¿SABÍAS QUE… Nintendo se tuvo que gastar varios millones en guantes por culpa de Mario Party?

¿SABÍAS QUE… Nintendo se tuvo que gastar varios millones en guantes por culpa de Mario Party?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega dedicada a la historia de los videojuegos y sus curiosidades. Entre las franquicias de Nintendo que han derivado de Super Mario Bros. y que han hecho uso de los personajes de Nintendo, Mario Party ha sido una de las revelaciones desde los tiempos de Nintendo 64. Un juego que consta de minijuegos y que como su nombre da a indicar está pensado para jugarse en compañía. Y a ser posible, con guantes.

Es un consejo que te dará la propia Nintendo si decides jugar al cartucho original, y si es que quieres jugarlo al más puro estilo Nueva York. La ciudad que nunca duerme también fue la ciudad que provocó un quebradero de cabeza a la gran N entre finales de 2001 y comienzos de 2002, llegando a llevar al gigante nipón a la oficina del fiscal del distrito de la Gran Manzana por cierto, nunca mejor dicho, roce provocado con los usuarios.

Finalmente, y teniendo en cuenta también que Nintendo no se había enfrentado a demandas en firme, el asunto se despachó con acuerdo al que Nintendo América accedió para evitar problemas. Pero que le pudo haber llegado a costar nada menos que 80 millones de dólares en algo como guantes.

El motivo y los detalles de este extraño episodio en la historia de Nintendo te lo contamos en esta entrega de ¿Sabías que…?

El roce hace el dañito

El año 1998 fue el año en que Nintendo 64 recibió uno de sus juegos característicos. Mario Party, la primera entrega de lo que posteriormente sería una larga saga de más de una docena de juegos, desembarcaba en los sistemas japoneses de la consola que veía como PlayStation se había merendado a Saturn y reinaba suprema en una generación en la que la gran N se había quedado descolgada por seguir fiel a los cartuchos. Mario Party abogada por algo que Nintendo lleva mucho tiempo promoviendo, y es el jugar en compañía para que todo sea diversión y risas.

No hubo problema ni en Japón ni en Europa, donde el juego llegó en marzo de 1999 y encandiló a los usuarios de la anteriormente conocida como Ultra 64. El mes antes había aterrizado en Estados Unidos, y los niños norteamericanos también eran felices jugando a los minijuegos del celebrado cartucho con sus mandos y una sonrisa. Sus mandos de Nintendo 64. Esos mandos con un stick como los que Nintendo ya no hace. Y esta es la razón.

Es tras un tiempo cuando Nintendo América es llamada a la oficial del fiscal general de Nueva York, Eliot Spitzer. No hay denuncias contra ellos, pero sí hay bastantes quejas, más de 90, que los neoyorquinos han presentado al representante legal. El motivo es Mario Party, y la causa deja atónitos a los de la gran N. Resulta que los niños nortamericanos, para poder afrontar algunos de los minijuegos multijugador que requieren del uso del stick análogo, no han tenido otra ocurrencia que agitarlo apoyando la palma de la mano sobre éste. El resultado es la aparición de rozaduras, llagas y heridas. «A uno de los niños hubo que ponerle la vacuna del tétanos«, contaba una portavoz de la oficina del fiscal a la BBC.

«Lo alarmante fue el poco tiempo que algunos de estos niños habían pasado jugando al juego hasta sufrir las heridas. Un padre dijo que su hijo había estado jugando al juego durante 15 o 20 minutos antes de provocarse una quemadura de segundo grado«. Nintendo América, ante esto, acordó el pago de los costes legales, una suma de 75.000 dólares, y para evitarse males mayores accedió a la propuesta de proporcionar a los usuarios del juego un objeto que no tenían planificado, más que nada porque no es así como se juega a Mario Party. Pero el caso es que los niños neoyorquinos necesitaban guantes protectores.

Y los guantes sí fueron la verdadera multa, que así y todo fue el mal menor. Nada menos que 80 millones de dólares hubiera tenido que emplear Nintendo en fabricar y hacer llegar 2,4 millones de guantes a 1,2 pares de manos pertenecientes al total estimado de usuarios afectados, si es que todos y cada uno reclamaban el accesorio. Lógicamente, no fue el caso, y la cantidad total, aunque se desconoce, no alcanzó esta suma. Sin embargo, tampoco parece que fuera especialmente barata.

Mientras, los medios especializados se sorprendían tanto por lo extraño del acuerdo como de lo brutos que eran los niños estadounidenses como para hacerse semejantes carnicerías en sus tiernas manos. Desde Reino Unido, el editor de la revista N64 Tim Weaver, afirmaba que «Es ridículo, hemos tenido el juego en la redacción durante un tiempo y nuestras manos no se han resentido mucho. Esto solo podía pasar en América«. No obstante, gracias al ímpetu de los infantes neoyorquinos disponemos ahora de sticks algo más cómodos en los mandos de consolas de Nintendo que hacen uso de ellos.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…?. Nos despedimos con un firme apretón de nuestras recias y sanas manos europeas hasta la próxima entrega. Hasta entonces, tanto para la vida como para el juego, no descuides tu protección.

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