The Last of Us mostraba la recta final del juego al principio sin que te dieras cuenta

Atención, este artículo contiene SPOILERS de The Last of Us.

La expectación con The Last of Us: Part II es máxima y eso que hasta el momento solo hemos podido ver un tráiler de presentación que está a punto de cumplir un año. Naughty Dog guarda silencio sobre su proyecto más ambicioso hasta la fecha y todo hace indicar que tendremos que esperar hasta la PlayStation Experience del próximo mes de diciembre para poder ver algo nuevo de un título que podría irse al año 2019.

Sea como fuere, la espera siempre se hará más amena volviendo a disfrutar de la primera entrega de la saga. Un videojuego que no solo se ha consolidado como uno de los más aclamados de la pasada generación, sino como uno de los más queridos de todos los tiempos. Gran parte de la culpa la tienen Joel y Ellie, la parte central de este juego forjado a través de las relaciones de sus personajes, salidos de la brillante mente de Neil Druckmann.

Incluso ahora, casi cuatro años y medio después del lanzamiento original de The Last of Us en PlayStation 3 hay curiosidades de las que no muchos fans se habían dado cuenta. ¿No nos crees? Pues estate atento. Puedo decir sin exagerar que he jugado a la obra de Naughty Dog casi una decena de veces y la última ocasión que lo he hecho he tratado de fijarme en cada detalle y de descubrir cada secreto que se me hubiera pasado por alto.

Y vaya que si lo he hecho. No tuve más que esperar unos pocos minutos para darme cuenta de que The Last of Us adelanta de una forma muy peculiar lo que nos encontraremos más adelante en el juego. En el prólogo, cuando controlamos a Sarah, podemos ir hasta la habitación de Joel. Allí veremos cómo una explosión cercana termina con la retransmisión en directo que se está emitiendo a través de la televisión.

Pero hay algo más en esa habitación. El cuadro que se encuentra justo tras la cabecera de la cama de la estancia tiene una ilustración muy particular. Concretamente podemos ver un paisaje invernal, con multitud de árboles y un ciervo rematando una escena arrebatadoramente bella. Los que ya hayan jugado a The Last of Us sabrán que se trata de un adelanto de lo que veremos más tarde, en la fase de invierno del propio videojuego.

Cuando Joel es herido de gravedad y Ellie debe hacerse cargo de la situación, la joven se ve obligada a cazar a un ciervo en un paisaje nevado idéntico al del cuadro de la habitación de Joel. En el mundo del desarrollo de videojuegos las casualidades no existen, de modo que lo que en una primera pasada nos podía parecer un cuadro bonito se convierte en una curiosidad más que interesante para los fans más acérrimos del videojuego en siguientes pasadas.

Como ves, incluso casi un lustro después del estreno de The Last of Us la obra maestra de Naughty Dog sigue escondiendo detalles de los que pocos se habían percatado y que merecen su momento de atención, pues demuestra que el estudio californiano cuidó hasta el más mínimo detalle. Si te ha gustado el artículo te invitamos a que nos lo hagas saber a través de la caja de comentarios para que lo tengamos en cuenta para futuros textos.

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