Skyrim tiene una triste historia sobre locura y alcoholismo

Skyrim tiene una triste historia sobre locura y alcoholismo

Por más que cruzamos los dedos y rezamos el milagro no se produjo y el pasado E3 2017 de Los Ángeles no nos brindó The Elder Scrolls VI en la conferencia de Bethesda, que sigue asegurando que el videojuego no está ni tan siquiera en desarrollo. Sin embargo Skyrim, la quinta entrega de la franquicia regresará de dos formas diferentes próximamente, con una versión para Switch y con otra para la realidad virtual.

Y es que aunque han pasado casi seis años desde que pudimos disfrutar inicialmente de The Elder Scrolls V la obra maestra de Bethesda es un videojuego atemporal, de modo que seguiremos entreteniéndonos con él durante muchos años. Es por ello que hoy queremos hablarte de uno de sus secretos ocultos y en los que merece la pena indagar para seguir conociendo más de Skyrim más de un lustro después de su estreno.

Concretamente queremos hablarte de la historia de J’darr e J’zhar. Como podrás imaginar por su nombre, ambos son khajiitas, una curiosa especie del universo The Elder Scrolls en la que los gatos parecen haber alcanzado un nuevo peldaño en la escala evolutiva y son seres conscientes e inteligentes que comparten idioma con el resto de razas. Además, por lo general, son buenos ladrones, comerciantes y adictos a la skooma.

Este es precisamente el caso de J’darr, un khajiita alcohólico adicto a la skooma (una potente bebida alcohólica típica de Skyrim) al que su hermano J’zhar quería ayudar a desintoxicarse como fuera. Para ello organizó una expedición a una gélida cueva con el objetivo de que su hermano se alejara del alcohol y que, al mismo tiempo, se mantuviera activo para no pensar en el tiempo que llevaba sin beber su brebaje favorito.

J’zhar imaginaba que este primer intento sería demasiado duro para su hermano, de modo que decidió llevar un poco de skooma a su viaje. Sin embargo, el grupo del que formaban parte quedó atrapado en un lugar inesperado durante una poderosa ventisca y, como era de esperar, el suministro de skooma se agotó rápidamente debido a la inclemencia del tiempo y las ganas de entrar en calor del atrapado grupo de khajiitas.

El síndrome de abstinencia comenzó a hacerse patente en J’darr, que empezó a tener alucinaciones y a temblar espasmódicamente. Un miembro del grupo desapareció, por lo que muchos comenzaron a culpar al maltrecho J’darr de su suerte. Cuando nuestro Dovahkiin llega a la cueva en cuestión tan solo encuentra con vida al propio J’darr, que sigue con vida y enajenado por la falta de skooma y los trágicos hechos que han tenido lugar.

Muy cerca de J’darr, al que deberemos matar antes de que él haga lo propio con nosotros, está el cadáver de su hermano J’zhar. Es imposible determinar si fue J’darr el que lo mató, pero valorando fríamente la situación todo hace indicar que las alucinaciones le llevaron a acabar con todo el grupo con el que viajaba precisamente para curarse de su adicción al alcoholismo y concretamente a la peligrosa skooma.

Esta es una de las historias más dramáticas que oculta Skyrim bajo su superficie, pero te aseguramos que queda mucho por profundizar en un juego que aunque tenga más de cinco años sigue sorprendiendo con su trasfondo. Si te ha gustado el artículo y deseas ver otros de este estilo sobre The Elder Scrolls V tan solo debes hacérnoslo saber en la caja de comentarios para que lo tengamos en cuenta para futuros reportajes.

Publicaciones relacionadas

Cerrar