¿SABÍAS QUE… la Vectrex tuvo una de las primeras mascotas con voz digital?

Bienvenidos a una nueva entrega de nuestra sección ¿Sabías que…?, el apartado para las curiosidades del mundo del videojuego en AlfaBetaJuega. El año 1982 no era precisamente el mejor momento para sacar una consola al mercado, pero el caso es que General Computer Electronics tenía su particular apuesta con la consola Vectrex, que se basaría sobre todo en gráficos vectoriales y que solo tendría dos años de vida.

Sin embargo, en esta corta existencia a Vectrex le dió tiempo de cobijar a un personaje que acabaría inspirando remakes y secuelas no oficiales con el paso de los años, pero que sobre todo tenía una particularidad: podía hablar. Vamos a dedicarle un pequeño recuerdo a Spike, la mascota no oficial de la consola Vectrex en esta edición de ¿Sabías que…?



Te doy mi palabra

Hay un momento y un lugar para cada cosa. Estados Unidos en los albores de 1983, por ejemplo, no es el adecuado para lanzar una nueva consola. El motivo es que ese año es cuando se produjo el temible “crack de los videojuegos”, que de hecho se llevó por delante a casi todas las consolas domésticas que había en la época y no dejó a las desarrolladoras con ganas de mucha fiesta. Pero es que Jay Smith se había presentando en el Consumer Electronic Show el verano anterior con una máquina novedosa bajo el brazo y ya no había marcha atrás. En las navidades de 1982, el mundo iba a conocer a General Computer Electronics y su consola Vectrex, un invento con el que iba a dejarles patidifusos gracias al poder de los gráficos vectoriales apoyados con unas láminas de acetato sobre su pantalla vertical, como ya hiciera la Magnavox Odyssey.

Y es que las consolas domésticas de entonces aún no llevaban demasiado bien la geometría y los polígonos, pero la Vectrex era el instrumento ideal para acercar algunos éxitos de los salones recreativos como Tempest o Asteroids con una fidelidad prácticamente exacta a la del arcade original. Y todo ello en casa, para jugar cuando cada cual quisiera sin tener que echar sus cuartos. Aunque había que pagar los 199 dólares que costaba el invento, casi unos 500 dólares de hoy en día. La Vectrex, la verdad sea dicha, es una máquina muy interesante, pero que llegó en el peor momento posible. En 1983 ya no estaba el horno para bollos, y tras haber tenido solamente 30 juegos en su catálogo, esta consola dejó de venderse tras caer su precio a una cuarta parte de su importe de lanzamiento en 1984. Pero antes iba a dejar un personaje un tanto peculiar.

La empresa juguetera Milton Bradley compró General Computer Electronics en 1983, y por supuesto se hizo cargo de la distribución y promoción de Vectrex en Estados Unidos. Se creó una mascota que fuera la imagen de la máquina, un tal Vectro, un pequeño alienígena grisáceo que no resultó especialmente memorable. Por suerte, el diseñador y programador Tom Sloper estaba al quite para crear un juego de plataformas que bebía en cierta medida de Donkey Kong, pero que aprovechaba las capacidades técnicas de la nueva máquina. Se llamaba Spike, y su protagonista era un pequeño ser con forma de estrella con dos piernas y una amigable sonrisa. Su misión era partir al rescate de su novia Molly, que era raptada una y otra vez por el malcarado Spud, algo que debía hacer a base de subir escaleras, saltar huecos y, como novedad con respecto al éxito de Nintendo, dar patadas a los enemigos que le salieran al paso. No obstante, la cualidad distintiva de Spike la anunciada a los cuatro vientos la pegatina que llevaba bien visible su caja: “¡Spike habla!”.

Y efectivamente, Spike hablaba al inicio de cada nivel. No solo él, también lo hacía Molly en un diálogo que se repetía una y otra vez al comienzo de cada partida, pero que por ello ha llegado a ser mítico. A través del altavoz, cuando Spud hacía acto de presencia, oíamos el grito de Molly que gritaba “Eek! Help! Spike!” a lo que Spike solo podía responder “Oh, no! Molly!” y lanzarse al rescate. Además, Spike soltaba un exabrupto, un “Darn it!” que le salía del alma cuando perdía una vida. No era muy corriente para la época, aunque tampoco pionero, ya que Tempest es reconocido como el primer videojuego con voces digitalizadas. Pero pocos personajes principales de videojuego, si alguno lo había hecho, habían hablado antes. Y doblemente asombroso si tenemos en cuenta que la Vectrex no contaba de propio con un sintetizador de voz.

Con todo, el motivo de que Spike hablase no era por inspiración de Tempest o porque a Tom Sloper se le encendió la bombilla espontáneamente. Tuvo una curiosa inspiración que él mismo confesó a Johnny L. Wilson y Rusel DeMaria para su libro High Score!: “Jay [Smith] construyó un dispositivo sintetizador de voz. Un día hizo que todos gritásemos al unísono ‘¡Volved al trabajo!’. Lo volvió a guardar en su caja y cuando creía que había alguien haraganeando en la oficina, lo sacaba y se oía ‘¡Volved al trabajo!’. Eso me inspiró para ponerle voz a Spike”. Y el personaje, aunque no tuvo mucho recorrido oficial, hizo mella. Los fans de aquella época de la Vectrex han seguido haciendo juegos homebrew tomando como modelo otros clásicos y llevando a Spike en nuevas aventuras en las que poder exclamar su famoso “Darn it!”. No sería la mascota que eligió MB, pero entre este héroe estrellado y un alienígena calvo, no hay color.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? que finalizamos con una exclamación de entusiasmo, pero te damos nuestra palabra de que volveremos en una próxima entrega. Hasta entonces, cuidado con la gente de pocas palabras que guste de raptar parejas, sobre todo si son poligonales.
 

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