¿SABÍAS QUE… los videojuegos también celebran la Navidad a su modo?

Bienvenidos a una entrega especial de nuestra sección ¿Sabías que…? Una entrega que será diferente de las habituales, dado que va a girar en torno al tema, no podía ser otro, de la Navidad. Así pues, venid a sentaros en círculo frente a la chimenea y dejad que os hablemos de estos días de villancicos, adornos y regalos y de algunas de las maneras de celebrarlos dentro de nuestro medio favorito.

Vamos a echar un breve vistazo a algunos de los juegos que han tenido la Navidad como tema, y no es cosa de hace dos días precisamente, nos vamos a remontar 30 años en el pasado y vamos a ir adelante. También veremos cómo algunos juegos se vistieron con sus mejores galas por Navidad y cómo en otros esta fecha está muy presente de uno u otro modo. Y para terminar, os vamos a mostrar algo que se ha convertido en una costumbre anual. Un cartucho muy navideño para la consola NES que tiene una edición anual y que se viene fabricando en la actualidad.

Nuestro ¿Sabías que…? especial de Navidad está a punto de empezar, de modo que servíos un poco de turrón y vayamos con él tras a continuación.

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Si existen juegos bíblicos, juegos sobre la Segunda Guerra Mundial o juegos sobre agricultura, ¿hay sitio también para juegos acerca de la Navidad? La respuesta es un sonoro sí, y no hemos de mirar directamente a las adaptaciones de otros productos relacionados con el tema. Es cierto que películas como Solo en Casa, El Grinch o Vaya Santa Claus (su tercera parte, concretamente) han contado con su videojuego, e incluso si aceptamos Jungla de Cristal o Gremlins como películas navideñas, cosa que serían en sentido estricto, tendríamos más ejemplos, pero esta festividad de por sí también ha dado sus juegos específicos.

Uno de los primeros data de 1984 y se trata de un juego publicado en ordenadores de ocho bits como el Commodore 64, el ZX Spectrum o la gama de ordenadores Atari de la época. Su título es Special Delivery: Santa’s Christmas Chaos, y es un juego bastante extraño que consiste en guiar a Papá Noel en su ajetreada noche de trabajo. Primero, a bordo de su trineo recogiendo al vuelo los regalos que caen del cielo. A continuación, bajando por una chimenea esquivando a los enemigos que salen al paso. Y por último, consumando la entrega de regalos bajo el árbol esquivando a los habitantes de la casa que permanecen despiertos a altas horas de la madrugada. Seguramente lo más cercano a un simulador de la jornada laboral de este bonachón barbudo, coronado con el Jingle Bells como banda sonora de inicio, como no podía ser de otro modo.

También en Commodore 64 se presentó otro personaje navideño como es Frosty The Snowman, un arcade que permitía dos jugadores simultáneos y en el que el muñeco de nieve dotado de vida debía sortear una ruta llena de obstáculos para llegar a la cueva de los elfos, recoger un regalo y traérselo a Santa Claus. Un juego que realmente no se lanzó de modo comercial, sino que era una cinta que, como solían hacer algunas publicaciones de la época, acompañaba a la revista Your Commodore en uno de sus números. Sin embargo, llegó a calar lo bastante hondo entre la comunidad de usuarios de este ordenador que originó una secuela no oficial de este este juego no oficial: Frosty The Snowman 2, que data nada menos que de 2008, 18 años después del original.

Al bueno de Papá Noel lo volveríamos a ver en las consolas de 16 bits protagonizando Daze Before Christmas, un arcade de plataformas un tanto simplón pero efectivo que, sin grandes alardes, nos daba el control de Papá Noel a lo largo de varias fases representadas en un calendario de adviento en su búsqueda por recoger regalos que, posteriormente, lanzaría a las chimeneas de las casas desde su trineo. Sin embargo, este Santa Claus algo más belicoso contaba con un ataque con el que lanzaba nieve (fuego, si recogíamos una mejora) o propinaba un puñetazo si estábamos cerca de un objetivo. E incluso se transformaba temporalmente en un demonio tras recoger el power up adecuado. Algo un tanto inusual para el bueno de San Nicolás, pero más inusual es que un agente secreto mitad robot y mitad pez sea el encargado de salvar la Navidad.

Pero así fue en James Pond 2: Codename RoboCod, donde la parodia acuática de James Bond llevaba a cabo una misión en el Polo Norte para detener al malvado Dr. Maybe, quien ha tomado el control de la fábrica de Papá Noel y convertido a sus asistentes en sus peligrosos secuaces. Navidad, James Bond y RoboCop todo en uno, ¿se puede pedir más?

Sucedió en Nochebuena

Incluso aunque algunos juegos no sean directamente de temática navideña, esconden en su código algunos sucesos que se activan bajo las circunstancias adecuadas. Por ejemplo, en el juego Gurumin: A Monstruous Adventure para PSP, una aventura de rol y acción en la que controlamos a una niña armada con un taladro, si la fecha de nuestra consola marcaba los días del 25 al 31 de diciembre, la protagonista encontraba en su armario un traje navideño con el que lanzarse a sus correrías.

Algo parecido sucedía en Persona 4, donde el calendario del juego también comprendía los días de Navidad. Y si habíamos sido buenos chicos y habíamos hecho buenas migas con los personajes, nuestro regalo para las fiestas podía ser una llamada sorpresa con un planazo festivo con el que, digamos, hacernos muy, muy amigos de alguien. Vamos, que el amor estaba en el aire, vaya. Y es que hasta en un pueblecito japonés sacudido por misteriosas desapariciones hay tiempo para celebrar la Navidad.

Como también la celebran Los Sims, que cuentan con Papá Noel entre sus ilustres visitantes. La decoración de la casa y ciertos elementos son determinantes para que el orondo anciano aparezca, de modo que si en Los Sims: Más Vivos Que Nunca dejamos un plato de galletas, o en Los Sims 2 descargábamos el árbol de Navidad disponible en su página oficial y lo acompañábamos de dicho plato, el bueno de Santa se aparecería de madrugada para dejar un regalo al Sim que le había puesto el ágape.

Vestidos para la ocasión



Otros juegos famosos que tampoco tenían de por sí un alto nivel de “navideñosidad” han contado con expansiones con esta temporada como eje central. Seguramente una de las que primero vengan a la mente sería Christmas NiGHTS Into Dreams, un disco de expansión del juego de Sega que hacía que la Navidad tomase al asalto el juego de Yuji Naka y Naoto Oshima, creadores de Sonic, para darnos un ambiente mucho más festivo y acorde con las fechas. Pero no fue ni mucho menos el primero.

Anteriormente, los Lemmings, esos personajillos que caminan incansablemente hacia la salida o la muerte certera, lo que encuentren antes, se calzaron unos bonitos gorros navideños y cambiaron sus túnicas azules por otras rojas en Christmas Lemmings, o Holiday Lemmings, como se tituló en Estados Unidos. Christmas Lemmings comezó como pequeñas demos de unos cuatro niveles con los gráficos del juego alterados para que Lemmings y decorados reflejasen mejor las pascuas, pero Psygnosis terminó por comercializar el juego para dejar que fluyera el espíritu navideño… y volviese con unos cuantos fajos de billetes bajo el brazo. Al fin y al cabo, los Lemmings eran un boom en la época.

Duke Nukem no parece un tipo de costumbres muy navideñas, pero sin embargo también recibió este tratamiento. En su caso fue una expansión para Duke Nukem 3D titulada Nuclear Winter, y su trama, cómo no, está a la altura. Santa Claus ha sido controlado por unos invasores alienígenas y ha unido fuerzas con la Milicia de Elfos Feministas, que por alguna extraña razón están del lado de los invasores. Nada que Duke y un poco de plomo no puedan arreglar en estos nuevos niveles con aliens ataviados con gorros, stripers ataviadas con gorros, elfas atavidas con pantalones de camuflaje y gorros… En fin, queda clara la idea.

El regalo de estas fiestas



Para terminar con esta entrega, no podemos pasar de largo por un cartucho muy especial para la Nintendo Entertaintment System. El porqué es especial salta a la vista. Su carcasa es transparente, algo ya de por sí poco común, pero además de ello lleva luces de colores en su interior que brillan cuando el cartucho está insertado en la consola. El invento, obviamente, luce mucho más si se usa en un modelo con ranura exterior, y su efecto lo podéis ver en el vídeo adjunto.

No solo este cartucho es un sucedáneo de árbol de Navidad, sino que esta colección llamada 8-Bit Xmas, viene editándose desde 2008 por el grupo RetroZone y contiene un juego navideño cada año desarrollado para la ocasión. En este 2014 también ha habido entrega, y puede adquirirse por 44 dólares más gastos de envío desde este enlace junto con un set de postales que, además, sirven de instrucciones al juego en cuestión.

Y con este llamativo cartucho damos por cerrada esta edición especial de ¿Sabías que…?, con la que también clausuramos el 2014. El año que viene os esperamos con más anécdotas y curiosidades referentes al mundo de los videojuegos, pero primero lo abriremos repasando las que han sido las mejores entregas de este año que termina. Feliz año nuevo, y no faltéis a la cita.

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