Terribles niveles que aparecían en geniales videojuegos

Un videojuego necesita absolutamente de todo para acabar convirtiéndose en una obra maestra. Los desarrolladores necesitan dar con un gameplay que divierta y lo haga durante mucho tiempo, deben contar una historia atractiva y que invite a seguir y han de lograr que (dentro de lo posible) todas las partes del videojuego estén a un enorme nivel. Como ya imaginarás, que todo ello se dé en una misma obra es muy complicado.

De hecho hoy te acercamos, de la mano de WhatCulture, una selección de videojuegos geniales que no obstante tenían algunos niveles de lo más terribles. No tenían por qué ser terribles por un mal diseño (aunque puede que sea el caso de alguno de ellos), sino que su problema puede ser que eran excesivamente frustrantes o directamente un descenso al infierno. Sin más dilación te dejamos con unas cuantas propuestas.

Grand Theft Auto: San Andreas

Las misiones de pilotaje de avionetas en GTA San Andreas probablemente son las peores de toda la saga. Debíamos destruir cuatro vehículos diferentes, ahorrar parte del ridículo combustible, volver a la base y todo ello sin estrellar la avioneta. Infernal.

Max Payne

El videojuego original de la saga, desarrollado por los finlandeses de Remedy, popularizó el tiempo bala, pero también nos puso de los nervios con los niveles de pesadilla. En ellos debíamos recorrer una versión alternativa de la casa de Max. Si fallábamos debíamos volver a empezar de nuevo.

GoldenEye 007

En cuanto has visto el título has sabido de qué íbamos a hablar, ¿verdad? GoldenEye fue uno de los primeros grandes shooters en primera persona en consola, pero la misión de escoltar a Natalya sigue atormentándonos en sueños a día de hoy. Su inteligencia artificial era terrorífica.

Uncharted: El tesoro de Drake

El primer Uncharted fue toda una sorpresa. Nathan, Elena y Sully nos enamoraron desde el primer momento, pero las fases en moto acuática no lo hicieron. El problema de estas fases era que el control del vehículo era muy deficiente, no pudiendo disparar al mismo tiempo que estábamos en movimiento.

Dead Space

La verdadera grandeza del primer Dead Space era su atmósfera y la sensación de indefensión. Es por ello que a muchos les chocó esa fase en la que Isaac Clarke se ponía a los mandos de una torreta para destruir asteroides. No es difícil, pero sí lo es mantener a la Ishimura intacta.

The Legend of Zelda: Ocarina of Time

Para muchos este es uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos. No les falta razón, pero también es cierto que el Templo del Agua será recordado por lo odioso que fue superarlo. Ponernos y quitarnos las botas de hierro para poder movernos en los diferentes niveles del templo era un auténtico suplicio.

Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots

Tras dos actos muy vibrantes Kojima quiso bajar el ritmo con un tercer acto de lo más tenso. En él teníamos que infiltrarnos en una ciudad, localizar a la resistencia y hacerlo sin que nos detectaran. Hacerlo era difícil y requería paciencia, pero nos conduciría a uno de los mejores momentos de todo el juego.

Crash Bandicoot

Gracias a la N. Sane Trilogy hemos podido volver a disfrutar (y sufrir) el primer Crash Bandicoot. Lo peor fue reencontrarnos con The High Road, un nivel en el que necesitamos una precisión milimétrica para no acabar cayendo al vacío. Saltos, esquives, golpes y todo lo que se te ocurra. Si te despistas, mueres.

Driver

Por extraño que sea la parte más frustrante de Driver siempre fue su tutorial. Era excesivamente largo, pero ese no era su problema. La cosa es que había algunas acciones que no deberíamos hacer luego durante el juego y que eran verdaderamente complejas de ejecutar para un novato. ¿Atascarse en el tutorial? Sí, es posible.

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