¿SABÍAS QUE…un portero de la Premier League echó la culpa de su bajo rendimiento a los videojuegos?

Bienvenidos a nuestra sección ¿Sabías que…?, nuestro punto de encuentro semanal con curiosidades relacionadas con el mundo de los videojuegos. De los videojuegos y de lo que se ponga por delante, porque en este caso nos vamos a adentrar en el mundo del deporte, del fútbol concretamente. Nos vamos a asomar a cierto momento de la trayectoria de un miembro de la plantilla del Liverpool del año 1997 que tuvo ciertos problemillas muy ligados a los videojuegos. O eso decía él.

Y es que esa temporada, el rendimiento de nuestro protagonista bajó hasta el punto de que los aficionados de Anfield Road le sacaron un peculiar mote. Pero no fue el único contratiempo que tuvo. Del presunto culpable de este bache, de ciertas declaraciones que hizo a un periódico y que intentó tapar, y de la que posiblemente sea una de las lesiones más ridículas de la historia hablaremos esta semana en ¿Sabías que…?

Cero a cero, y David James de portero



En Anfield Road se encuentra uno de los templos del fútbol británico, el estadio de Anfield. El coliseo donde juega sus partidos como local el equipo de la ciudad de Liverpool. Todo un histórico de la Premier League inglesa, el Liverpool Football Club se caracteriza por una fiel afición que entona un cántico en concreto para animar a su escuadra, el You’ll Never Walk Alone, un canto que es reconocido en todo el mundo como el himno de este equipo. El Liverpool cuenta con una gran historia detrás, que ha dejado consigo el tener en sus vitrinas cinco Copas de Europa, el máximo trofeo continental, así como 3 Supercopas de Europa o 18 títulos de liga, solo por nombrar una parte. Y ahora bien, seguramente os preguntaréis qué tiene que ver el Liverpool con los videojuegos. Bueno, aparte de aparecer en varios simuladores e incluso de tener su propio juego licenciado a comienzos de los noventa, se diría que no mucho más. Pero David James es otra historia.

 

David James fue de 1992 a 1999 uno de los porteros que formaron parte de la plantilla del Liverpool, a donde llegó procedente del Watford tras cuajar una gran temporada en la segunda división del fútbol inglés. Pero en la ciudad de los Beatles tuvo sus luces y sombras, comenzando por un debut en el que se perdió por un gol a cero en casa frente al Nottingham Forest. James tuvo sus buenos y sus malos momentos, pero durante el año 1997, los segundos pesaron más que los primeros. Pesaron hasta el punto de ganarse el apodo de Calamity James por parte de los aficionados. Ouch. Por supuesto, James tenía una explicación para su bajo estado de forma, pero fue una que dejó a todo el mundo de pasta de boniato. La culpa, señoras y señores, era de Tomb Raider.

Pues sí, ante su bajo estado de forma, el cancerbero alegó en abril de 1997 que no podía quitarse el juego de Eidos de la cabeza y que eso afectaba a su concentración. Que se daba tremendas sesiones de juego hasta horas intempestivas y que, claro, eso pasa factura. Estamos, además, ante el agravante de desencadenar un círculo vicioso: y es que James afirmaba que darse una buena maratón de Tomb Raider era lo único que le animaba tras haber hecho un mal partido. Pero es que también achacaba a esas sesiones el no poder rendir como era debido. Fuera como fuera, Calamity James no podía ganar ante Lara Croft. Pero no penséis que la exploradora tenía toda la culpa, no. “Me absorbía la idea de jugar a Tomb Raider y a Tekken II durante horas al acabar el partido”, decía James en lo que se tiene como una de las diez mejores excusas deportivas por el canal ESPN en Reino Unido. 

 



La rocambolesca explicación aún se recuerda con cierta mofa en los medios ingleses, y es que el asunto tiene delito. El propio James admite que no estuvo muy acertado a la hora de hablar de los videojuegos, a los que, por otra parte, ama con cada fibra de su ser. Tanto que durante una entrevista reconoció a un periodista haber estado hasta ocho horas seguidas dale que te pego frente al ordenador, algo en lo que como confesó años después a The Guardian, no estuvo muy atinado: “Más tarde llamé al periodista y le pregunté si no le importaría quitar esa parte. Me dijo que a su editor le había encantado, de modo que prefería no hacerlo. Pensé ‘Bueno, a la mierda. ¿Qué daño puede hacer?’. Lo siguiente que supe es que se me tachó de adicto a los videojuegos. Hace 13 años de eso y la gente aún habla de ello. Aún hoy en día me pondré bajo los palos y alguien me gritará ‘Eh, Jamo, ¿dónde te has dejado la Nintendo?’. Voy a tener que aceptar que siempre seré recordado por eso”.

Pero no, David James no solo fue recordado por eso, aunque hay que reconocer que en buena parte sí. No obstante, puso el listón muy alto cuando dio explicaciones de cómo se había hecho una lesión en la espalda que lo apartó un tiempo de los terrenos de juego. Resulta que el bueno de James se hallaba en su casa tranquilamente repantingado en su sofá, jugando a un juego de fútbol en su PlayStation – no ha trascendido cual – cuando le sobrevino la lesión… al intentar coger el mando a distancia. Eso sí, le valió su aparición en otra lista, la de las diez lesiones más bizarras para The Telegraph.

Con esto suena el pitido final para este entrega de ¿Sabías que…?, en la que hemos tenido un protagonista de excepción. El portero más jugón de la Premier League puede presumir al menos de tener en su haber un par de títulos, además de que esas sesiones colosales a Tekken II y a Tomb Raider hasta altas horas de la noche no se las quita nadie. Esperamos que os sirva como ejemplo de que todo ha de tomarse en su justa medida. Nos veremos la semana que viene con más episodios curiosos de los videojuegos. Hasta entonces tened bien cerca cualquier mando a distancia que vayáis a necesitar y no trasnochéis mucho si tenéis que jugar algún partido de liga de primera división. 

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