¿SABÍAS QUE… Sony ya tenía un personaje para hacerse publicidad antes de Crash Bandicoot?

¿SABÍAS QUE…  Sony ya tenía un personaje para hacerse publicidad antes de Crash Bandicoot?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a la historia y las curiosidades de los videojuegos. Tan lejos como anteayer se llevó a cabo el esperado anuncio oficial por parte de Sony de PlayStation 4 Slim y de PlayStation 4 Pro. Pero faltaba algo en el escenario del PlayStation Meeting de Nueva York. Algunos dirán que faltó despejar muchas dudas, pero estamos pensando más bien en una mascota.

En el pasado. Sony ha contado con figuras como Sackboy, Jack Butler, un portavoz de la S. A. P. (Sociedad Anti PlayStation) o Crash Bandicoot para algunos de sus anuncios, pero ninguno de ellos estaba presente, ni siquiera su personaje más olvidado. Nació en 1995 y tal como apareció se fué para ser reemplazado por Crash Bandicoot. ¿Que quién era? Te lo contamos en esta entrega de ¿Sabías que…?



La mascota más corta

Toda compañía que se precie necesita una mascota. Ejemplos tenemos por doquier, hasta en este país nuestro de charanga y pandereta hubo unos años, medio siglo ha ya, en los que era bien conocida la imagen del mayordomo de Netol, un producto de limpieza usado para abrillantar metales que mostraba a un asistente del hogar debidamente uniformado y con un rostro surrealistamente mofletudo. En el fondo, es el ABC de lo que debe ser una mascota, un personaje con un diseño reconocible y que cale entre el público, y si eso lo sabía la España de los sesenta cómo se le iba a pasar por alto, treinta añazos largos después a los gigantes de la industria del videojuego.

Bueno, pues de alguna manera, aparentemente a Sony se le pasó por alto. Cuando se lanzó al ruedo en el E3 de 1995 para hacer su anuncio bomba de la PlayStation original y rematar la velada con su precio de 299 dólares de salida, acompañado por los gritos de dolor y agonía de Sega, sus competidores tenían claras imágenes estandartes de su marca. Nintendo contaba con su fiel Mario, que desde los años ochenta había estado ejerciendo de perenne relaciones públicas de la gran N, convenciendo a los chavales con su acento italiano y esa sonrisa que tan feliz hace a cualquier mamma de que las máquinas y juegos de Nintendo son el no va más. Y qué decir de Sega y su mayor descubrimiento, Sonic el erizo, el borrón azul que se pasó los noventa correteando en anuncios de prensa y televisión en nombre de la compañía. Aquel año era erizo contra fontanero contra… ¿qué, exactamente?

Pues bien, Sony América sí tenía una mascota. Una mascota pre-Crash Bandicoot. Una mascota que hasta era anterior a Parappa The Rapper, una criatura que se dedicaba a la promoción de PlayStation desde antes de su propio lanzamiento. Esa era la misión del primer relaciones públicas ficticio de Sony Computer Entertainment, el fruto de los desvelos de su departamento de ventas para que la máquina gris entrara en el mundo de las consolas con el mejor de los pies. Una responsabilidad que recaía en Polygon Man, una cabeza modelada a base de polígonos con caras de un feo tono púrpura que representaba el futuro de los videojuegos.



Tiene mucho sentido que Polygon Man fuera la imagen de una máquina que abogaba por entrar en los 32 bits y el mundo tridimensional. Pero como suele pasar, si no le caes en gracia a los de arriba, estás listo de papeles. La carrera de Polygon Man acabó el día en que Ken Kutaragi, entonces al frente de la división de videojuegos de Sony, hizo acto de presencia en Los Ángeles y se dirigió raudo hacia el stand de su compañía. En un instante, los ojos de Kutaragi se posaron sobre el lateral del stand, en la imagen de una cabeza flotante puntiaguda con cara de pocos amigos, pero no menos que la que Kutaragi puso al instante. “Ken se volvió loco”, recuerda Phil Harrison, el hombre a cargo de la rama europea de Sony en ese entonces, y el motivo de la locura no es que tuviera a un espantajo a medio hacer promocionando sus materiales, y de paso, haciendo llorar a los niños. “Lo que de verdad molestó a Ken fue que Polygon Man no tuviera un efecto de interpolación, sino que su colorido era plano”. Acabáramos.

Polygon Man fue “fulminantemente despedido” incluso antes de que terminara el E3, aquel E3 de los famosos 299 dólares, y reemplazado por los personajes de los primeros juegos de PlayStation, entre ellos Crash Bandicoot, un animalejo demente que acabaría siendo justo lo que Sony andaba buscando para medirse a Mario y Sonic. Es más, en el caso de Mario se llevó al terreno literal, puesto que en uno de los primeros anuncios para televisión, un tipo disfrazado de Crash Bandicoot se plantaba en el parking de las oficinas de Nintendo para desafiar a Mario a grito pelado a que saliera a enfrentarse a él. No acude ningún fontanero, pero sí un guarda de seguridad, que amablemente lo acompaña fuera. Polygon Man ni siquiera tuvo esa deferencia, aunque regresó en 2012 fugazmente para ejercer de jefe final en el juego PlayStation All-Stars Battle Royale. Algo es algo.

Hasta aquí esta edición de ¿Sabías que…?. Volvemos en siete días con más episodios curiosos de la historia del videojuego. Hasta entonces, mantén la cabeza fría, pegada al cuerpo y debidamente renderizada, no sea que te cruces con algún directivo de Sony.

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