Secuelas de videojuegos que destruyeron sagas clásicas

Secuelas de videojuegos que destruyeron sagas clásicas

Hay sagas que ya no son lo que eran, franquicias que, en un momento determinado, pegaron un volantazo con el que tuvieron un horrible accidente. Ha sucedido en muchas más ocasiones de las que creemos, con lanzamientos específicos que han hecho volar por los aires todo lo que sus predecesores habían logrado construir con cariño y esmero.

Hoy queremos hablar de esos capítulos tan oscuros, de secuelas de videojuegos que destruyeron sagas clásicas. Sus creadores, en un alarde de inspiración y en una desastrosa búsqueda de cambio, decidieron reinventar demasiados aspectos o, simplemente, no supieron mantener aquel espíritu que tanto brillaba en sus predecesores.

A continuación os dejamos con algunos de los casos más flamantes, aunque también os animamos a que compartáis con nosotros esas otras entregas que creáis que fueron el último clavo en el ataúd de grandes IP.

 

Perfect Dark Zero

Johanna Dark marcó un antes y un después en Nintendo 64. Aquel shooter que llegó a la consola de 64 bits era algo muy ambicioso para la época en la que fue lanzado y, además, gozaba de haber heredado todo lo bueno de GoldenEye 64, otro exitazo de la plataforma. La secuela, que llegó a Xbox 360, fue toda una decepción. Fue uno de los primeros juegos de la consola y, aunque poseía algunos puntos brillantes, no se acercaba ni de lejos a la calidad que aúnaba su predecesor.

 

Goldeneye: Rogue Agent

Tras el incontestable éxito de GoldenEye 64, Electronic Arts decidió, varios años más tarde, que había que intentar replicar el fenómeno con Goldeneye: Rogue Agent. El problema es que, al intentar separarse algo más de la trama, terminaron por romper completamente el canon de la filmografía del agente Bond, de la misma forma, realizaron un cúmulo de decisiones que lo convirtió en un shooter mediocre hasta decir basta.

 

Dino Crisis 3

Tuvo que ser un magnífico día aquel en el que, dentro de las oficinas de Capcom, alguien vio la luz y decidió que lo mejor para continuar Dino Crisis era llevarlos a todos al espacio. El cambio de ambientación dio pie a infinidad de tópicos, más si cabía, con un reparto de enemigos bien escaso (genial idea la de los dinosaurios mutantes, algo jamás explorado) y, para rematar, con un sistema de cámara nacido para ser lo más incómodo del mundo.

 

Sonic the Hedgehog 2006

Después del listón dejado por la saga Sonic Adventure, SEGA saltó a la nueva generación con Sonic the Hedgehog 2006, un título del que no se pueden decir muchas bondades. Errores continuos, mecánicas fallidas, un intento de introducir una historia interesante que… Nada, mejor lo dejamos ahí por si os animáis a descubrirlo.

 

Crash: Guerra al Coco-Maníaco

Tan solo con ver el aspecto de Crash es posible hacerse una idea de por qué este juego fue toda una decepción para la comunidad de jugadores. Todo lo que hizo brillar a la trilogía original, que desde hace poco podemos disfrutar con una versión mejorada, se desvanecía con un protagonista que parecía haber sido arrollado por la moda de los 2000. ¿Por qué esos tribales, por qué?

 

Duke Nukem Forever

Si alguna vez os preguntan cómo matar a un personaje o a una franquicia, mandadles una imagen de este juego. Duke Nukem Forever fue una nueva entrega que se fraguó durante más de diez años repletos de parones, de vueltas atrás, de giros y de cambios. El resultado fue un desastroso Frankenstein que echó por tierra la reputación de un personaje tan icónico como Duke. Esperemos que John Cena lo devuelva a su sitio.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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