StarCraft: Blizzard rememora el nacimiento del primer juego

Blizzard desvela cómo fue el lanzamiento del primer Starcraft

Antes de que un juego llegue a ser un clásico debe salir a la venta y previamente a su llegada a las tiendas debe ser desarrollado por parte de un estudio. Algo de lo que puede dar cuenta Blizzard, estudio responsable de muchos best sellers de esta industria y que recientemente ha recordado cómo fue sacar adelante uno de sus grandes videojuegos: StarCraft, un proceso que no fue precisamente fácil, como se ha expuesto recientemente en la web de la compañía con motivo de la remasterización de StarCraft.

Allen Adham, uno de los fundadores de Chaos Studios (posteriormente Blizzard), asegura que StarCraft es un buen ejemplo de lo que supone el desarrollo de un videojuego: algo caótico e incontrolable. Para él, asimilar este punto es uno de los primeros pasos que se deben encontrar en la búsqueda del éxito. Los recuerdos de la producción de este título hablan de escasos procesos de reflexión sobre las ideas que iban apareciendo y que el sistema de trabajo era incluir cosas según se les iban ocurriendo al equipo.

“Todo era así: ‘Pongamos esto, y bum. Eso es el tanque de asedio, eso el crucero de batalla’. No había regreso. Nadie se planteaba rehacer nada porque no queríamos. Como estaban las cosas ya molaban mucho”, explica el director artístico de Blizzard, Sanwiese Didier, quien desvela el peculiar método empleado para crear las razas dentro de Starcraft:

“Lanzábamos basura contra una pared y después nos fijábamos en lo que se quedaba pegado. Entonces supimos que los terran serían bastos y sucios, los protoss no serían salvajes, aunque sí algo primarios y que los zerg se moverían en enjambres”.

 

Aunque el lanzamiento de basura no es el único episodio loco en el desarrollo de StarCraft. Didier explica que para el crucero de batalla se usaron cuadrados y rectángulos que fueron unidos y aplastados, ya que no se buscaba algo preciso. Pero no todo fueron momentos bizarros en la producción de este título, ya que también hubo momentos en los que el estudio recibió un jarro de agua fría, como en la presentación del juego en el E3 de 1996.

Durante aquella feria angelina gran parte del público calificó a StarCraft como el juego de los orcos del espacio, ya que tenía gran parecido a Warcraft. Didier da la razón a aquellas voces críticas y recuerda que dentro de Blizzard se supo entonces que algo había que hacer para solucionar este posible desastre y que el contexto no era el mejor, ya que gran parte del equipo ya se había puesto manos a la obra con Diablo.

Por suerte, finalmente el director técnico de Blizzard trabajó durante los dos meses siguientes en un nuevo motor para StarCraft, algo que consiguió finalmente hacer un juego nuevo y que a la postre se convertiría en uno de los grandes clásicos.

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