Skyrim y la mazmorra más mágica de todo el juego

Las tierras norteñas de Skyrim llegaron a nuestras vidas hace casi seis años y desde entonces no hemos dejado de disfrutar de la obra maestra de Bethesda por unos u otros motivos. Algunos lo han seguido haciendo porque el título es capaz de mantenerte enganchado durante cientos de horas y todavía no lo habrías visto todo, mientras que otros han comenzado a disfrutar de él con la versión remasterizada para PS4 y Xbox One.

Por muchos años que hayan transcurrido siguen quedando grandes curiosidades ocultas en el videojuego de la compañía norteamericana que es muy probable que algunos pasaran por alto. Es precisamente por ello por lo que hoy queremos hablarte de una de las localizaciones más mágicas de toda la obra, concretamente una mazmorra que se encuentra en el borde más oriental del mapa de la nórdica y helada región de Skyrim.

Nos estamos refiriendo al Túmulo de Yngol, un lugar en el que puede desarrollarse una misión. Para hacernos con la Garra de dragón de coral podremos pagarle 50 monedas de oro a Birna en Hibernalia realizar una misión secundaria para hacernos con ella nosotros mismos. La mazmorra tiene un aire especial y distinto al de otros lugares similares de Skyrim. Para empezar, no hay más enemigos en ella más allá del jefe final, algo muy curioso.

A ello hay que añadir la espesa niebla que acompaña a la ambientación de un fresco y relajante color azul, además de unas misteriosas e inofensivas bolas que te siguen por toda la cueva. La sala final, no obstante, difiere en su totalidad con lo visto con anterioridad. El ambiente se torna terrorífico y fantasmagórico y las bolas que hemos recogido comienzan a rebotar por la estancia. Es entonces cuando sale el jefe final.

Se trata de un Señor Supremo Draugr con el nombre de Sombra de Yngol, que nos dará su poderoso y objeto único yelmo mágico. Con él habremos cumplido la misión, pero para poder acceder a la sala en la que nos enfrentaremos a él deberemos haber resuelto un rompecabezas (el clásico serpiente, dragón, delfín) con la ya mencionada Garra de dragón de coral, de modo que si no la tenemos nuestro paseo habrá sido en vano.

No solo nos encontramos ante uno de los enfrentamientos más retantes que nos ofrece Skyrim a lo largo y ancho de su mundo (o al menos en las misiones secundarias), sino que también se desarrolla en un escenario único e irrepetible en toda la región norteña de Tamriel. Ninguna otra cueva del videojuego de Bethesda luce como esta y nos sorprende del modo en que lo hacen los orbes que nos persiguen inocuamente.

Como ves, The Elder Scrolls V: Skyrim nunca deja de sorprender y siempre hay algo nuevo que aprender del juego. Si todavía no habías encontrado esta mazmorra te recomendamos visitarla para vivir lo que hay en su interior por ti mismo. Si te ha gustado el artículo y quieres que hagamos más del estilo no tienes más que hacérnoslo saber a través de la caja de comentarios para que lo tengamos en cuenta para el futuro.

 

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