad. Y es que si no lo has visto en ningún top de juegos de la serie o nadie reivindica su regreso en forma de remake, la explicación está en que no estamos ante ninguna entrega de la serie más famos de Square, sino de otra de sus franquicias de RPG.

Final Fantasy Legend es el nombre que se le dio para el mercado norteamericano a la serie SaGa, creada por Akitoshi Kawazu en 1989 para la portátil de Nintendo. Un juego que gozaba de mundo abierto, unas tramas no lineales y varias ideas que la separaban del resto de la producción de Square, como el incluir un tipo de criatura que podía alimentarse de cadáveres y mutar en función del alimento consumido.

En la segunda entrega de SaGa, hay una situación un tanto chocante que se da a los ojos del público occidental. En lo que a ellos se les presenta como Final Fantasy Legend II, en la zona de Edo se comenta que hay un cierto tráfico bajo mano de… plátanos. ¿Qué tiene de especial el plátano, aparte de ser delicioso y una gran fuente de potasio?

Pues tiene de especial que no era precisamente plátanos lo que se movían en la versión original. Te lo contamos tras el salto en esta entrega de ¿Sabías que…?

El plátano del pueblo

En 1990, aprovechando que es en ese mismo año en el que Final Fantasy cruza el charco y se lanza localizado al inglés para el mercado norteamericano, los jugadores estadounidenses y canadienses se encuentran con un inesperado doblete. Algunos meses después de la publicación del RPG para NES, a las tiendas llega The Final Fantasy Legend, un cartucho para Game Boy que se presenta bajo el mismo manto del fenómeno del rol japonés amparándose en su parecido visual. Pero ahí se queda, en lo visual.

Hay algo raro con este cartucho. No tiene el característico soniquete que acompaña a la serie y sus personajes tienen un aspecto raro. Hay más razas además de la humana donde elegir, entre ellas algunas tan poco comunes como hombres lagarto, mutantes o incluso esqueletos reanimados. Además, los combates no presentan la perspectiva lateral del juego de Hironobu Sakaguchi, sino que son más parecido a los de la competencia, el Dragon Quest de Enix (que tampoco es que haya inventado este tipo de combate, de todas formas), aunque con leves retoques. Vemos la imagen del enemigo, eso sí, y elegimos la acción en nuestro turno con un menú, donde en lugar de una sencilla orden de ataque con el arma equipada, podemos elegir con cuál de las que disponemos atizamos al bicho. Esto es porque las armas tienen durabilidad y se rompen. Vamos, que de Final Fantasy no tiene mucho.

Y es porque no lo es. Es SaGa, otra de las grandes franquicias de Square, que ganó más notoriedad en Japón que en occidente. En la localización se cambió el título para que en lugar de tener que introducir dos licencias de un género tan delicado como es el JRPG en el año 1990 dentro de un mercado que apenas lo ha catado y que prefiere los arcades, aprovechar la inercia que ya lleva una de ellas. No fue lo único que se cambió, y es que la censura dejó uno de los episodios más absurdos de mutación traductora.

En la ubicación de Edo, una de las zonas que se puede visitar en el juego, un centinela le dice al protagonista, así a sottovoce, que “Los plátanos están circulando en secreto”. ¿Es acaso jerga? ¿Tan mal vistos están los plátanos en Edo que hay que comprarlos a escondidas por el qué dirán? ¿Son más de cítricos? Pues lo cierto es que hay una buena razón, y aunque esta buena razón hace que la traducción parezca ridícula, hay un sorprendente giro que hace que no termine de dar puntada sin hilo.

A Clyde Mandelin, del blog Legends of Localization, también se le hizo raro esto. Se decidió a tirar del hilo de la banana y ver a dónde llegaba, porque se olía que algo había detrás y que en la versión japonesa estaba la respuesta. Mandelin se hizo con el texto original y su traducción y la comparó con la inglesa. Y efectivamente, había gato encerrado. El diálogo original reza “El opio prohibido está circulando en secreto”. Acabáramos, ahí está el problema. Una referencia tan clara a un narcótico es entrar en el pantanoso terreno de las drogas, algo que a un videojuego dirigido a un público joven no le va nada bien.

Pero el cambio de opio por plátanos, si bien su sabor puede desatar entusiasmo, no es del todo gratuito. Mandelin sugiere que, dejando de lado lo surrealista del cambio, el plátano es una fruta que en Japón, especialmente en los tiempos feudales, iba bastante cotizada por ser de importación, y por tanto, sujeta a numerosas restricciones en tiempos de guerra. De ahí podría venir la costumbre actual de que se regale a menudo a gente que está convaleciente, pues sería un acompañamiento ideal para expresar los buenos deseos tanto por su valor nutricional como por su condición de tesoro en otros tiempos. Quizá sí hubo alguna red de tráfico de bananas en otra época…

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Recuerda tomar fruta fresca cada día, hidratarte y mineralizarte para volver en plenitud de facultades a nuestra próxima entrega.

Cerrar