¿SABÍAS QUE… la Real Legión Británica se sintió ofendida por Cannon Fodder?

¿SABÍAS QUE… la Real Legión Británica se sintió ofendida por Cannon Fodder?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades de los videojuegos y su historia. Aunque ha protagonizado infinidad de juegos desde que este medio se creó, la guerra no es cosa para tomarse a la ligera. Y Sensible Software no lo hizo ni por asomo cuando ideó Cannon Fodder, su juego de apariencia ligera, pero trasfondo bastante más duro.

No obstante, uno de los juegos más aclamados de Amiga que también cosechó elogios en el resto de sus sistemas, entre los que se contaron Super Nintendo y Mega Drive, hizo algo más que acaparar portadas y críticas positivas en los meses siguientes a diciembre de 1993. Se las apañó para que la Real Legión Británica, una asociación que vela por los veteranos de las fuerzas armadas del Reino Unido, se sintieran insultados. ¿Por qué? Lo sabrás en esta entrega de ¿Sabías que…?



Amapola, lindísima amapola

A los videojuegos, desde prácticamente siempre, les ha hecho falta nada y menos para moverse por terrenos pantanosos a la mínima oportunidad. Nunca falta una parte que les tacha de ser algo pernicioso para la sociedad en general y la juventud en particular. Es un sambenito con el que llevamos conviviendo muchos años y que, aunque todavía se sigue arrastrando en nuestros días, el actual empaque de esta industria al menos ha minimizado al evidenciar que, gusten o no, los videojuegos son un medio de masas en toda regla que mueve cifras de dinero astronómicas.

La popularidad que hoy mantienen los videojuegos se ha venido cimentando con muchos de sus clásicos, desde los más antiguos a los juegos de gran calado de fechas recientes. Y podría parecer que no hay nada de malo cuando se lanza al mercado un juego que es aclamado por la prensa especializada, que alcanza unas buenas cifras de ventas, al que todo el mundo le reconoce sus virtudes y que pese a llegar en diciembre de 1993 acaba siendo proclamado por varias fuentes como el juego del año. Esto lo firmaría cualquier desarrolladora de software con los ojos cerrados y con su propia sangre si hace falta. Pero pese a que Sensible Software se apuntó este tanto en aquel año con Cannon Fodder, no se libró de recibir el enfado de un colectivo que se había sentido ofendido.

¿Pero a quién podía ofender Cannon Fodder? Se podría entender si hablásemos de un Grand Theft Auto o de un Mortal Kombat, que ya tuvieron su buena dosis de odio. ¿Pero Cannon Fodder? Si es un juego que solo verlo ya es quererlo. El programa de Sensible Software era un juego divertidísimo que pese a que se presentaba con sus característicos sprites diminutos y caricaturescos, como los que jugaban a fútbol en Sensible Soccer, no ocultaba una verdad como un templo, y es otra que el hecho de que la guerra es muy perra. Igual que nuestros soldaditos desfilaban hacia el frente y había colas para alistarse a medida que nuestras misiones tenían éxito, las laderas de la colina donde está nuestra base albergan un cementerio con una cruz por cada pequeña tropa caída en sangriento combate. Nuestros hombrecitos, con nombre y apellidos, no eran la carne de cañón que el título rezaba. No a menos que nosotros lo provocáramos, y caray, se les cogía apego a esos briboncetes. Si estamos de acuerdo en que Cannon Fodder no se toma precisamente la guerra a jarana, ¿qué podía ofender a la Real Legión Británica, la entidad caritativa que se encarga de que a los veteranos y miembros de las Fuerzas Armadas Británicas no les falte de nada, ni material ni emocionalmente hablando? Es decir, ¿qué daño puede causar un juego así?



“Esto ofenderá a millones a la vez cuando recuerden a sus seres queridos que dieron sus vidas en la guerra”, decían los portavoces de la asociación. Pero ver a un sprite diminuto caer en combate no era el detonante de este agravio. Eso, en realidad, no importaba. El pecado no era representar la guerra. Si has jugado a Cannon Fodder, recordarás seguramente que en su pantalla de carga aparecía una flor. Una amapola, concretamente. Pues bien, en el Día del Recuerdo, la amapola es la flor que se usa para recordar a los caídos en combate. Una flor que, a ojos de los veteranos, aparecía de manera frívola en algo tan trivial como un videojuego. Un agravio a quienes lucharon entregando sus vidas. Un insulto.

La web Mental Floss rescataba no hace mucho el caso de la portada retirada de la revista Amiga Power, precisamente por este incidente. Siendo Cannon Fodder el juego de moda, qué menos que reflejar su cubierta, con la amapola en cuestión en un primerísimo plano. Pero el debate por los veteranos y su símbolo llegó a tal extremo que Virgin Interactive, distribuidora del juego, dió marcha atrás con esta portada y cambió su diseño para mostrar, simplemente, una masa verdosa que parecía representar el follaje del bosque donde tenían lugar algunas de las misiones del juego. Esquivó así las iras de medios como el Daily Star, que en un arranque de furia exhortaba a sus lectores a “dejar de comprar este vergonzoso juego”. Un juego tan vergonzoso que trataba con más seriedad y dignidad a los caídos en su ficticio combate que la inmensa mayoría de los que se habían creado hasta la fecha. Pero eso no importaba. Sensible Software y Virgin Interactive no quisieron más problemas por una simple portada, y desaparecida la amapola, el agravio quedó saldado. La Real Legión Británica no fué más allá en cuanto a litigar contra Virgin y así se cerró este capítulo. Y nunca, nunca más, una ampola ha sido el eje de una portada de videojuego. Desde aquella vez que un juego sensible y respetuoso fuera tachado de ser una vergüenza para los caídos en combate.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…?, que se bate en retirada estratégica hasta la siguiente ocasión. Hasta entonces, recuerda que para evitar equívocos, mejor dilo con flores. Salvo en portadas de videojuegos.

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