Sagas de videojuegos que han sido exprimidas hasta perder su encanto

Cada día que pasa desarrollar un videojuego nuevo es más y más caro. Los plazos de producción se alargan y sacar a la luz un juego que ya has anunciado lleva años y años. Los costes de han disparado porque la tecnología cada vez permite mayor detallismo, calidad y atención por lo minucioso. Todo ello nos lleva inevitablemente a que las compañías apuesten una y otra vez por las mismas sagas para ahorrar dinero.

Es por ello que año tras año vemos cómo las mismas franquicias regresan con una nueva entrega que, en ocasiones, tiene muy pocas novedades. Es por ello que algunas sagas de videojuegos han acabado perdiendo todo su encanto con el lanzamiento de nuevas entregas repetitivas. De ello precisamente queremos hablarte en el día de hoy, pues a continuación te dejamos una lista con algunas de las propuestas que se nos han venido a la mente. ¿Cuáles se te ocurren a ti?

Call of Duty

En su momento la saga Call of Duty fue una revolución en el terreno de los shooters en primera persona y actualmente es una de las franquicias más exitosas de todo el mundo. Sigue siendo increíblemente divertido y en ocasiones nos topamos con campañas bastante interesantes, pero la obligación de lanzar una nueva entrega cada año da como resultado algunos juegos poco inspirados. Es el problema de tener que saltar del pasado al futuro sin ton ni son.

Assassin’s Creed

Ubisoft ha tomado la decisión correcta: dejar descansar a su saga más popular durante dos años para sorprendernos ahora con el renovado Assassin’s Creed: Origins. Sin embargo, antes de todo ello tuvimos uno o más videojuegos de la franquicia por año. A veces teníamos buenas historias, mecánicas o personajes, pero todo se había vuelto demasiado predecible y previsible. La saga de Ubisoft necesitaba este descanso.

Five Nights at Freddy’s

La franquicia de Scott Cawthon se convirtió en su momento en uno de los grandes fenómenos del terror en YouTube. Todo usuario de la red social capturaba sus partidas para mostrarnos cómo de mal lo pasaban con el juego, pero en muy pocos años tuvimos muchas entregas de la serie, lo que le ha acabado pasando factura y ha conseguido que pierda el factor sorpresa y la brillantez que tenían los primeros episodios de la saga.

Need for Speed

La velocidad tiene el riesgo de caer en la monotonía si no se ofrecen los suficientes alicientes para hacernos con la siguiente entrega. Algo así es lo que le ha ocurrido a Need for Speed, que durante años dominó el género y que ahora lleva un lustro sin levantar cabeza. Ni el reboot de hace unos meses funcionó, pero Electronic Arts vuelve a la carga con Payback, que intenta recuperar los elementos que hicieron grande a la saga.

FIFA

No cabe duda de que los videojuegos deportivos no necesitan grandes novedades para incitar a los fans a comprar la nueva entrega anual, pues al fin y al cabo ofrecen diversión durante centenares de horas. Sin embargo, el incombustible FIFA lleva años dormido en los laureles dado que PES (su principal competencia) no es lo que era hace años. Tal vez cuando Konami despierte a FIFA no le quede más remedio que ponerse las pilas de verdad.

LEGO

Algo tienen los bloques de la compañía danesa que se han convertido en un fenómeno mundial, mucho más de lo que ya eran hacen años. Ahora ya no solo son juguetes físicos, sino que los LEGO protagonizan películas y videojuegos. Harry Potter, El señor de los anillos, Star Wars, Batman, Los Vengadores… Todas estas franquicias se han convertido en LEGO y, pese a ser divertidos, la estética ya no sorprende del mismo modo.

Mario

No diremos que Mario está agotado, pues cada nuevo juego suyo es un deleite para los sentidos, pero no cabe duda de que el ya exfontanero está más que sobreexplotado. Debe rescatar princesas, dar brincos por todos lados, conducir karts, jugar al fútbol, al baloncesto, acudir a los Juegos Olímpicos e incluso aliarse con los Rabbids. Mario tiene varios juegos al año y mantiene la frescura, aunque no todos los títulos lo consiguen.

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