¿SABÍAS QUE… la revista Playboy inspiró a Don Bluth para crear a Daphne en Dragon’s Lair?

¿SABÍAS QUE… la revista Playboy inspiró a Don Bluth para crear a Daphne en Dragon’s Lair?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega dedicada a la historia de los videojuegos y sus curiosidades. Cuando en medio de un panorama en los salones recreativos repleto de máquinas de marcianitos, como se suele decir, de lo más simples aparece un arcade como Dragon's Lair, que es una película de animación interactiva, la reacción es fácil de imaginar. Ojos como platos, mandíbulas desencajadas… y las orejas un poquito rojas, todo sea dicho.

Dragon's Lair, que luego tendría su propia serie de televisión y pasaría a ser una de las leyendas clásicas de los videojuegos, nos presenta a Dirk el Intrépido, un caballero que parte al rescate caballeresco de la princesa Daphne, en las garras del dragón Singe. Dirk solo habla en todo el juego en dos ocasiones. Una de ellas, al ver a la princesa en cuestión. Y es para soltar una exclamación de asombro.

Y no es para menos. La damisela en apuros en esta ocasión tiene un referente que la convierte en todo un repertorio de poses de pin-up de lo más provocativas. La culpa, de Hugh Hefner y las picantonas fotos de sus modelos en la revista Playboy. ¿Pero qué relación puede tener esta publicación con Dragon's Lair?

Es lo que te vamos a contar en esta entrega de ¿Sabías que…?, tras el salto.

¿Princesa? No, si yo vengo por los artículos…

Pocos recuerdan a día de hoy la serie animada La guarida del dragón, que bajo ese título emitía los mediodías (servidor juraría que los viernes, pero la memoria ya juega malas pasadas) Televisión Española. Era una serie bastante curiosa, protagonizada por un caballero llamado Dirk el Intrépido, tan arrojado como con poco seso, que solía enfrentarse a los malvados planes del dragón Singe, al mando de su ejército de criaturas llamadas «Giddy Goons«, hilarantemente llamadas en español neutro «Tontobobos«. El rasgo principal de la serie eran las decisiones cruciales que tomaba Dirk. Un par de veces por capítulos se presentaban la opción incorrecta, con la voz del narrador anunciando que «si Dirk hubiera hecho X cosa, esto habría pasado», tras lo que venía un destino funesto para el héroe y sus acompañantes. Por suerte, Dirk tenía una potra inmensa y buenos amigos, y salía airoso de estas situaciones.

Los niños de entonces no sabíamos que lo que estábamos viendo era una de las primeras adaptaciones de videojuego, nada menos. Y que ese gimmick de las decisiones era una referencia a la mecánica de juego de Dragon's Lair, basada en actuar con la acción justa en el momento preciso. Lo que hoy se llaman Quick Time Events. De ese hicieron un juego en 1983 el equipo de Advanced Microcomputer Systems, y aunque pueda parecer poca cosa, una película interactiva entonces, y más la calidad de animación que le confirió el antiguo empleado de Disney Don Bluth, bastaba para dejar al personal haciendo eses.

Aunque otro elemento del juego que causó impresión fue la princesa Daphne, prisionera del dragón Singe en el corazón de su guarida, junto a su proverbial montaña de oro. Aquí venía el problema, y es que Don Bluth, director de Fievel y el nuevo mundo, por poner un ejemplo, no tenía muy claro cómo animar a Daphne. Entonces, surgió la inspiración en forma de musas ligeras de ropa y con trajes de conejita Playboy. «Yo, que nunca había leído una Playboy antes, me estrené con una que me dio Gary Goldman [socio de Bluth con el que hizo las animaciones del juego, y varias de sus películas], quien me señaló varias fotos provocativas las cuales pudieron servirnos de inspiración», decía Bluth a Ars Technica en 2011, verificando que la leyenda urbana de la Playboy no era tal.

Sin embargo, no hay una total gratuidad en los manerismos de la princesa: «Había mucho de Marilyn Monroe en la imagen de Daphne. Era un cliché de la rubia tonta. Puede que hoy no funcione, porque las mujeres también han de ser capaces de blandir la espada. Pero esto era diferente. Eran tal para cual. Dirk no tenía cerebro, era un pardillo, pero de alguna manera se las apañaba para salvar a la princesa y matar al dragón».

Con un trabajo de animación que, en realidad, duraba una media hora aproximadamente, Don Bluth consiguió atraer la atención de Steven Spielberg y hacer la anteriormente mencionada película del ratón inmigrante, pero eso no borró Dragon's Lair de su cabeza. No solo se llegó a convertir en trilogía, con secuelas lanzadas ya a finales los ochenta y comienzos de los noventa, sino que además, la idea de rescatar la licencia, e incluso hacer una película, es una que volvió a activar no hace mucho. Tendrá que hacer, seguramente, alguos cambios en su princesa.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Elige leernos de nuevo en siete días para conocer más curiosidades relacionadas con videojuegos.

 

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