Shadow of the Colossus y su misterioso e inútil secreto

Shadow of the Colossus y su misterioso e inútil secreto

Antes, mucho antes de que The Last Guardian llegara a PlayStation 4 para enterner el corazón de los amantes de los animales, el Team Ico de Fumito Ueda lanzó el enorme Shadow of the Colossus en PlayStation 2. El título, que pronto llegará con una remasterización firmada por Bluepoint Games, contenía todos esos elementos que tanto definen a Ueda. El minimalismo, el misterio, las criaturas gigantescas y el silencio imperante; pero también los secretos sin aparente solución.

Aquellos que lo jugaran seguramente recordarán la escena final del videojuego (los que no, es mejor que os déis la vuelta por donde habéis venido). Tras derrotar a todos los colosos, Wander, el protagonista, resucita por fin a Mono tras cumplir las órdenes de Dormin, una entidad diabólica que justo en ese momento revela sus planes. Este ser quería que el humano acabara con los gigantes para poder ser liberado por fin, de hecho, usaría su cuerpo para poder materializarse en el mundo real.

Todo esto transcurre en una escena que acaba con la muerte de Wander, convertido en el demonio y acabando con la legión de soldados que pretendía darle caza. Absorbida la esencia de Dormin en el pozo donde se tira la espada que el mismo protagonista había usado para acabar con los colosos, Wander queda reducido a una mera sombra de la que al poco nace el primer bebé con cuernos, simbolizando una reencarnación estigmatizada (una clarísima referencia a ICO).

Después de ocurrir todo esto, comienza lo que realmente disparó las investigaciones de los jugadores. Mono y Agro tratan de huir del santuario, pero todos los acontecimientos recientes han hecho que el puente que había se derrumbe por completo. Aislados del mundo exterior, comienzan a explorar hasta llegar a un jardín repleto de animales y frutas. El lugar perfecto para comenzar una nueva vida y, probablemente, dar pie a una nueva especie, la que veríamos en el título anterior.

Este jardín se convirtió en el objetivo de todos los fans del título. Si realmente aparecía en el final, y para colmo en el mismo mundo y área donde transcurría toda la aventura, ¿por qué no iba a ser accesible? Las investigaciones comenzaron con el fin de llegar a ese lugar que parecía imposible de alcanzar. Muchísimos intentos y con el ensayo-error como método principal, finalmente, la comunidad de usuarios dio con la manera de llegar. Había que escalar por un punto determinado del santuario y seguir una ruta específica que aprovechara al máximo los límites de stamina del personaje (que previamente debían ser maximizados, ya que de otra forma sería imposible).

Tenía truco, ya que en la versión original, al hacer un salto en diagonal mientras se trepa, se conserva el indicador de resistencia. De esta forma, llegar era algo más fácil. Sin embargo, la remasterización lanzada en 2011 para PlayStation 3 acababa con este pequeño fallo de diseño, complicando mucho más la tarea, aunque no imposibilitándola (de hecho, cuenta con un trofeo para quienes lo consigan).

¿La recompensa para quienes lo lograron? Un jardín sin vida. A diferencia de la secuencia final, el jardín secreto no contiene ningún animal; pero sí una fruta con un efecto bastante peculiar. Si el jugador la consumía, el índice de vida y de resistencia de Wander bajaba, perdiendo así las mejoras obtenidas al vencer a los colosos y comer las frutas repartidas por el mapeado. Hay un total de 37 frutos que se pueden recolectar y comer, pero su efecto no parece algo positivo para el jugador.

Uno de los mayores secretos de Shadow of the Colossus resultó ser algo que no hacía más que traer complicaciones; pero que, en realidad, escondía un mensaje de Fumito Ueda. El creativo no tardó en ser preguntado, ¿por qué colocar algo así en un lugar tan difícil? La respuesta de este fue clara, «la fruta de la tierra antigua estaba pensada para acercarte a la existencia inhumana, la del jardín secreto para volver a hacerte humano». Esto abrió otro debate. Si se perdía esa esencia diabólica que iba apoderándose de Wander, ¿se conseguiría así evitar el fatal desenlace? Pero no, esta mecánica escondida por Ueda solo tenía como fin ofrecer una experiencia mucho más difícil al jugador.

Llevó tiempo descubrir el método, incluso se rumoreó con la posibilidad de seguir escalando más; pero no era posible. Algunos hackers lo hicieron y se toparon con zonas mal cargadas, sin colisiones; incluso se descubrió que en las primeras versiones había intenciones de añadir algo más arriba. Sin embargo, el jardín secreto era y es el lugar más alto al que puedes escalar con Wander en Shadow of the Colossus. El único lugar donde puedes hacerlo más humano a pesar del control de Dormin.

¿Conservará esta localización el remaster que se acerca a PlayStation 4?, ¿se atreverán a incluir algo más?

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

Publicaciones relacionadas

Cerrar