¿SABÍAS QUE… hicieron falta 20 personas de 5 países distintos para componer uno de los temas de Killer Instinct?

¿SABÍAS QUE… hicieron falta 20 personas de 5 países distintos para componer uno de los temas de Killer Instinct?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a la historia de los videojuegos y sus curiosidades. Hoy tampoco vamos a tener que mirar muy lejos, puesto que le toca a un título bastante reciente en comparación que los que habitualmente sacamos a colación. Se trata de Killer Instinct, la versión para Xbox One del juego de lucha de Rare que puso el uso de combos en el mapa.

La curiosidad, no obstante, no está en su lado jugable, sino en su apartado musical. Uno de los temas que forman parte de su banda sonora esconde algunas anécdotas que no son demasiado evidentes pero sí bastante particulares. Y es que hablamos de un tema que tiene algunas de sus notas interpretadas… con un instrumento confeccionado a partir de un hueso humano. Te lo contamos tras el salto.



¡Yaajajajajajaja!

Rare ha sido y es una compañía que hace las cosas de una manera muy especial. Cuando era conocida como Ultimate, los juegos que mostraba en una perspectiva isométrica, jugando con las tres dimensiones en una época en la que los arcades planos de scroll lateral o a base de pantallazos eran la normal, se las apañaron para crear escuela y general montones de imitadores. Posteriormente, ya en el campo de las consolas, nos enseñaron la palabra “prerrenderización” y nos desvelaron una nueva dimensión de la capacidad técnica de la Super Nintendo que dejó boquiabiertos a propios y extraños. Y cuando se creía que ya estaba todo inventado en el terreno de los de lucha, montan su peculiar revolución en el mismo sistema de Nintendo con Killer Instinct.

Killer Instinct era un juego que a primera vista podía pasar como juego de lucha más. Había que verlo, oirlo y jugarlo para ver que nada más lejos de la realidad. Era un nuevo tipo de juego con una mecánica que finalmente se ha llegado a considerar imprescindible. Los combos de Killer Instinct y ese famoso Combo Breaker han acabado dejando huella. Es natural, por tanto, que en su actual etapa a bordo de la familia XBox, Rare decidiera traer de vuelta Killer Instinct para Xbox One aunque fuera como un juego descargable y con el grueso del plantel de luchadores como una opción de compra.

Decisiones aparte, esta nueva versión de Killer Instinct contiene al menos un elemento que ya de por sí es digno de reseñar, y no es nada relativo a su jugabilidad o sus personajes. Bueno, mejor dicho, a uno de ellos sí. Se trata del tema para Spinal, el esqueleto armado con una cimitarra que ya en Super Nintendo fue uno de los luchadores más característicos de este título. Spinal y su risa son carne (sin segundas) de Halloween, pero de nuevo el modus operandi de Rare y sus particularidades asoman tras la partitura.



Fue el propio compositor del tema, Mick Gordon, quien en 2014 compartió por Twitter varios detalles nada evidentes de su obra y que son bastante curiosos. Empezando por el hecho que el tema ha sido compuesto por 20 personas. De 5 países distintos, nada menos. El esfuerzo multinacional combinado logró que gracias a la unión de sus mentes, Spinal contara con un tema que pedía casi un imposible. Una canción que pegara con un esqueleto reanimado en un escenario tétrico (que por tener tiene hasta un barco fantasma) y que al mismo tiempo tenga trazas de son caribeño. Hicieron falta tres meses para dar con ello.

Parte de este tema son unos coros que cantan en un extraño idioma mencionado, si uno tiene el oído fino, el nombre del propio Spinal en un momento dado. Gordon tiene la explicación para esto. El idioma que oímos es sueco, y corresponde a un coro de 13 personas en Gotemburgo representando un ritual de invocación. Los cantantes interpretan a guerreros nórdicos que están invocando a Spinal para que les ayude en la batalla. Pero antes de eso, justo al comienzo del tema, cuando en el juego está apareciendo la palabra “Ready” en pantalla, hay un extraño sonido como de una trompa. Es en realidad un kangling tibetano y es un instrumento que le va a Spinal como anillo al dedo. El motivo es que el kangling no es sino una flauta hecha con un fémur humano, ideal para invocar a este huesudo guerrero. Si se te ha llegado a poner el pelo de punta al escuchar esta canción, ya sabes por qué es.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Volveremos con más curiosidades sobre videojuegos sin necesidad de invocación por parte de un coro, aunque nunca está de más. Son de esas cosas que hacen sentirse a uno querido.
 

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