Salón del Manga de Barcelona 2016: Crónica de un certamen que se supera a sí mismo año tras año

Salón del Manga de Barcelona 2016: Crónica de un certamen que se supera a sí mismo año tras año

Nuevo No Solo Gaming, nuevo puente de Noviembre y como no puede ser de otra forma nuevo Salón del Manga que cumplía la nada desechable cifra de 22 entorchados ofreciendo cambios bastante sustanciales respecto a años anteriores como el aumento de espacio, el cambio de horario pasando a ser de 9:00h a 21:00h (salvo el último día que cerró a las 20:00h) y uno de los más comentados, el hecho de empezar un sábado para poder aprovechar el ya mencionado día festivo del 1 de noviembre. Por lo tanto, teníamos un Salón más amplio que comenzaba a las 9 de la mañana del sábado 29 de octubre y finalizaba el día 1 de noviembre a las 20:00h. Muchas horas de diversión y encuentros las que nos han deparado esos cuatro días y volvemos a tener la sensación de que por ser habitual no tiene por qué dejar de sorprender y es que no podemos dejar de asombrarnos al volver a ver cómo en su 22ª edición el Salón del Manga organizado por FICOMIC nuevamente se supera en número de asistentes, esta vez alcanzando la escalofriante cifra de 142.000 asistentes.

Número que no hace más que confirmar una de las grandes verdades actuales que incluso compartimos en la charla con algunas de las editoriales (y que publicaremos en próximos días) que no es otra que el mundillo del Manga en España actualmente goza de una salud envidiable viviendo uno de sus mejores momentos históricamente hablando. Muchos pueden pensar que es una exageración o que ya se vivieron tiempos mejores pero analizando todo lo que rodea al mundillo y centrándonos en las ediciones podemos ver que ahora mismo se edita con más cabeza, más sentido y sobre todo, más criterio, cosa que quizás no se hizo en años anteriores y que pudo ser uno de los grandes errores que en parte condenaron a las ventas en nuestro país.

Siguiendo con el evento, que es lo que nos interesa del artículo de esta semana, Ficomic apostaba por ampliar el espacio a más de 70.000 metros cuadrados contando esta vez con cuatro de los Palacios de la Fira (uno de ellos con sus dos plantas) y la Plaza Univers en la que estaba ubicado el gran escenario cubierto donde se han celebrado numerosos conciertos y distintos concursos de cosplay como el World Cosplay Summit, el Cosplay ECG, el Clara Cow´s Cosplay Cup y hasta uno centrado únicamente en Yo-kai Watch, sin duda uno de los nombres de este Salón.

Yo-kai Watch se erige como uno de los protagonistas del Salón. Normalmente, cada año hay alguna serie, autor o género que destaca por encima de los demás centrando más la atención y gran parte del evento en sí y por lo tanto sus actividades, en este título o personaje. Este año el videojuego/anime/manga creado por Level-5, en concreto por Akihiro Hino (uno de los invitados a este Salón), ha tenido una importancia capital dentro de dicho evento. Una exposición realmente simpática y con mucho contenido sobre dicha franquicia nos recibía a la entrada del Recinto nº2 y también en ese mismo recinto teníamos una zona que a los amantes de este exitoso título llegaba a enamorar pero que torturó por pura repetición de su cancioncita a gran parte del resto de asistentes. Sí, por supuesto, la zona de videojuegos estaba invadida por estos simpáticos seres contando incluso con una máquina expendedora de sus tomos Manga editados por Norma Editorial. Aunque en dicha zona también había hueco para poder jugar con distintas Nintendo 3DS e incluso con la versión mini de NES que se pondrá a la venta el próximo 11 de noviembre.

Sin duda, Yo-kai Watch se ha convertido en una de las grandes series a seguir por el gran público infantil que junto a Pokémon la han elevado a su serie fetiche actual.

Grandes autores japoneses y españoles como invitados. Uno de los grandes atractivos de este evento es sin duda la presencia de autores de los cuales sus seguidores esperan conseguir una firma y una foto con ellos para regocijo con sus compañeros de colección. Siempre son muy esperados los anuncios por parte de las empresas para ver qué nombres son los que aparecerán finalmente por el Salón. Este año la parte japonesa, en cuanto a Manga y Anime se refiere, ha estado cubierta por nombres del nivel de Junji Ito (maestro del manga de terror como Tomie o Gyo), Toshio Maeda (creador del manga Urotsukidoji), Hidenori Kusaka y Satoshi Yamamoto (guionista y dibujante de la saga Pokémon), Hiroaki Miyamoto, Hiroyuki Sakurada y Masayuki Sato (responsables de la taquillera One Piece Film Gold) y el director y animador Yoshimichi Tamura. Por parte española teníamos como representante a la talentosa Belén Ortega que ha sido la creadora del propio cartel oficial de este Salón del Manga.

Otros artistas invitados que han causado furor durante los cuatro días del evento han sido los músicos Band-Maid, Loverin Tamburin o Shogo Yoshii, el maestro pastelero Takuya Taniguchi, el ya mencionado creador de videojuegos Akihiro Hino o las novelistas Banana Yoshimoto y Mitsuyo Kakuta.

Con este ramillete tan variado de invitados y disciplinas artísticas podéis haceros una idea de la cantidad tan brutal de actividades que nos suele ofrecer año tras año este evento tanto por la calidad como por el número, abriendo un abanico amplísimo de público al que van dirigidas mostrando el tono familiar y diverso que lleva queriendo implantar Ficomic desde hace años.

Respecto a las charlas y encuentro con los fans (una de las actividades más esperadas e interesantes), fueron realmente entretenidas y gratificantes las protagonizadas por Junji Ito y Toshio Maeda donde el primero nos indicaba que para él el verdadero maestro del manga de terror es Kazuo Umezu (autor, entre otras, de Aula a la Deriva) o que no le gusta participar en los proyectos donde se adapten sus obras, simplemente prefiere que le sorprendan como espectador, mientras que Toshio Maeda nos asombró con su terrible historia personal debido a un accidente de moto en el que perdió prácticamente todo y tuvo que empezar de cero. Pequeñas muestras de lo que dio de sí dos charlas en las que pudimos aprender distintas lecciones de vida y mucho más de dos veteranos mangakas que también se lo pasaron en grande durante su estancia en el Salón.

No sólo de Manga vive el otaku… En los últimos años los asistentes asiduos a este ya longevo Salón hemos visto como poco a poco se ha ido aumentando el espacio dedicado a la cultura y gastronomía japonesa, temas que realmente llaman muchísimo la atención de los fans y cada vez tiene más adeptos en nuestro país sean fervientes seguidores del manga, el anime y los videojuegos o no. 

La gastronomía es uno de los puntos fuertes de cada Salón contando cada vez con más puestos propios de comida y bebida típica japonesa e incluso con talleres, exposiciones o hasta catas que han hecho las delicias de los cada vez más numerosos seguidores de esta disciplina que cuenta con millones de adeptos alrededor del mundo.
Por otro lado, los stands, exposiciones y charlas más centradas en la cultura nipona han visto como cada vez se iba ampliando su lugar y por lo tanto sus visitantes, contando con su propio espacio llamado Espíritu del Japón y ofreciendo entre sus múltiples actividades salas de lectura y escritura, de meditación, de té o los interesantes talleres de cocina macrobiótica o de Japonismo.

Debido al interés mostrado por los asistentes y por el hueco tan importante que cubre este espacio, queda más que claro el acierto tan grande por parte de la organización al tener en cuenta este apartado y darle el espacio y la importancia que evidentemente se merece.

Las exposiciones nunca faltan al encuentro. Así es, año tras año se realizan distintas exposiciones dedicadas a varios temas relacionados entre sí o no, pero igualmente de mucho interés para cualquier aficionado que acude a este cada vez más importante Salón del Manga. Este año los temas elegidos para mostrar a través de estas llamativas exposiciones han sido el imaginativo mundo de los Kaiju Eiga (es decir, los gigantescos monstruos encabezados por Godzilla), el más famoso samurái de todos los tiempos Miyamoto Musashi, otra de monstruos donde se mezclaban los Yôkai, Kaiju y Mechas, la más que merecida dedicada hacia el trabajo de Belén Ortega o la que nos hablaba de los orígenes del manga.

A esto hay que añadirle muchísimas más actividades, encuentros y distintos tipos de formas de ocio relacionadas con el manga, el anime y la cultura japonesa en general que hacen cada año las delicias de todos los asistentes. Por supuesto, no podemos dejar de nombrar la casi infinita cantidad de stands que poblaban los metros de la planta baja del Palacio 2 donde obviamente se encontraban la representación de casi todas las editoriales de nuestro país tanto en Manga como en Anime e incluso literatura japonesa y además, muchísimas tiendas venidas de prácticamente los cuatros costados de nuestro país e incluso algunas extranjeras, hecho que vuelve a mostrar la importancia que ha ido adquiriendo este evento no sólo dentro de España.

Merchandising de todo tipo y hasta representación de marcas tan importantes como Bandai mostrándonos figuras de sus series más representativas como Dragon Ball, Saint Seiya o Sailor Moon.

Como no todo puede salir perfecto pues siempre hay algo donde poner el punto crítico y en este caso, en cuanto al trabajo de Ficomic se refiere, lo centramos en la misma polémica de siempre: las entradas y por consiguiente, las enormes y temidas colas para entrar. Es algo entendible el hecho de hacer una preventa por Internet en los tiempos que corren para así evitar una cola más (la que sería en la taquilla para adquirir los tickets) así que aunque también haya voces en contra de esto, creo que es lo más lógico y entendible. Otra cosa son las limitaciones de aforo que ha habido durante los cuatro días del evento que a veces impedían pasar de un pabellón a otro y al mirar hacia el interior del pabellón al que querían acceder las cientos de personas retenidas veías unos huecos realmente grandes. Está claro que no queremos que se repitan más sucesos indeseables en este tipo de eventos como el que tuvo lugar hace años en Madrid pero quizás a veces se peca de exceso.

Con sus pequeñas cosas negativas y sus millones de cosas positivas el Salón del Manga de Barcelona es sin duda todo un referente en el mundillo nacional y con una proyección internacional que va en aumento, pero sobre todo sigue siendo un punto de encuentro para los aficionados que se reúnen año tras año para compartir sus vivencias, gustos y afición viviendo unos días inolvidables y eso es algo que no se puede conseguir con dinero. Simplemente, se tiene o no se tiene y el Salón del Manga de Barcelona, está más que claro que de esto tiene y mucho. Un evento que bien merece la pena recorrerse el país de punta a punta para disfrutar de su esencia y especialmente de su gente. ¡Nos vemos el año que viene!

Por Miguel A. Aguilar
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