¿SABÍAS QUE… Toriyama introdujo un gag pervertido en Dragon Quest?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega dedicada a la historia de los videojuegos y sus curiosidades. Este ha sido otro año en el que, merced a que Dragon Quest Heroes II llegaba a las tiendas, se ha puesto otra muesca en la culata del revólver de Dragon Quest, la serie de juegos de rol japoneses de mayor éxito en el archipiélago nipón. Una serie que ha tenido desde su primera entrega a su servicio los lápices de Akira Toriyama, quien ha aportado los diseños de personajes… y algo más.

Dragon Quest es un verdadero fenómeno de masas, como lo es Dragon Ball, y es que parece que a Toriyama cualquier cosa que lleve dragones en el título le sienta bien. Sin embargo, además de sus característicos ojos, expresiones, rostros, peinados e indumentarias, el mundo de Dragon Quest importó también una referencia de Toriyama que ya usaba como broma en su manga y que pasó a ser recurrente en los juegos.

Se trata del “Puff Puff”, una actividad que circula entre susurros en el juego y a la que solo unos pocos elegidos tienen acceso. Se trata de una acción que puede ser terrible, pero a la que se atribuyen también grandes propiedades relajantes y que tardó 8 entregas en desvelarse a los ojos occidentales.

¿Algún tipo de conjuro de los muchos que tiene el juego? No exactamente… Lo podrás descubrir en esta entrega de ¿Sabías que…?

El roce hace el cariño

La inconfundible fanfarria nos anuncia que estamos en el mundo de Dragon Quest al comienzo de cada una de sus entregas, una serie que quedó como un verdadero misterio en territorio occidental durante mucho tiempo. Solo Estados Unidos recibió una traducción al inglés de las cuatro primeras entregas para la consola Famicom bajo el título de Dragon Warrior. Mientras, en Europa veíamos por la tele Las Aventuras de Fly y jugábamos con sus figuras articuladas, y ni sabíamos que ese anime estaba basado en un videojuego. Con lo que nos hubiera molado jugarlo. O no, porque hay que reconocer que Dragon Quest quizá  no hubiera sido de nuestro estilo.

Siendo el JRPG más famoso de Japón y el que levanta verdaderas pasiones entre el público nipón, está claro que algo debe tener para llevarse ese éxito arrollador a cada una de sus entregas. La respuesta, en buena parte, está los argumentos que Yuji Horii planteaba con un estilo narrativo único. En otra buena parte, la tiene también la labor de diseño de Akira Toriyama, creador de Dragon Ball, que ha dado forma a los personajes y criaturas de la saga desde su primerísima entrega. Y a algo más.

Además de monstruos, limos, conjuros y dragones hay algo en Dragon Quest que viene rondando precisamente desde esa primera entrega. En Japón ya les era fácil olerse la tostada, pero dado que en la versión para Estados Unidos fue censurado pasó desapercibido en su momento. Luego, cuando se conservó en el port para Super Nintendo que recopilaba las dos primeras entregas, ya fue haciéndose notar un poco. Y para cuando había ya unas cuantas en circulación, la pregunta rondaba la mente: ¿Qué diantres era exactamente un “Puff Puff”?

La primera toma de conciencia del Puff Puff es en Dragon Quest I, cuando en la villa de Rimuldar, o de Kol en su port para Super Nintendo, alguien lo ofrece por 50 piezas de oro. El servicio se repite en Dragon Quest II, pero se encarece a 100 piezas de oro y si se rechaza provoca en la versión original que acusen a los personajes de que, por ponerlo fino, no sientan atracción por las mujeres. En Dragon Quest IV, una bailarina ofrece un Puff Puff gratis, pero solo a los integrantes masculinos del equipo. Así hasta llegar a Dragon Quest VIII, donde al fin vemos en qué consiste el Puff Puff.

Y es que el Puff Puff, o Pafu Pafu en japonés, es lo que el maestro Muten Roshi le pide varias veces a Bulma en Dragon Ball, una broma recurrente subida de tono y que se correspondería con introducir la cabeza entre los pechos de una señorita y dejar que el suave roce haga el resto. La broma de Toriyama gestó poco menos que un meme en Dragon Quest hasta el punto de llegar a ser una habilidad que puede aprenderse en la clase de Bufón, y que ejecutada por mujeres deja tan avergonzado al enemigo que durante un turno no se puede mover. Si la llevan a cabo hombres, en cambio, provocan una cantidad de daño.

Pero hemos nombrado Dragon Quest VIII porque es donde figura su Puff Puff más famoso. Uno que finalmente podemos ver. Pero que no es exactamente como se suponía que tenía que ser, y es que la muchacha que lo lleva a cabo se sirve de cierta ayuda externa, algo que se repetiría en Dragon Quest IX. Como curiosidad, Jessica Albert, uno de los personajes de Dragon Quest VIII puede realizar el Puff Puff, y si una enemiga intenta hacérselo y falla en el intento, el juego da un extraño mensaje dando a entender que Jessica está satisfecha de los encantos de su rival no superen los suyos. La que lió la broma golosona de Toriyama…



Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Volveremos en siete días con más curiosidades sobre videojuegos. Hasta entonces, no te fíes de desconocidas que quieran refrotarse más de la cuenta.

Cerrar