¿SABÍAS QUE… Half-Life está inspirado en una historia de Stephen King?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades de los videojuegos y su historia. No solo las películas, los cómics y las series son susceptibles de ser llevados a un gran videojuego, pero no es muy común que por una vez sea el juego el que les gane la mano a algunos de estos medios. Y menos con una obra de Stephen King de por medio.

Lo habitual es que primero se haga una película y luego se pase a videojuego. Esto es lo que todos hemos vivido, es el orden natural de las cosas. Hasta King sabe lo que es eso, porque de hecho hay parte de su obra adaptada a imagen real que ha sido llevada al terreno interactivo, caso de La mitad oscura o El cortador de césped.

Sin embargo, hay un relato que no solo ha sido hecho videojuego antes que película, sino que además ha hecho doblete, y las dos ocasiones adelantándose al celuloide. Una de ellas usando su título real y otra con una denominación diferente que lo usa como inspiración y que conoces de sobra. Se llama Half-Life.

Veamos qué horrores vienen desde Maine a tu monitor en esta entrega de ¿Sabías que…?

Larga vida al rey

Stephen King no es jugador habitual de videojuegos. Él mismo lo reconoció hace algunos años. Pero ojo, el que no sea jugador no significa que los vea con malos ojos. Al contrario, el escritor de Maine hizo una defensa de los videojuegos antes la costumbre mediática de señalarlos como el origen de todo mal. Al final, King y videojuegos es un binomio que aunque de manera natural no vaya de la mano, en un momento dado han de cruzar sus caminos. Y lo han hecho. En repetidas veces y antes de lo que piensas.

Hay varios trabajos de King que han tenido escarceos con los videojuegos, pero uno de ellos es muy especial. No se publicó siquiera como una novela completa sino como una historia de unas 150 páginas incluido en una colección. Se titula “La niebla”, y como sabrás hace unos años fue llevada al cine con Thomas Jane en el papel protagonista. Una película que perfectamente puede contarse entre lo mejor que lleva el nombre del escritor de Maine asociado al título, y que fruto de ese éxito ahora ha estrenado una serie televisiva en Netflix. Mucho antes de todo esto, no obstante, La niebla era un videojuego que se lanzaba en 1985 para el ordenadores Apple II con su título original, The Mist. Y como otros juegos basados en literatura se diseñó como una aventura conversacional.

La trama de La niebla da para un juego. Pero a diferencia del relato, que toca una temática que King ha explorado en varias ocasiones como es el descenso a la locura de la naturaleza humana cuando la sociedad como la conocemos es destruida, es el fenómeno que le da el título el que tiene todo el jugo para una obra de entretenimiento interactivo. En la localidad de Bridgton, Maine, una densa niebla antinatural bajo de las montañas hasta cubrir toda la localidad, aislando a un grupo de personas en un hipermercado. La desesperación cunde cuando la gente allí atrincherada toma conciencia de los seres de pesadilla, quizá los más lovecraftianos de todo la obra de King, que moran en la niebla desatada por el misterioso proyecto militar Punta de Flecha. Y efectivamente, The Mist fue un videojuego hace 32 años, solo 5 después de la publicación de su material original, pero todo esto de seres espantosos surgidos de un experimento militar hace sonar campanitas en tu mente, ¿verdad?

Pues con mucha razón. Y es que este proyecto Punta de Flecha y el posterior desastre interdimensional que trae criaturas insectoides y tentaculares a Bridgton no es sino la inspiración que Valve tomó para su superéxito Half-Life, en el que realmente nos vienen a contar la historia de La niebla desde el punto de vista de sus desencadenantes. Las instalaciones de Black Mesa toman el relevo de las de Punta de Flecha, y Gordon Freeman no es un artista atrapado con su hijo en un hipermercado junto a una fanática religiosa que empieza a erigir su culto y sociedad propias, pero los seres que puede machacar con su fiel barra y su procedencia son claros indicios de que entre el equipo de Gabe Newell hay alguno o varios lectores de Stephen King.

Además, esto no es una conjetura de ningún tipo. Muy al contrario, en Valve no han ocultado que La niebla es una gran influencia de Half-Life, ahora bien, no la única. Pero el peso que tiene la historia de King en la concepción de su juego es tal que en un momento temprano del desarrollo, el proyecto llevaba el título de Quiver. En castellano significa “carcaj”, y no es otra cosa que el nombre de la base donde se desarrolla el proyecto Punta de Flecha. Al final, a Valve no le pudo salir mejor la jugada, y aunque sea apócrifa, seguramente hayan dado, de tapadillo y poniéndose de perfil, la mejor adaptación de un relato de Stephen King a los videojuegos, aunque en ese batiburrillo haya muchas más cosas.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Te esperamos en una próxima entrega con más curiosidades, si es que antes no se levanta bruma. Por si acaso, cierra puertas y ventanas, que entran bichos.

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