The Elder Scrolls V: Skyrim – Special Edition repasa la historia de la saga

Skyrim: ¿Qué tiene de especial esta saga?

Muy raro seria que nunca hubieses oído hablar de The Elder Scrolls V: Skyrim, juego que tiene millones de seguidores en el mundo que se rindieron a los pies del Sangre de Dragón. Este año Skyrim desembarcará en la nueva generación de consolas para volver a revivir las aventuras del juego en estas plataformas.

En concreto, The Elder Scrolls V: Skyrim Special Edition se estrenará el 28 de octubre para PlayStation 4, Xbox One y PC, y lo hará ofreciendo gráficos completamente renovados e incluye los DLC oficiales: Dawnguard, Hearthfire y Dragonborn. Un acontecimiento que muchos seguidores esperan con entusiasmo. Sin embargo, para entender el triunfo de Skyrim, primero hay que fijarse en la trayectoria de la saga The Elder Scrolls.

El nacimiendo de The Elder Scrolls

Era el año 1994, un año marcado por la muerte de Kurt Cobain y porque un estudio que se hacía llamar Bethesda Softworks iba a dar un gran paso tanto en su historia como en la de los videojuegos. Fue en este año cuando The Elder Scrolls: Arena salió a la venta sorprendiendo a la crítica que no tenía muy claro qué opinión le merecía este juego.

Hasta entonces el género rol estaba enfocado a la acción, frustrando a los aficionados a los RPG más pausados. En este contexto apareció The Elder Scrolls: Arena, que ofrecía acción y un sistema de combate en tiempo real. Este juego también contenía un mundo gigantesco que incluía más de 60 grandes ciudades y no limitaba de ningún modo los desplazamientos de los jugadores.

Los siguientes pasos

Los aficionados al rol quedaron encantados con The Elder Scrolls: Arena e hicieron de este juego un auténtico éxito. Dos años después, esos mismos seguidores tendrían un motivo más para alegrarse con The Elder Scrolls II: Daggerfall. En esta ocasión el sistema de combate era más complejo y la trama más profunda. El número y el tipo de enemigos también creció, pero no tanto como el tamaño de su mapa, ya que el mundo rozaba la extensión de Gran Bretaña.

Después llegó el turno de The Elder Scrolls III: Morrowind, que pese a ofrecer una experiencia más elaborada, su mundo era más limitado. El juego también tuvo una buena acogida ya que combinada extensión de mapa y detalle, unido a un argumento sustancioso con la libertad que ofrecía a los jugadores.

Pero estos tres lanzamientos iban a quedar en nada en comparación con el cuarto título de la saga. Los avances tecnológicos y el crecimiento del número de jugadores hicieron que en 2006 Bethesda tocase el cielo con el lanzamiento de The Elder Scrolls IV: Oblivion.

Oblivion

Oblivion no fue simplemente “popular”. El juego se convirtió rápidamente en un éxito y a finales de 2006 Oblivion era el primer título de Bethesda que conseguía el premio al Juego del año por consenso y no tardó en ver su nombre reflejado en muchas listas de los mejores juegos de la historia gracias a sus espectaculares entornos, a la libertad que ofrecía a los jugadores y a una trama en la que se salvaban mundos y se recorrían distintas dimensiones.

En otras palabras, estaba complicadísimo ofrecer una continuación a la altura de Oblivion. Aunque el mundo aún estaba por conocer al juego que más triunfaría dentro de la saga The Elder Scrolls. Ese protagonizado por el Sangre de Dragón que Bethesda fue fraguando durante los cinco años posteriores a Oblivion para lanzarlo en el momento adecuado

Skyrim

Era 2011 y casi todo el mundo sabía de qué hablaban en una conversación sobre de The Elder Scrolls. Las expectativas por ver otro título después de Oblivion eran muy altas y millones de aficionados esperaban el capítulo siguiente. Sin embargo, había una incertidumbre, ya que costaba pensar que The Elder Scrolls V: Skyrim estuviera a la altura.

Pero el nuevo juego de The Elder Scrolls disipó toda duda. En primer lugar por su trama: en los anteriores títulos el jugador tenía que ayudar a personajes más poderosos, pero en Skyrim el que cortaba el bacalao era el protagonista. El último Sangre de Dragón anunciado en una profecía, nacido con el cuerpo de un mortal y con el alma de un dragón, cuyo destino era salvar el mundo.

Todo ello en mitad de una guerra civil, en donde incluso podía visitar el más allá. Una historia épica que hizo que los jugadores recorriesen toda la región, consiguiendo que cada uno viviese el juego a su manera. El mundo de Skyrim estaba poblado por personajes y criaturas con sus propias historias e intereses y que vivían su vida. Era posible interactuar con ellos o ignorarlos, pero siempre con la sensación de estar un mundo vivo, donde los acontecimientos tienen lugar aun cuando el protagonista no está presente.

Mucho por hacer

Todo este mundo ofrecía numerosas actividades que permitían enfrentarse a otros personajes con un sistema de combate mejorado a partir del de Oblivion. Por ejemplo, poder llevar dos objetos completamente diferentes a la vez. Se puede esgrimir una espada letal con una mano y lanzar un potente hechizo con la otra, y cambiar nuestras armas según lo requiera la situación.

Pero más allá de las luchas, Skyrim también ofrecía importantes novedades en la artesanía. El jugador puede crear sus propias armaduras, espadas, arcos, joyas, pociones e incluso platos de comida a partir de las materias primas más básicas. Y esto solo en el juego básico.

Si miramos sus tres expansiones, las posibilidades del juego se incrementaban. Dawnguard ofrecía dos nuevas facciones y la posibilidad de convertirse en señor de los vampiros. Hearthfire permitía construir un hogar desde cero y personalizarlo. En Dragonborn llegó con la cabía la posibilidad de domar y montar dragones.

Éxito rotundo

Ante todas estas novedades, las críticas de Skyrim no tardaron en mejorar a las de Oblivion en casi todos los medios. Este juego también se hizo con numerosos galardones y ganó más de 200 premios al Juego del año en varios medios, que en algunos casos incluso lo calificaron como el mejor juego de todos los tiempos. Por supuesto que este éxito también se tradujo en ventas. En tan solo dos años Bethesda logró distribuir más de 20 millones de copias de Skyrim.

A lo largo de estos años Skyrim ha mantenido una fiel audiencia que le ha permitido trascender la industria del videojuego y llegar al mundo de la cultura pop de distintas formas, siendo mencionado en series como South Park, Futurama y NCIS; incluso fue tema de debate del programa de Conan O’Brien.

Por eso Skyrim vuelve cinco años después de su lanzamiento para que los jugadores de consola de nueva generación disfruten de esta gran aventura con los sistemas más modernos. Ya sean novatos o veteranos curtidos, no habrá dos historias iguales. Esa es la clave importante en el atractivo de los juegos de The Elder Scrolls. Y es por eso que Skyrim sigue siendo tan importante años después de su estreno.

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