¿SABÍAS QUE… un jugón japonés se convirtió en personaje de videojuego?

Bienvenidos a ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega en la que el saber no ocupa lugar y que vuelve tras una semana de asueto propiciada por el E3. En esta ocasión os desvelaremos un par de curiosidades relacionadas con videojuegos, y más concretamente con videojuegos japoneses. Porque Japón es un país donde cualquier cosa puede suceder, y además, sucede. Por ejemplo, ¿sabíais que un jugador como puede ser cualquiera de vosotros llegó a ser un fenómenos de masas e imagen de una desarrolladora hasta el punto de contar con sus propios juegos?

Por otro lado, Japón ha dado grandes clásicos al mundo del videojuego. Por ejemplo, la saga Super Mario Bros., y precisamente hay algo curioso con su segunda entrega para NES. Parece un juego totalmente diferente no solo de su antecesor sino del resto de la franquicia, ¿verdad? Hay una buena razón para ello y la vamos a repasar hoy, en nuestra sección semanal donde los ladrillos más curiosos del gran muro de la historia de los videojuegos son los protagonistas.

El dedo más rápido a este lado del monte Fuji

¿Puede un jugón convertirse en una superestrella mediática? En Japón sí. Y no viene de ahora, no, sino de la década de los ochenta, a mediados de ella para ser más precisos, y de 1986 para terminar de concretar. Nuestro protagonista es un sencillo empleado de la desarrolladora Hudson Soft, pero no se trata de un informático o de un diseñador sino de un empleado de márketing, un comercial que tenía una habilidad muy especial que levantaba respeto y admiración entre los camaradas jugones que presenciaban los “16 disparos por segundos” del Maestro Takahashi, o como se le llamaba en su tierra natal, Takahashi Meijin.

Takahashi Meijin se llama en realidad Toshiyuki Takahashi, y a día de hoy tiene ya 55 añazos a sus espaldas. Pero siendo 28 años más joven se batió con otro maestro ante las cámaras de televisión, el también bastante popular Mouri Meijin. Ambos midieron la velocidad de sus falanges en Star Soldier, un matamarcianos para NES creado precisamente por Hudson Soft, y fueron esas impresionantes 16 pulsaciones en un solo segundo lo que le valieron a Takahashi el salir victorioso del duelo ante los ojos de miles de familias japonesas desde sus hogares. Y de ahí, a la fama.

Takahashi Meijin acabó siendo la imagen de Hudson Soft, pero llegó a ser algo más. Cuando Sega y Westone se repartieron los derechos sobre su arcade Wonder Boy, unos conservaron el título y el personaje protagonista, quedando por otro lado el diseño del juego para posibilitar que hubiera versiones para máquinas de la competencia, es decir, que NES y la consola PC Engine del fabricante NEC, y para la que Hudson Soft desarrolló unos cuantos juegos, pudieron tener su correspondiente port del arcade del chaval correteador, pero sustituyendo al rubio Tom-Tom por el admirado Takahashi Meijin, rebautizando el juego como Takahashi Meijin no Bouken Jima y dando toda una saga de juegos que en occidente se conocieron como Adventure Island, y Master Higgins su protagonista.

Takahashi ha seguido con su trabajo en Hudson Soft realizando sus labores hasta el no muy lejano 2011, año en el que el gran Master Higgins dejó la compañía que había sido su hogar. Con la edad, su dedo se ha vuelto algo más lento, bajando de esos increíbles 16 disparos a unos meramente impresionantes 12 disparos por segundo. Aun así, no le retéis a una partida a Star Soldier.

¡No puedo creer que no sea Mario!



Sí, en realidad, sí podemos. Francamente, ¿nunca os extrañó que Super Mario Bros. 2 fuera tan tremendamente diferente a su primera entrega? Cierto, se puede argumentar que en aquella época no era tan extraño que dentro de una misma licencia se jugase con la mecánica de los juegos, pero estamos hablando de Super Mario Bros., ¿tan necesario era llevar a cabo tantos cambios en Super Mario Bros. 2? ¿Por qué tocar lo que no está roto? La respuesta es tan fácil como que Nintendo no tocó nada.

Porque Super Mario Bros. 2 no es realmente Super Mario Bros. 2. No al menos el Super Mario Bros. 2 que conocemos, muy diferente de la secuela que salió al mercado en Japón y que eran, ciertamente, más niveles de Super Mario Bros. y más difíciles. Posteriormente lo conocemos en el recopilatorio Super Mario All-Stars bajo el título de The Lost Levels, pero de “lost” nada. Nintendo sabía muy bien dónde estaban esos niveles cuando el juego se distribuyó en occidente. En un arcón cerrado bajo siete candados, donde el público no tuviese nada que temer de la elevadísima dificultad de la que hacía gala este juego.

En su lugar lo que nos llegó fue otro juego con otro nombre. Y es que Super Mario Bros. 2, versión occidental, es en realidad Yume Koujou: Doki Doki Panic, un juego de plataformas realizado como medio de promoción de un evento del canal Fuji TV protagonizado por una familia con atuendos árabes que parte al rescate de dos niños raptados. La familia en cuestión consta de los protagonistas, Imajin y Lina, y de sus señores padres, con los descriptivos nombres de Papa y Mama. Imajin, como buen protagonista era un personaje equilibrado en todos sus aspectos, pero Lina, aun siendo más lenta, puede mantenerse en el aire planeando tras saltar. Papa puede lanzar a los enemigos más lejos y Mama salta más alto que nadie. Respectivamente fueron cambiados por Mario, Peach, Toad y Luigi en lo que los nipones conocen como Super Mario USA.

Y estas han sido las dos curiosidades que os comentamos esta semana. Habrá más dentro de siete días en nuestra sección ¿Sabías que…?, cada jueves al mediodía en AlfaBetaJuega

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