Sonic se nos hace mayor: ¡felices 21 años!

Antes de ponerte a leer este artículo, tenemos que pedirte una cosa, socio. Ve a tu reproductor de música, a Youtube o a tu colección privada de discos y elige la canción “Cómo hemos cambiado” (el intérprete es lo de menos). ¿Ya? Vale, ahora vamos a echar juntos la vista atrás y a pensar en grandes personajes de los videojuegos; pero de esos puretas que llevan en la industria casi “toda la vida”, como quien dice. Sí, nos referimos a Super Mario, Duke, Pac-Man… y, claro está, Sonic.

Un origen beligerante

El erizo azul fue creado por Yuji Naka (con la implicación, todo sea dicho, de Naoto Oshima y Hirokazu Yasuhara) a principios de los 90 como una respuesta de Sega al imperio creado por Nintendo, en el que Mario se estaba erigiendo como estandarte del sector.

Sonic, que sustituyó a Alex Kidd como icono de la compañía, tenía una misión bien clara: pararle los pies al orondo fontanero y protagonizar una línea de títulos capaces de alcanzar en ventas a los grandes éxitos de los de Kioto. Con esta premisa fue lanzado al mundo, en junio de 1991, Sonic the Hedgehog para Mega Drive, su primera aventura plataformera.

Pero no nos equivoquemos. El proceso de creación del Ussain Bolt de los videojuegos no fue algo rápido y sencillo, y por el camino Sonic fue desde un conejo hasta un señor de generosas proporciones (que luego inspiraría el diseño de su archienemigo, el Doctor Robotnik o Eggman).

Con todo, este Sonic the Hedgehog fue todo un éxito de ventas, cediendo el testigo a una segunda entrega que también cosechó unas cifras  excepcionales y propiciando, incluso, la creación en Sega de un equipo desarrollo específico para sus títulos: el Sonic Team. Ellos se encargaron de una tercera parte que, pese a no alcanzar el nivel de la anterior, continuó pegando fuerte.

La velocidad como principal arma

Si algo caracteriza a Sonic es su tremenda rapidez, lo que hizo de sus primeros títulos una nueva forma de presentar los plataformas que, como ya dijimos, tenían su máximo exponente en Super Mario (y ahí sigue a día de hoy, para qué negarlo).

Esto convierte cada una de las fases en un desenfreno de loopings, saltos imposibles y volteretas a varios metros del suelo, rompiendo los esquemas establecidos en el género hasta la fecha. Escenarios como Green Hills ya forman parte del imaginario popular jugón, y los míticos anillos que vamos recogiendo por ellos (en sustitución a las monedas del fontanero) son un ítem ineludible para todo fan que se precie.

El amor de Sonic por el exceso de velocidad sumado al diseño dinámico del personaje y una actitud que puede ser tachada, incluso, de chulesca, hicieron que a su lado Mario pareciera un personaje abotargado, lento y hasta poco carismático.

De hecho, fue el primer personaje de videojuegos que tuvo un doble flotante en la cabalgata del Día de Acción de Gracias organizada por los grandes almacenes Macy’s en Nueva York. La apuesta de Sega por el erizo era tremenda e ilimitada por aquel entonces. Sonic dejó de ser una franquicia para pasar a ser, casi, la propia compañía.

El inicio de la caída

Poco a poco, y como ya le había pasado a otras tantas compañías de cualquier industria existente, Sega empezó a manifestar síntomas de no saber cómo gestionar el éxito de la franquicia en sus nuevas consolas. Lejos de hacer avanzar la saga, los japoneses optaron por expandirse lanzando títulos que lo único que conseguían era exprimir en exceso al personaje y provocar la decepción de sus fans más acérrimos, como Knuckles Chaotix, Sonic the Fighters o Sonic R. Primar cantidad sobre calidad no suele ser una opción acertada.

Con la llegada de Dreamcast y Sonic Adventure 1 y 2 parecía que la mascota de Sega volvía a remontar el vuelo; y lo cierto es que ambos títulos mostraron buenos síntomas de recuperación y una calidad considerable, siendo sus primeros juegos en auténticas tres dimensiones y mundos más o menos abiertos.

Hasta que llegó él. Hasta que llegó Sonic Heroes. Su bochornoso sistema de cámaras sumado a una jugabilidad y unos personajes secundarios a los que es mejor relegar al olvido hicieron de él todo un atentado contra la franquicia, y volvieron a  despertar los viejos temores de los seguidores de Sonic. Y con razón, porque posteriores entregas como Shadow the Hedgehog o Sonic Shuffle eran para llevarse las manos a la cara (en plan Macaulay Culkin en “Solo en casa”). Tan solo algunos juegos portátiles como los lanzados para Game Boy Advance consiguieron mantener el tipo.

En este punto, daba la impresión de que Sonic no era capaz de despegar el vuelo fuera de las consolas de su compañía materna. Y muy lejos quedaban ya las mejores carreras del erizo, como el notable Sonic CD aparecido para Mega CD años atrás. El cambio de década no le había sentado bien al personaje.

Y no es que la actual generación le haya servido de mucho. No hablamos tanto de las más que comprensibles incursiones en otros géneros como el deportivo, sino en títulos como aquel Sonic the Hedgehog lanzado para Playstation 3 y Xbox 360 en 2006, que supusieron un soplo de esperanza… hasta que se le ponen las manos encima.

Otras entregas como Sonic: Rush Adventure, Sonic: Unleashed o el rolero Sonic Chronicles continuaron esta tónica negativa que, eso sí, se vio ciertamente mejorada con el entretenido Sonic Colours o el recentísimo Sonic Generations , que sirvió para celebrar el 20 Aniversario del irregular erizo azul. Sega también ha aprovechado la fiebre nostálgica actual para recuperar la esencia más clásica del personaje en Sonic the Hedgehog 4, si bien este tampoco ha llegado a ser lo que los seguidores esperaban.  

¿Qué vendrá a continuación? Solo Sega lo sabe…

Te seguimos queriendo, socio

Con todo, en AlfaBetaJuega no podemos más que sentir admiración por este personaje; entrañable donde los haya y un mito de piel azul que sigue vivo a pesar de los continuos patinazos del pasado.

Confiamos en que Sonic vuelva a levantar el vuelo y recupere la gloria de los viejos tiempos y sabiendo adaptarla a los nuevos. Porque todos tenemos derecho a cometer errores (ni su viejo “enemigo”, Mario, se libra de ello, por supuesto), y en toda caída hay que intentar levantarse.

Estamos seguros de que Sonic lo hará, y más rápido que lento, como no puede ser de otra forma. ¡Felicidades, amigo!

Álvaro Barbado, colaborador de AlfaBetaJuega.

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