¿SABÍAS QUE… Ubisoft inventó su propio deporte futurista en 1989?

¿SABÍAS QUE… Ubisoft inventó su propio deporte futurista en 1989?

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades de los videojuegos y su historia. El espíritu deportivo es algo que no puede faltar. El más lejos, más alto, más fuerte es la premisa que lleva al ser humano a la superación. No importa que llegue un momento en el que el transhumanismo deje a ese ser humano con un cierto porcentaje de metal en el cuerpo bastante elevado.

Porque esta posibilidad que la ciencia-ficción especulativa contempla y que ya empìeza a verse echa realidad, puede dar pie a nuevas disciplinas deportivas aptas para cyborg, y esto es algo que los videojuegos ya han explorado algunas veces. No es que al final la cosa pinta muy bien para el género humano, pero es un tema que ha estado sobre la mesa de diseño en varias ocasiones.

Una de ellas es de sobras conocida. El Speedball de los Bitmap Brothers, que sigue el ejemplo de la película Rollerball y reimagina un deporte como es el balonmano de tal manera que solo el ir completamente acorazados libra a los jugadores, que pueden mejorar sus miembros y aumentar sus habilidades, de acabar hechos pulpa sobre la pista.

La otra no lo es tanto, pero te sorprenderá saber que Ubisoft es la creadora, en el año 1989, del juego Skateball para ordenadores personales, esta vez con el hockey sobre hielo y el fútbol como referentes, y con una pista llena de elementos mortales. Te hablamos de este deporte en esta entrega de ¿Sabías que…?

Morir con las botas puestas

Ubisoft es una de las compañías de desarrollo de videojuegos más veteranas del panorama actual. Quién la ha visto y quién la ve, la compañía gala es ahora la referencia de su país, el puntal de una industria que en otros tiempos tenía como destacados participantes a sellos como Infogrames, Coktel Vision o Titus Software. Pero su presente, conocido por todo jugador que esté al tanto de lo que se cuece en el mundillo es una cosa. Sus inicios tienen algunos programas bastante más curiosos.

Por ejemplo, ya reseñamos anteriormente en esta misma sección el juego que sirvió como debut de la entonces Ubi Soft, recién fundada por los hermanos Guillemot y que llevando por título Zombi se ocupaba de hacer una versión apócrifa de la película de George A. Romero del mismo título, la que posteriormente saltaría a la fama gracias a su remake El amanecer de los muertos. Estábamos ante un juego en primera persona en el que recorríamos un centro comercial infestado de muertos vivientes en busca de lo necesario para poder huir en un helicóptero, en un título donde los propios desarrolladores se atrevían a incluir un anuncio de búsqueda de personal en una pintada.

Y es que el software francés siempre ha tenido un algo especial, un toque de diferenciación con respecto al resto del mundo, ya sea en sus planteamientos o en su calidad. Ubi Soft, pues no unificaría su nombre hasta un tiempo después, nos dió una muestra de ello en otro producto que también hace un guiño al cine, hacia Rollerball, el referente por excelencia para cualquier deporte futurista  pasado de rosca.

 

 

Skateball es el juego que la compañía gala lanza en 1989 para Spectrum, Amstrad, Commodore 64 y Atari ST, y a semejanza del Speedball de The Bitmap Brothers aparecido justo el año anterior, nos llevaba al evento deportivo del futuro, una extraña mezcla de fútbol sala y hockey sobre hielo en la que las reglas brillan por su ausencia en un encuentro sobre una pista de hielo en el que el primero en marcar 5 tantos es el que gana. Muchas cosas tiene de particulares este juego, pero la más notoria es que los equipos son más bien parejas. Un portero y un jugador de campo, no hace falta más, con tres suplentes en el banquillo para cuando, gracias a las características del estadio, alguno de los participantes quedaba incapacitado o algo peor.

En Skateball se puede embestir al contrario o directamente darle una patada voladora, lo que hará que quede tendido en el suelo y pierda la pelota, que es lo que nos interesa. Ahí es donde podemos encarar a su guardameta y buscar el gol. Si no lo evitan las trampas que van apareciendo en el terreno de juego a cada nivel, y que al principio son obstáculos, como torretas, o una especie de ojos, uno de cada bando, que persiguen al rival y le estorban. Pero al pasar a mayores, los jugadores pueden caer al vacío por fosos que se abren en el suelo o ser desintegrados y no quedar de ellos más que las botas por una extraña arma fijada al suelo.

Cabe decir que no es lo mejor de Ubi, recibiendo calificaciones medianamente buenas en los medios de la época en las que se hacía hincapié en su control, no muy fino por la supuesta inercia de la pista de hielo. Eso sí, el aspecto gráfico es muy bueno especialmente en la versión de Amstrad, realizada en modo 1 y con cierto truquito para rebasar el límite de cuatro colores en pantalla, con unos sprites muy detallados para la máquina, y en general, una dosis de entretenimiento aceptable para 1 o 2 jugadores. Dicho esto, no esperes que la actual Ubisoft se acuerde de Skateball para sus próximos proyectos en Switch. Aunque nunca se sabe…

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…?. Nos retiramos al túnel de vestuarios esquivando rayos mortales para poder volver la próxima semana. Hasta entonces, recuerda: el deporte (normalmente) es salud.

Publicaciones relacionadas

Cerrar