¿SABÍAS QUE… un psicólogo creó un juego de ordenador que imitaba a la vida misma?

Bienvenidos a ¿Sabías que…?, la sección de AlfaBetaJuega dedicada a la historia de los videojuegos y sus curiosidades. La vida es un viaje lleno de altibajos, emociones intensas y sinsabores, pero sobre todo es una frenética carrera de aprendizaje y decisiones. Las elecciones que hacemos y lo que aprendemos nos van modelando desde tierna edad para convertirnos en las personas que llegamos a ser el día de mañana.

Will Wright nos permitió vivir varias vidas y tener control sobre ellas en Los Sims, un simulador que ha creado escuela y que va por su cuarta entrega. Ahora, los simuladores de vida son algo que no resulta tan extraño, pero incluso los juegos más modernos que tienen en cuenta ciertos aspectos psicológicos y morales le deben algo a un clásico de Activision para ordenadores personales.

Alter Ego, de 1986, es un juego creado por el doctor Peter J. Favaro, y es un juego que consiste únicamente en moverse por una serie de tarjetas, leer una planteamiento y tomar decisiones. Y esas decisiones, a lo largo de siete etapas vitales, dejarán un perfil de la persona que nosotros mismos somos, si es que respondemos como haríamos en realidad, o la que nos gustaría ser.

Te contamos más cosas sobre este curioso juego de culto tras el salto en esta entrega de ¿Sabías que…?

¿SABÍAS QUE… un psicólogo creó un juego de ordenador que imitaba a la vida misma?

El juego de tu vida

¿Te has preguntado alguna vez qué clase de persona serías si tomases otro tipo de decisiones en los actos que han marcado o que marcarán en lo sucesivo tu vida? Considerar cómo serían las cosas de otro modo es algo inherente al ser humano. Qué otra vida hubiésemos podido vivir si nuestros estímulos y reacciones hubieran sido diferentes. Incluso cómo pueden ser estas vivencias vistas desde el género opuesto. Esto parece un argumento de ciencia-ficción, pero es una experiencia que Activision nos ofreció en 1986, en el juego titulado Alter Ego.

Alter Ego es un verdadero clásico obra del doctor en psicología Peter J. Favaro que se publicó para los ordenadores Apple II y Commodore 64,  así como los sistemas operativos MS-DOS y Mac OS. Se trata de un juego atípico en prácticamente todos sus aspectos, y es que llega en un momento en el que predominan los títulos de acción. Sin embargo, Alter Ego no es fácil de encuadrar siquiera de por sí, más allá de la simulación. Algunos dirían que a duras penas se trata, inclusive, de un videojuegos. Pero lo cierto es que puede resultar apasionante.

Alter Ego venía en dos ediciones, masculina o femenina, dependiendo del género del alter ego que queríamos adoptar. O del nuestro, si queríamos jugar según nuestros propios patrones reales. Lo primero que hacía el juego era ofrecernos o bien una personalidad predefinida o registrar nuestros parámetros respondiendo a una serie de preguntas de verdadero o falso, a partir de las cuales establecía unas puntuaciones. De este modo, podíamos perfilar el tipo de ser humano al que íbamos a encarnar, o al menos, cómo se iba a tomar ciertas cosas. Y luego, el milagro de la vida ocurre.

A base de textos en pantalla se nos cuenta nuestro propio nacimiento (al cual ya podemos llegar con varias actitudes distintas) y se pasa a una recorrido por la vida a lo largo de las siete etapas vitales de todo ser humano, desde dicho nacimiento hasta la inevitable muerte. En todas ellas veremos un diagrama con varios sucesos de relevancia ordenados cronológicamente y asociados a diferentes aspectos que esconden un planteamiento al que deberemos responder adoptando una postura y llevando a cabo una acción.

Así, Alter Ego nos plantea, por ejemplo, el clásico viaje de descubrimiento de un bebé que ve cosas raras pasar ante su cara y que no identifica en un primer momento, pero que resultan ser sus propias extremidades o un perro. Según como este bebé afronte estos decubrimientos (investigándolos con decisión o rompiendo a llorar como un cobardica malcriado) ganará una experiencia y se formará como persona. Lo mismo para los primeros encuentros sociales, las relaciones familiares, decisiones sobre la propia integridad física, y poco a poco se introducirán nuevos escenarios conforme saltemos de etapas. El sexo será un nuevo descubrimiento que puede llegar de manera precoz si así lo permitimos, como también es posible caer en las garras de un turbio individuo que conduce una furgoneta y que se hace pasar por policía, pero que no quiere precisamente ayudar a los niños. Los textos de Favaro están llenos de humor y hacen que el juego, consistente únicamente en leer y seleccionar acciones, se vuelva sorprendentemente divertido. A veces hasta nos incitará a tomar el mal camino y nos tachará de blandengues si no nos dejamos corromper.

Alter Ego es una experiencia que vale la pena y que resulta muy interesante. Aunque pueda parecer que no tiene mucho que ofrecer por su mecánica sencilla, hay mucho más de lo que se puede ver, y además, las conclusiones a una misma respuesta pueden ser diferentes en función de los parámetros de personalidad desarrollados, por lo que dos partidas sucesivas pueden ser diferentes aún con las mismas combinaciones. Un clásico que a día de hoy se pueden encontrar reeditado e incluso jugar desde un navegador.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Nos encontraremos de nuevo, no en otra vida si no en otra edición. Hasta entonces, no hables con desconocidos que dicen ser policías y busca a un adulto de confianza. 
 

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