StarCraft, el primer videojuego de PC convertido en astronauta

Tetris fue el primer videojuego que surcó el espacio. El astronauta ruso Aleksandr A. Serebrov decidió llevarlo consigo en la estación espacial MIR en el año 1993, permitiendo al más que popular juego de puzles atravesar la atmósferas y llevar sus tetriminos a surcar el espacio exterior. Sin embargo, cuando nos centramos en el terreno del PC, la cuestión cambia por completo tanto por nombre como por fecha e incluso por concepto de juego.

El primer videojuego de PC que surcó el espacio fue Starcraft. La creación de Blizzard; perdon, la rompedora creación; llegó a Windows en el año 1998 y supuso toda una revolución dentro del género de la estrategia. El enfrentamiento entre las tres razas principales, entre los Terran, los Protoss y los Zerg; el cinematográfico desarrollo de los acontecimientos, con aquellas secuencias tan impactantes en la época; y, sobre todo, la evolución de los conceptos del género hicieron de esta una de las obras más grandes del siglo en el terreno de los videojuegos. 

Hacer que esta nueva IP, que estas razas extraterrestres hicieran honor a su naturaleza y salieran de la Tierra, fue algo propiciado por Daniel T. Barry. Este astronauta estadounidense fue uno de los que se subió a bordo de la Discovery en el año 1999, y también el primero que decidió que Starcraft también merecía estar un paso más cerca de las estrellas. Ostentando además el privilegio de ser el primer juego que formaría parte de una de las misiones más importantes de la humanidad en el espacio: la anexión a la International Space Station.

Lo habitual sería pensar que lo que llevó a Barry a portar una copia de Starcraft en su misión en el espacio sería una cuestión de pasión por el juego y la franquicia en general. En cierto modo, es cierto. Al astronauta le encantó lo que Blizzard había lanzado, de hecho es un fan más que declarado del videojuego. Sin embargo, la motivación real va más allá de titulares curiosos o pasiones a nivel de ocio. Es una cuestión familiar.

Evidentemente, tras tal extraño y único acontecimiento, la propia Blizzard decidió contactar con él para preguntarle un poco acerca de sus motivaciones y de la razón tras esta decisión. Ahí, Daniel T. Barry aseguró que «la principal razón fue porque veía a StarCraft como algo que me ayudaba a estar en contacto con mi familia mientras viajaba». Tanto él como su mujer se veían poco debido a la labor de él como astronauta en Houston y a la de ella como profesora en Massachusetts.

Estando el domicilio familiar afincado en esta última localización, Barry trataba de aprovechar cada momento con su familia al máximo, y descubrió en el videojuego de estrategia un vehículo perfecto para conseguirlo:

«StarCraft, en particular, sobresalió como el juego que mi hijo y yo disfrutamos durante años como forma de pasarlo bien juntos. Realmente tenía la sensación de que nos acercaba más y más como familia. Después de esto, claro, el tema espacial y todo eso… simplemente encajaba.»

Aquel pequeño e incluso íntimo paso dado por el astronauta supuso el que probablemente sea el paso más grande realizado por un videojuego de PC jamás. StarCraft puede ostentar ese interesante título en un bagaje repleto de éxitos y tendencias dentro de la industria del videojuego; pero también puede hacerlo presumiendo de una bonita historia familiar.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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