¿SABÍAS QUE… la seta con la que Mario crece existe en el mundo real?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades relacionadas con el mundo de los videojuegos. Ya hemos dado portazo a 2015 y estrenado el 2016 con la misma facilidad con la que Mario pasa de una extremo a otro de una tubería, uno de los trucos que el fontanero se guarda en la manga. O ese cree él…

De sobras es sabido que el surrealista Reino Champiñón, con ciertos hongos que le hacen a uno crecer de tamaño son más propios de un delirio que de otra cosa. ¿Y si realmente todas las aventuras por las que pasa el fontanero fuesen producto de una alucinación provocada precisamente por estos hongos? Desde luego, si son como su contrapartida de nuestro mundo, el delirium tremens está asegurado. Descubre lo que te pasaría si te comieras una de estas setas que tanto aprecia el fontanero en esta entrega de ¿Sabías que…?



El “viaje” de Mario

Damos apenas unos pasos, echamos a correr un poco y enseguida nos salen al paso unos extraños seres a los que podemos aplastar de un salto. Son los primeros instantes en el Reino Champiñón, un lugar donde los bloques de ladrillos esconden monedas de oro, flores que permiten disparar bolas de fuego y unos hongos que hacen crecer a ojos vista. El ítem de la seta es seguramente el más famoso de todos cuantos hay en Super Mario Bros., y es un pilar fundamental del universo de la franquicia de Nintendo. Y con razón, porque de no ser por el indispensable efecto de este elemento, Mario sería derrotado al instante al menor contacto y además no podría destrozar algunos ladrillos que le suponen un obstáculo en su camino (o en alguno de los atajos que hay ocultos). Es, por tanto, recomendable echarse entre pecho y espalda una de estas setas rojiblancas tan pronto como asomen por la pantalla. Pero eso sí, dentro de la pantalla.

Porque en la vida real, lo de ir engullendo setas a diestro y siniestro más pronto que tarde nos reportará un serio disgusto, si no algo peor. Hay que confiar en que Mario, además de fontanero es todo un experto en setas y sabe distinguir cuáles son venenosas de cuales le agrandan o incluso le conceden una vida extra. Qué conveniente el mundo de los hongos. ¿O no lo es? Con esa clase de vicios, en nuestro mundo seguramente Mario lo pasaría bastante mal, porque de hecho esa seta que se toma para hacer más grande la podemos encontrar en determinados puntos de nuestra geografía. Pero eso sí, no se te ocurra comerla de buenas a primeras. Porque a menos que seas un fontanero hecho de píxeles, la amanita muscaria no va a serte nada beneficiosa. Y es que aunque está catalogada como mortal, posee un potente efecto alucinógeno, especialmente cuanto está seca.

Los chistes sobre Mario y el consumo de setas tenían que ser inevitables desde el primer momento en que el personaje toca una de ellas y pega el estirón, pero es que a ver si no cómo se explica de una manera relativamente coherente toda la parafernalia que rodea a Mario en sus aventuras. Como si hiciera falta, por otro lado, para poder disfrutar de un videojuego, y encima uno de los mejores jamás creados. Pues así y todo, Nintendo intentó explicar el efecto de agrandamiento acudiendo a un clásico de la literatura como es Alicia en el País de las Maravillas. Si le preguntas a Shigeru Miyamoto, te dirá que el pasaje de la obra de Lewis Carroll en el que Alicia cambia su tamaño tras ingerir determinados ingredientes fue lo que le encendió la bombilla para su propia creación. Pero entonces es cuando llega la botánica y se agua la fiesta.



Y es que no solo la amanita muscaria es la viva imagen de la seta de Super Mario Bros., es que además, entre los efectos causados por sus principios psicoactivos, se encuentra una fuerte alteración de la percepción, y más concretamente, de la percepción del tamaño. Dicho de otro modo, un bocado de este hongo en crudo puede hacer sentir a un fontanero adulto como si de repente creciera… o como si de repente encogiera, puesto que ambas son posibles. No se puede descartar que el sujeto empiece a ver también extraños seres reptiloides con afición a raptar princesas, aunque parece que los estudios en este campo no son del todo concluyentes.

Pese a ello, Nintendo siempre ha afirmado que no hay relación alguna entre la amanita muscaria y las setas que Mario devora a carros en cada juego, e inciden en que todo es casual y en absoluto intencionado. Lo cual seguramente es cierto y únicamente se quiso dar a los videojuegos su propio cuento de hadas a semejanza de la mencionada novelas. No se puede negar, sin embargo, que si se trata de una coincidencia, la naturaleza ha resultado ser bastante visionaria. De lo que podemos estar seguros es de que la amanita muscaria es venenosa, altamente tóxica y, en cantidades suficientes, capaz de dejar a un ser humano en coma. Pero es posible comerla si previamente se cuece para reducir su toxicidad, si bien dado que no es precisamente un manjar (se dice que más bien tiene poco sabor) tampoco es que sea al recomendable. Si te topas con una de estas setas, es mejor que la dejes donde está. Si Bowser anda al acecho ya habrá quien se encargue. Dejemos estas cosas a los profesionales.

Hasta aquí esta embriagadora entrega de ¿Sabías que…? para empezar el 2016 en un nuevo estado de conciencia. Te esperamos para la próxima entrega, pero hasta entonces, cuídate de los hongos venenosos y de las malas pasadas que te pueda gastar tu cerebro. Pero ante todo, te deseamos un feliz año nuevo. 

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