¿SABÍAS QUE… la serie Persona tiene sus raíces en la psicología y en una leyenda urbana?

¿SABÍAS QUE… la serie Persona tiene sus raíces en la psicología y en una leyenda urbana?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega dedicada a la historia de los videojuegos y sus curiosidades.. A la hora de hablar de juegos de rol japoneses siempre están los dos eternos referentes que son Dragon Quest y Final Fantasy, pero desde luego no son los únicos. Hay muchas otras sagas que también han gozado de gran calado y han dado pie a series derivadas. Precisamente, una de esas series derivadas ha conseguido algo que pocas logran, y es fagocitar el éxito de su serie madre. Se trata de Persona.

Posiblemente la propiedad más exitosa de Atlus ahora mismo, y que pese a ser en sí misma un spin-off, de Shin Megami Tensei para más señas, ha terminado por eclipsar a la serie original y atraer la expectación con cada nuevo lanzamiento. A las pruebas nos remitimos con ese premio de Mejor RPG del Año 2017 concedido en la pasada ceremonia de The Game Awards a Persona 5, uno de los candidatos, además, a Juego del Año.

Persona tiene raíces muy curiosas. Por ejemplo, como ya decimos, se trata de una derivación de la serie Shin Megami Tensei, que a su vez tiene su origen en la literatura, en una novela llamada Digital Devil Monogatari: Megami Tensei y escrita por Aya Nishitani de la que pronto separaría su camino para establecer un universo propio en el que sus particulares demonios son los únicos que repiten en cada entrega. Por ello, criaturas como el abrazable Jack Frost, que prácticamente es la mascota de la saga, las lascivas Pixies o los Kobolds han acabado siendo imagen de marca.

No obstante, a la hora de idear la saga Persona, hay dos elementos que entran en juego. Uno es la psicología analítica, corriente fundada por el suizo Carl Gustav Jung, y el otro ya es bastante menos científico. Una leyenda urbana japonesa que te contaremos en esta entrega de ¿Sabías que…?

No toques, ¿por qué tocas?

Revelations: Persona. En Japón conocido como Megami Ibunroku Persona, este es el primer juego de la serie que reportaría a Atlus sus mayores éxitos en estos tiempos actuales. Una serie que nace de otra, Megami Tensei, o en realidad, Shin Megami Tensei, ya que a partir de la secuela que se publicó con este nombre, se cortaron los lazos con la novela de Aya Nishitani que le brindaba el título y se procedía a crear un universo solo con la premisa como base de que la realidad está conformada por datos, y que con la suficiente habilidad y cierto software, estos datos se pueden manipular. Por ejemplo, para desarrollar un programa que invoque demonios.

Persona, a su vez, se desmarca de Shin Megami Tensei y sus tramas de terror informático,  si es que tal cosa es concebible, para abrazar otros temas más profundos. Revelations: Persona, y así lo harán también sus secuelas, ahondan en los aspectos de la psique humana, y sobre todo, en las relaciones sociales, vinculándolas a los arcanos del tarot. El nombre no es gratuito. Persona viene de uno de los conceptos de la psicología analítica del suizo Carl Gustav Jung, y es la denominación que recibirán los hasta ahora demonios, en lo sucesivo convertidos en manifestaciones de lo que anida en los más hondo del subconsciente de los protagonistas.

Ahora bien, la manera de realizar estas invocaciones varía a lo largo de las entregas, siendo especialmente llamativo el método de Persona 3, donde los personajes disponen de un artefacto llamado Evoker con el aspecto de una pistola. En un juego donde la muerte y el suicidio tienen bastante peso, sus héroes invocan Personas llevándose el cañón a la sien y disparando. En las dos primeras entregas, en cambio, el ritual por el que se les concede el uso de Personas es mucho más sosegado y aparentemente inocuo. Aparentemente.

El ritual, que en el juego se llama «Persona», consiste en quedarse en las cuatro esquinas de una habitación y recorrerla en círculos hasta que todos vuelven a su posición original mientras los personajes dicen «Persona, Persona, ven a nosotros». No parece muy interesante, pero esto, en realidad, se corresponde con un juego denominado Square y que forma parte de una leyenda urbana nipona. Ésta cuenta la historia de cinco montañeros que se extraviaron en las cumbres durante una fuerte tormenta. Desgraciadamente, uno de ellos no sobrevivió, y sus compañeros no pueden sino enterrarlo y que descanse en paz.

Posteriormente, los cuatro supervivientes alcanzarán una vieja casa que les servirá de refugio, pero en ella no hay electricidad, y no disponen de nada con lo que poder encender un fuego. Por ello, deciden reconocer la estancia en completa oscuridad de un modo curioso. Se colocan cada uno en las cuatro esquinas del recinto, y de uno en uno, se desplazan a donde está su compañero, indicándole con un toque en el hombro que debe desplazarse hasta la siguiente esquina. Sin embargo, las matemáticas dicen que el primer miembro que se esté moviendo dejará una esquina libre hasta que el último llegue a ella. Pues bien, para su sorpresa, después de echar cuentas… resula que allí sí había un hombro que tocar. El de su compañero muerto, que a su vez había completado el círculo tocando al primero en moverse. Espeluznante.

Square, como Kokkuri-san u otro tipo de juegos, se cree que permite abrir una puerta con el más allá. Algo que tiene mucho que ver con Shin Megami Tensei, y es bastante llamativo que este ritual sirva para despertar la habilidad de invocar a estos seres en los dos primeros Persona. Y es que a Atlus no le tiembla el pulso a la hora de referenciar leyendas urbanas. Incluso las de su propia saga, porque hubo un suceso extraño relacionado con Shin Megami Tensei en Super Nintendo que tuvo su eco en Persona 4 Arena para PlayStation 3. Pero de esto será de lo que te hablemos la próxima semana.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…?, pero en siete días volveremos a invocar esta sección para contarte qué pasa con cierto mensaje de advertencia. No te lo pierdas, será la semana que viene.

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