¿SABÍAS QUE… Los Lemmings celebraron la Navidad cuatro años seguidos?

¿SABÍAS QUE… Los Lemmings celebraron la Navidad cuatro años seguidos?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a la historia de los videojuegos y sus curiosidades. Pero esta semana no podemos sino ponernos nuestros gorritos rojos con borla blanca, vestirnos de colorado y embargarnos del espíritu navideño que flota en el aire. Que suenen los villancicos, que caiga la nieve y que empiecen a desfilar los Lemmings, las criaturas de videojuego más navideñas.

Lo de las pequeñas y suicidas criaturitas de Psygnosis es verdadera devoción por estas fechas, a juzgar de que le cogieron el gustillo durante cuatro años seguidos en una maniobra que comenzó como promoción de la expansión de su juego y terminó con no uno, sino dos juegos comerciales que llegaron a proporcionar 64 niveles extras divididos en cuatro rangos de dificultad. Un regalo navideño para los usuarios de 1991 1994 que desenvolvemos en esta entrega de ¿Sabías que…?



Pero mira cómo caen los Lemmings al vacío

En la industria de los videojuegos hoy en día hay prácticas habituales que hacen que otras de antaño que se tenían por curiosidades parezcan lo más normal del mundo. Tomemos Super Mario Run, por ejemplo. Nintendo ha optado en este juego por un modelo que se ha venido usando desde finales de los ochenta, y es el de dejar a disposición gratuita una parte del juego a modo de prueba y tener que pasar por caja para obtener el juego completo. Esto no es nuevo, pero se salta un factor que antes era vital, y es que hace veinticinco años, la propia desarrolladora te invitaba a que compartieras con tus amigos esa parte gratuita del juego para captar más usuarios interesados. Esto, antes, era el shareware. Hoy se llama free-to-play y no has de esperar a recibir varios discos por correo postal, con un pago online y como mucho un código ya está todo hecho.

Otro ejemplo: los mods. Quién no conoce, ha visto o ha instalado un mod a día de hoy. Incluso los menos familiarizados con su uso conocen el concepto. Es más, esta es la época idónea. La tentación de ponerles gorritos de Papá Noel a los musculosos soldados de tu juego de acción favorito es demasido grande, reconócelo. También esto se usaba por las compañías, y fueron varios los juegos que vieron modificaciones de temática navideña activadas por el reloj interno o distribuidas incluso como una demo o edición aparte. Muy bien, ahora recapitulemos y juntos estas dos prácticas, porque son el germen de algo que durante cuatro años se tomó como costumbre: Los niveles navideños de Lemmings.

A Psygnosis no le hacía falta un gran bombazo en el año 1991 para ser una compañía sobradamente reconocída, ya lo era desde bastante antes. Había dejado juegos de sobra conocidos, especialmente en el catálogo de Amiga, como su Shadow of the Beast o el shoot’em up Blood Money. Pero es el tipo de cosas que nunca está de más, y en febrero de ese mismo año desata una nueva fiebre en multitud de sistemas, mayormente ordenadores personales, con Lemmings. Programado por DMA Design, Lemmings era un juego de puzzles como ningún otro, y es que el enigma no consistía en resolver una serie lógica, en encajar piezas o en dar con el objeto adecuado para desvelar nuevas pistas, aunque algo de esto último sí había. El objetivo era llevar a un porcentaje mínimo de los seres de pelo verde y túnica azul que caían desde una trampilla en el cielo hasta la salida de un nivel lleno de obstáculos que recorrían hasta darse de bruces contra algo o caer hacia su muerte. A menos, claro, que tomásemos cartas en el asunto y le dijéramos a alguno de ellos qué hacer para ayudar al resto a llegar a su destino.

Lemmings fue el mayor éxito de Psygnosis y DMA, y meses después la desarrolladora lanzaba el disco de expansión Oh No! More Lemmings con 20 niveles nuevos a añadirse a los ya existentes, en ediciones tanto complementarias del juego base como con este incluido para quien no lo tuviera aún. Con la expansión en las tiendas, las navidades de 1991 eran el momento para que los usuarios de Amiga, donde el juego había triunfado especialmente, se lanzaran a salvar Lemmings antes de que éstos se descrismasen inconscientemente. Ya había anuncios en prensa y por entonces el uso de Internet a través de navegadores web estaba dando justo sus primeros pasos.

 

Así que Psygnosis optó por animar las navidades dando una muestra de su juego junto a revistas especializadas. Ya entonces, algunas publicaciones tenían la sana costumbre de regalar demos de los juegos de mayor renombre para que los usuarios los probaran y juzgaran su compra por sí mismos. La desarrolladora británica incluyó en un disco etiquetado como Xmas Lemmings cuatro niveles, de los cuales dos pertenecían a Oh No! More Lemmings y los otros dos eran niveles exclusivamente creados para la ocasión con una particularirdad. Y es que los Lemmings aparecían vistiendo de rojo, no de azul, su pelo verde estaba bajo un gorrito navideño, los escenarios eran gélidos y nevados, y como banda sonora sonaba una versión del famoso villancico Jingle Bells.

La jugada le salió bien a Psygnosis y los Lemmings vieron su fama disparada. De modo que al año siguiente hubo otro Xmas Lemmings, pero ahora con cuatro niveles repletos de navideñosidad y criaturas festivas que lo mismo les da ocho que ochenta. Como no hay dos sin tres, en 1993 vuelve a haber una Navidad con Lemmings, pero ahora Psygnosis pasa a mayores y decide que Xmas Lemmings no va a ser una demo, sino un juego completo, y se llamará Christmas Lemmings 1993. Ya no son cuatro, sino 32 niveles adicionales, que ya dan para mayor aprovechamiento, divididos en dos rangos de dificultad de 16 niveles cada uno. Ese mismo año 1993 había llegado la secuela del juego original, Lemmings 2: The Tribes, con nuevos tipos de Lemmings a nuestra disposición. Teníamos criaturas peliverdes para dar y tomar.

Y aún así, Psygnosis no se quedó tranquila. Para las navidades de 1994, los usuarios ya esperaban su pack de niveles festivos, y su deseo les fue concedido. Los 32 niveles de 1993 más otros 32 nuevos en otros dos nuevos niveles de dificultad para dar un total de 64 niveles que llegan en Christmas Lemmings 1994 en cuatro tandas de 16 con retos de diferente envergadura. Para entonces, los Lemmings ya llevaban casi un lustro con los jugadores y les habían animado las fiestas con su divertida apariencia y sus cuidadas animaciones. Pero la propia DMA Design ya tenía ganas de pasar a otras cosas y en ese 1994, tras su All New World of Lemmings, decidió que ya estaba bien. La publicación en 1995 del fallido Lemmings 3D era el símbolo inequívoco de que ya no volvería a ser Navidad para nuestros amiguitos. Pero habían sido cuatro años de nuevos retos para nuestra mente y espíritu navideño regado con pegadizos villancicos. Ya iba siendo hora de que los Lemmings, tras poner su pica en la primera mitad de los noventa, tuvieran un merecido respiro.

Hasta aquí esta edición navideña de ¿Sabías que…? Volveremos en la última entrega de antes del 2017, pero no sin antes desearte una Feliz Navidad.
 

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