¿SABÍAS QUE… Spiderman tuvo un juego exclusivo para Super Nintendo en Japón?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades de los videojuegos y su historia. Esta pasada semana se estrenaba Spider-Man: Homecoming, la última película protagonizada por Spiderman en la que es su tercera encarnación distinta en cines, ahora bajo la batuta conjunta de Sony y Marvel Studios. Y como el trepamuros no es un extraño para los videojuegos, nos hemos fijado en sus correrías en los 16 bits.

El motivo es que aunque no ha sido raro verlo en cartuchos para Super Nintendo, hay uno de ellos que es sumamente desconocido por el público occidental. Es un arcade plataformero que llevó a cabo la desarrolladora Epoch y que sacó a la venta en marzo de 1994 en territorio nipón. Lo extraño, sin embargo, es que siendo Spiderman un personaje con amplísimo mercado en todo el mundo, y pertenecer el juego a un género nada complicado ni especialmente exclusivo del gusto nipón, no saliera de este archipiélago.

Es el caso de The Amazing Spider-Man: Lethal Foes, que presenta acción arácnida con seguramente el mejor apartado gráfico que ha tenido el trepamuros en el Cerebro de la Bestia, una colección de sus villanos más clásicos, varios niveles en los que desplazarse contrarreloj y un resultado final que cuanto menos supera a la mayoría de sus otros juegos para las consolas de aquella generación.

Esta semana te hablamos un poco más de este oscuro juego arácnido en esta entrega de ¿Sabías que…?

Domo arigato, Mr. Spiderman

Vuelve a ser temporada de Spiderman gracias a una nueva película, y van seis, del superhéroe urbano de Queens al que no le alcanza para llegar a fin de mes. El hombre araña es uno de los personajes más famosos del cómic americano, una fama especiamente cimentada durante los años sesenta y setenta, y es que si los Beatles decían que eran más famosos que Jesús, en esta etapa dorada Spidey podía afirmar sin miedo que él era más famoso que los Beatles.

La máscara arácnida es un símbolo que está arraigadísimo en la cultura popular. De Spiderman se han escrito canciones, se han hecho series, como decíamos se han rodado películas, se ha estampado un pequeño cómic que protagoniza junto a Hulk en un rollo de papel higiénico que ahora es objeto de coleccionista, y cómo no, se han hecho videojuegos. No pocos, de hecho, y no muchos especialmente buenos, hay que reconocer. En ellos se las ha visto con muchos de sus enemigos. Se ha enfrentado a Kingpin (que aunque esté inevitablemente asociado a Daredevil debuta como villano del trepamuros), al Doctor Octopus, a Electro, al Duende Verde, a Mysterio, y a varios de ellos en un mismo título, porque hasta los malosos saben que la unión acaba por hacer la fuerza.

Precisamente de ese concepto de villanos asociados para ir todos a una no para matar al comendador de Fuenteovejuna sino a Spiderman se ha echado mano varias veces en Marvel. Primero para reunir a los Seis Siniestros, media docena de los adversarios del arácnido los cuales, tras ver sistemáticamente cómo les zurra la badana, deciden hacer piña con algunas variaciones en su alineación, pero siempre en pack de seis, como las cervezas. O en la serie limitada Los enemigos letales de Spiderman, donde una alegre pandilla formada por el Buitre, el Escarabajo, Boomerang, Stegron, Rhino, el Doctor Octopus, el cyborg Contragolpe y Caparazón la tomaba con el pobre sobrino de May Parker con la aparición de sendos personajes tan bizarros como el Enjambre y Respuesta. La moraleja, nunca sobran villanos para hacer frente a Spiderman, y si es en un juego, mejor que mejor.

Lo que quizá no sabías es que uno de los juegos que juntaba a unos cuantos de los clásicos enemigos de Spiderman no lo llegaste a ver en tiendas, no lo alquilaste en ningún videoclub y por ello no lo jugaste en tu Super Nintendo a menos que tuvieras un adaptador para cartuchos de Super Famicom y supieras cómo importar juegos japoneses. Entonces puede que sí pudieras echarle el guante a The Amazing Spider-Man: Lethal Foes, el juego más desconocido en 16 bits de nuestro briboncete lanzarredes favorito. La sola portada, obra de los dibujantes Mark Bagley, Karl Kessel y Paul Mounts, estaba pensada para enganchar al fan en sus redes desde el primer vistazo y reunía a la plana mayor de villanos arácnidos con el Duende Verde, Veneno, el Escarabajo, el Doctor Octopus, el Lagarto, el Escorpión, Matanza, Mysterio y Alistair Smythe. Casi nada al aparato.

Y el juego en sí, la verdad es que no está mal. Es un arcade plataformero realizado por Epoch, que tiene en su haber algunas licencias de anime, con un apartado gráfico bastante cuidado, cuanto menos más que el resto de juegos de Spiderman vistos en Super Nintendo. El héroe corre, salta, se columpia en su red, trepa, pega agachado, de pie, hacia arriba con un gancho, se lanza en una patada voladora, dispara su telaraña, y hace lo que se puede esperar de un Spiderman pixelado. En cada nivel tiene un límite de tiempo para llegar hasta el villano que hace las veces de jefe porque, al parecer, algo se traen entre manos que implica dejar la ciudad de Nueva York infestada de robots Mataarañas que campan a sus anchas. A lo largo de nueve niveles, Spiderman debe invitarles a bocata de nudillos para poner fin a sus fechorías.

No es un candidato a juego del año ni mucho menos, pero viendo el nivel lo cierto es que este The Amazing Spider-Man: Lethal Foes es bastante decente. Tiene un problemilla con su control, que registra un poco de lag a la hora de recurrir a los lanzatelarañas, y sus batallas con jefes de nivel no son especialmente inspiradas ni presentan demasiado desafío. El peor enemigo, de hecho, es el reloj. Pero con todo ello es un juego que Epoch hubiera podido exportar muy fácilmente. Lo tenía todo para poder hacerse un sitio entre el público occidental. Es decir, en peores plazas estábamos toreando, vaya. Pero el cartucho salió en Japón y en Japón se quedó. Solo hace un par de años salió un parche de traducción no oficial para poder intentar captar algo de su trama. O al menos para poder saber qué lindeza le dedicaba J. J. Jameson a Spidey entre nivel y nivel después de tragarse sapos y culebras y publicar en el Daily Bugle su última hazaña.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Nos vemos dentro de siete días con más curiosidades sobre videojuegos. Hasta entonces, recuerda que un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Y una jugosa licencia.

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