¿SABÍAS QUE… la Super Nintendo se repartía de noche por miedo a la Yakuza?

Bienvenidos a otra entrega de ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega relativa a las curiosidades de los videojuegos. Emprender la comercialización de un nuevo producto siempre es todo un desafío, pero hacerlo en Japón a comienzos de los noventa y a espaldas de la misma mafia, es de la clase de cosas con las que uno no cuenta. Aunque por cómo funcionó Super Nintendo, parece que sortearon el impedimento.

Los que sí daban gritos de agonía eran algunos de los personajes de Golden Axe. Sin embargo, esos alaridos no estaban creados para el videojuego. Lo cierto es que Sega picó de algunas películas para sacar gritos agónicos, y hay que decir que su gusto es bastante particular. Lo vamos a ver en esta entrega de ¿Sabías que…?



Nintendo la nuit


La era de los 16 bits llamaba a la puerta, y pese a que Nintendo le había ido de perlas con su Famicom, su Nintendo Entertainment System para que nos entendamos en occidente, había que ir dejando paso a una nueva generación que trajese nuevos e increíbles a los hogares. Más que nada porque Sega ya había lanzado su consola Mega Drive dos años antes y había golpeado primero. Además, NEC también tenía en el mercado japonés su PC Engine, que aunque disponía de una CPU de 8 bits, su procesador gráfico de 16 bits le permitía defenderse bien en lo visual. Y la Famicom, pese a ser mucha Famicom, necesitaba que fuese llegando la caballería.

Del mismo diseñador de su máquina predecesora, Masayuji Uemura, llegaría la Super Nintendo, el Cerebro de la Bestia, como sería promocionada. Con capacidad para mostrar 32.768 colores en pantalla y nada menos que 8 canales de sonido, la Super Nintendo era una experiencia puntera en lo que a videojuegos se refiere a nivel gráfico y sonoro. Un producto llamado a venderse como rosquillas, qué te vamos a contar. Todos sabemos cómo terminó aquella historia, pero lo que seguramente no sepas es que en sus comienzos tuvo que hacer frente a un enemigo inesperado, y precisamente por culpa de su gran éxito.

Y es que al igual que Namco se las tuvo que ver con la Yakuza en el inicio de su andadura como distribuidora de arcades, también Nintendo tuvo que esquivar a la mafia japonesa. Pero no por que el crimen organizado tuviera algo contra la gran N, sino porque las ventas de una Super Famicom que desaparecía de las tiendas entre hordas de furibundos compradores había llamado la atención de los hombres tatuados. No en vano, sus 300.000 unidades iniciales se agotaron en horas, por lo que había que ir realizando envíos para reabastecer stock. El miedo de Nintendo era, precisamente, que la Yakuza asaltara esos envíos y robara la mercancía, algo que la empresa evitó con una medida inusual: realizar los envíos de noche. Una incomodidad, puede que sí. Pero desde luego era mejor que encontrarse con las manos vacías y su consola modificada en el mercado negro. El resto, como bien sabemos todos, ya está escrito.



Golden Axe, el último grito

De Nintendo nos pasamos a Sega, más concretamente a una de sus franquicias. Golden Axe causó furor en los recreativos y dió pie a continuaciones para consolas, pero también para los recreativos. No era tan raro que en la época, y más en Sega, estos ámbitos hicieran la guerra pro su cuenta y siguiesen cada uno su propio camino. Así, Golden Axe II para Mega Drive era un cartucho que aprovechaba bastantes recursos del anterior juego para acabar desmarcándose ya con un Golden Axe III bastante inferior a su entrega primigenia. Por su parte, Golden Axe: The Revenge of Death Adder era una máquina que mostraba el poderío de la placa System 32 de Sega y que se permitía unas cuantas virguerías para dejar al personal atónito, y de paso ofrecer un juego muy a la altura de su nombre. Y pese a estos devenires distintos, hay algo que Golden Axe y Golden Axe: The Revenge of Death Adder tienen en común: a Arnold Schwarzenegger y a Sylvester Stallone.

No es que el antiguo Mr. Olympia ni el actor que dió vida a Rocky estuvieran presentes en los juegos o inspiraran algún personaje. En realidad, lo que de verdad aporta a la saga de Sega viene más de su filmografía que de ellos mismos. Porque independientemente del formato y diseño de cada una de las entregas de Golden Axe había algo que no podía faltar, y eran los desgarradores gritos de los desdichados que probaban el acero de los protagonistas y que exhalaban su último aliente con un espeluznante alarido. Pues bien, los fans de las películas de estos dos héroes de acción es posible que los encontraran un tanto familiares.

No en vano, Sega tomó estos gritos de películas en lugar de grabarlos por sí mismos, como podemos ver en este vídeo concienzudamente recopilado por un fan. Eso sí, la desarrolladora se dió un buen festival de películas de acción de los ochenta, y no se privó de introducir gritos de muerte procedentes de Acorralado (al hacer que un aldeano que recibía una paliza gritara como si cayera al vacío desde un helicóptero, o que el matón genérico de la maza sufriera el mismo dolor que el pobre agente Mitch), de Conan el Bárbaro (para poner tono al quejido final de los orondos jefes del primer nivel, o a los esqueletos de sucesivas fases) o de Conan el Destructor (cuya guerrera Zula daba la voz a la amazona que guardaba su primera fase). Es verdad que la influencia de Conan y del cine de bárbaros en Golden Axe era difícil de negar, pero esto clama al cielo… valga la expresión.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…?, que concluímos emplazándose a una siguiente ocasión. Hasta entonces, recuerda que mil gritos tiene la noche. Seguramente digitalizados de alguna película de Schwarzenegger.

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